Crónica: El Palencia Sonora celebra su XV aniversario bajo agua y mucha música

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Hasta el 40 de mayo no te quites el sayo, y al día 41, sigue con él puesto. Menudo final de primavera nos toca este mes de junio, y aunque parece que ya va a salir el sol… llegan los festivales.

El Palencia Sonora ha celebrado este año su decimoquinto aniversario en una edición pasada por agua pero salvada por una organización impecable (el barro del recinto no cuenta, eso es la madre naturaleza) y un cartelón. El Parque del Sotillo albergó a los valientes que montamos las tiendas de campaña antes de que todo se volviera una gymkana y los dos escenarios del recinto, que parecen hacerse más grandes cada año. El festival palentino ha crecido de forma controlada y dirigida y se ha convertido en una fecha señalada en el calendario festivalero. Y veraniego, según el tiempo.

JUEVES 7 DE JUNIO

Por primera vez celebramos la inauguración del festival un jueves. Este sería un día especial, Lori Meyers empezaba aquí su gira 20 aniversario y los ya no tan nóveles Morgan abrían el escenario con un segundo disco tremendo y mucha intensidad. Caía alguna gota, pero eso no dejó que el espacio se llenara más de lo que una podía esperar un jueves por la tarde a inicios de junio. Poco más qué decir sobre la calidad musical en el escenario, el público allí presente lo corrobora. Morgan celebró AirNorth con un golpe final de “Marry You”. Por otro lado, los granadinos nos dieron un setlist un poco inconsistente, una montaña rusa de emociones con un inicio y un final muy potentes pero un nudo un poco más moñas, coherente con el último disco de la banda. Fue un primer día pero intenso.

Foto Montse Sing

Foto Montse Sing

VIERNES 8 DE JUNIO

La mañana venía con unas nubes anunciadas en el horizonte, pero la plaza Pío XII recibió a Siloé con su nuevo disco “La luz” en formato dúo semi-acústico. El vallisoletano fue confirmado, cancelado y reconfirmado para esta edición, pero nadie duda de que su presencia sobre las tablas reconocía su talento. Cerró con su trabajo debut cuando las gotas empezaban a despejar a los que no teníamos paraguas.

Sin embargo, el sol llegó justo a tiempo. La formación de Los Volcanes, en su estreno palentino, trajo alegría, mucho calor y mucho baile a los allí reunidos. Mucha camisa hawaiiana y vintage, con un Borja (el batería de Los Bengala) super carismático y a fuego. La mejor elección para un concierto por la ciudad y de mañana. Y lo mejor, con sol. A ver si los vemos más veces. A todos, así en combo.

Foto Montse Sing

Foto Montse Sing

Por la tarde, el recinto recibió a los murcianos Perro. Su incesante intercambio de instrumentos asombró a los que les veían por primera vez, los más veteranos gritábamos a todo pulmón “mi abuela es la reina de Inglaterra” y su “Trópico Lumpen” también hizo acto de presencia.

Nudozurdo apareció por primera vez en el cartel tras la cancelación de Siloé, pero no fue un cambio que defraudase. Su última gira los ha llevado a pasear su “Voyeur Amateur” y Palencia fue testigo. Un concierto oscuro y limpio.

Una de las estrellas de la noche salía por el escenario. La elegancia de las americanas y las barbas con más personalidad de la meseta estaba presente. Así fue como salió uno de los mejores letristas actuales y acompañado por su pedazo banda: Ángel Stanich salía a escena. Tras el estreno de “Antigua y barbuda” el setlist que llevaba años paseando por la península sufrió un cambio que, sinceramente, no lo podía haber estructurado mejor. Ya no acabamos saltando con “Metralleta Joe” porque la catarsis ahora llega con “Mátame Camión”. El segundo disco no llega a eclipsar el “Camino ácido”, sino que se complementan de forma tan redonda que… qué deciros más además de que vayáis a ver a estos caballeros. Stanich mejora con la edad, como el licor café. Ejem.

Brigitte Laverne sufrió para nosotros una falta muy grave. Por un lado, estábamos todos ya un poco mojados y los calcetines nos lo recordaban. Y por otro, hace hambre y la hora de la cena para una artista internacional y poco conocida, además, antes de un plato fuerte como La M.O.D.A jugaron en su contra. Te la debemos, Brigitte.

Los burgaleses, sin embargo, congregaron a un público fiel. Todas las letras desde el pecho de los asistentes, y un set más que entretenido, incluso para quienes no fueran grandes fans del septeto(?). La M.O.D.A brilla sobre cualquier escenario, con unos artistas comprometidos a nivel escénico y social, marca de la casa. Cerraron con “Héroes del sábado” los que lograron no mojarse tanto el viernes.

Foto Montse Sing

Foto Montse Sing

Algunos “sufrimos” la prueba de sonido durante el concierto de David Ruiz y compañía, pero logramos ver a Rural Zombies. Su último trabajo “From Home to Hospital St.” es una obra maravillosa pero que a niveles escenario le falta un poco de sangre. Era tarde, hacía malo y los donostiarras habían llegado un poco deprisa y corriendo. Aún así, disfrutamos del concierto saltando en charcos y cantando “Golden”.

Para este momento, los borrachos de turno empezaban a florecer, así que el cierre con Cycle fue justo lo que necesitábamos para volver a la euforia festivalera. Divertido y con una presencia tremenda, los de David Kano cerraron el viernes palentino.

SÁBADO 9 DE JUNIO

Nuevamente nubes. The Grooves tocaban frente a una plaza mayor vermutera pero reservada en los soportales o mirando continuamente al cielo. Por alguna razón estas chicas me inspiran más en disco que en directo, pero aún así, un concierto ideal para el espacio y tiempo.

Joe Crepúsculo era el encargado de llegar al punto álgido de la mañana de sábado en la Plaza San Miguel. No hubo sol, pero la “Fábrica de baile” no faltó para nadie. Un concierto divertido, ideal, y mucho sinte, como no podía ser de otra manera.

El recinto abría sus puertas y entre la lluvia y la confusión de horarios de comida tras la cola en “El Guarro” llegamos a Julieta 21. Sin embargo, ninguno vio venir la tromba de agua que nos iba a caer a continuación.

Rufus T. Firefly llegaba con un recién estrenado EP “Loto”, la segunda parte de su exitosísima “Magnolia”. Y si no fuera por cómo tuvimos que tender la ropa posteriormente, he de deciros que ver a los de Aranjuez bajo el agua ha sido una de las experiencias más épicas que he vivido. Qué será lo que tiene la lluvia, respira vida, como esta pedazo banda.

Foto Montse Sing

Foto Montse Sing

La consecuencia fatal de tan épico acontecimiento nos hizo perdernos el concierto de Melange, que además se tuvo que atrasar hasta que la lluvia amainase.

Llegó la hora de que el hombre más acostumbrado a la lluvia saliera al escenario. Pero no, no le acompañaron nubes. Xoel López tenía a su disposición a un público un poco más seco y expectante. Tras verlo en una gira tan maravillosa como fue la del año pasado, recordando a Deluxe y sus más grandes éxitos, pensamos que esta se iba a quedar a las puertas del listón. Pero no, y vaya que no. Xoel no defrauda y el disco nuevo “Sueños y pan” pasó a formar parte de un setlist único.

Papaya nos preparó para el baile y también para la cena. Una apuesta segura para sorprender a tus colegas con ritmo. Un ritmo que solo aumentaba conforme todos se congregaban ante el escenario para la salida de Dorian.

No hay fallo. Los cañones de confeti preparados, el escenario vestido de gala y un disco nuevo tan bailable como alegre (sí, alegre para Dorian) “Justicia universal”, daban la bienvenida a los catalanes. Un super show, espectáculo de luces que acompañaba perfectamente cada tema, Marc y Bely impecables y una progresión de canciones que rozaba la perfección.

DOMINGO 10 DE JUNIO

La noche anterior no llegamos vivos a los DJs, especialmente tras pasar mojados día y noche. Así que la mañana de domingo se asomaba dubitativa. No paraba de llover y pensábamos en la misión imposible de recoger las tiendas, ver los conciertos y sobrevivir sin un catarro. Las ganas de ver a Carmen Boza nos ganaron.

Fuimos a la plaza donde el escenario tenía en primera fila un par de toldos para que los que íbamos allí no acabásemos como pececillos. Algunos lo hicimos igualmente. Pero ver y escuchar La Caja Negra” en directo, en formato power trío, era vital para nuestra salud. Qué rollo, qué música, qué… todo. La gaditana se ha ganado un espacio en nuestro corazón y en nuestras caderas con este disco, si es que no nos tenía ganados ya con “La mansión de los espejos”. Su segundo trabajo no ha hecho más que afianzar la figura de esta power-woman sobre las tablas y con un talento que desprende en cada palabra (y menudas verdades) que suelta.

Para Club del Río ya no sobrevivimos. Ya los había escuchado en Burgos tras su visita por el bar La Rúa gracias a Girando por Salas, pero nuestra condición de festivaleros mojados y con un viaje por delante, nos ganó.

Sin duda alguna, gracias Palencia Sonora, por hacer un año más una fiesta de la música tan agradable, tan maravillosa, tan llena de talento nacional y tan accesible. ¡Por muchos años más con vosotros!

 

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