“Yo he recorrido todo lo que han recorrido los ríos, y he pasado por todos los estrechos del globo;
Me he establecido sobre las playas de las penínsulas y sobre las rocas enclavadas en los acantilados para gritar desde allí:
Salut au monde!”
De este poema de Walt Whitman ha sacado su nombre Hola a todo el mundo, grupo madrileño que acaba de publicar su primer disco homónimo. A Hola a todo el mundo se les viene conociendo como los Arcade Fire españoles, y no es extraño porque las similitudes son tan flagrantes que hacen que te preguntes si este grupo es simplemente una influencia para ellos o directamente buscan calcar su sonido. Hasta hay un equivalente a lo que en Funeral era “Neighbourhood” -aquí llamado “Choose your own adventure”-.
Hola a todo el mundo recurren en sus canciones a una gran variedad instrumental, a menudo introduciendo también coros y palmas -hasta el punto que da la sensación de que son ciento y la madre cuando en realidad sólo son cinco-. La grandilocuencia es probablemente el término que mejor define su sonido: canciones muy largas con miles de instrumentos -¿lo que suena en “Hatem prayer team” son unas castañuelas?-, donde todos cantan y donde a menudo tienen lugar cambios melódicos repentinos pero discretos.
El hacer canciones tan largas entraña el riesgo de no captar la atención y aburrir, como en “Amor Fati”. No obstante, Hola a todo el mundo, más allá de ser un grupo con buen gusto, demuestran también tener talento. “A movement between these two” es una canción preciosa que contiene todos los elementos que antes citaba, combinados en la proporción exacta para que las buenas vibraciones que desprende no decaigan en los más de siete minutos que dura. También destacan “Making your mum your best friend” y, especialmente, “Your current road”, que tiene un cierto aire country y en el que siguen apareciendo esos cambios de ritmo (de hecho, el grupo afirma que sus canciones están compuestas por “diferentes pasajes”, explicación que ciertamente se ajusta muy bien a la realidad de sus canciones).
En “The past and the son” concentran todas estas virtudes en tres minutos y veinte segundos, lo que seguro que tuvo que suponer una ardua voluntad de contención por su parte. La verdad es que tiene una melodía tan bonita que poco importa lo que dure.
En efecto, Hola a todo el mundo suenan igual de épicos que Arcade Fire. Pero también suenan igual de barrocos que Fleet Foxes en “Hatem prayer team”, igual de balcánicos que Beirut en “The past and the son”, igual de espirituales que los Club 8 de “Jesus, walk with me” -de los que fueron teloneros- en “Choose your own adventure part 1”. Es obvio que las influencias son buenas y, lo que es mejor, poco explotadas por otros grupos, me atrevería a decir que nada en el caso de los grupos españoles.
No, Hola a todo el mundo no han descubierto nada. Pero tampoco lo han hecho los miles de imitadores de The Strokes. Al menos Hola a todo el mundo son originales en sus influencias, que han quedado sin duda perfectamente plasmadas en este recomendable álbum debut.
por Fernando Bigeriego Tejerina
+ info en notedetengas mgzine:
+ Hola A Todo El Mundo @ Sala El Sol (Madrid): 5/5/10
+ Entrevistamos a HOLA A TODO EL MUNDO
+Hola A Todo El Mundo en el Patio Herreriano -- reportaje fotográfico
Sorprendentes!! Os paso el enlace a una entrevista con ellos:
http://www.rockola.fm/artista/hola-a-todo-el-mundo/entrevistas
Saludos!
[...] un punto de vista fresco a la línea diferente de grupos como Arcade Fire, Fleet Foxes o Beirut. Ya os hablamos de su disco. Fueron una de las sensaciones del Festival Do Norte, y del Low Cost, y en su visita a Valladolid [...]
“Hola a todo el mundo se les viene conociendo como los Arcade Fire españoles, y no es extraño porque las similitudes son tan flagrantes que hacen que te preguntes si este grupo es simplemente una influencia para ellos o directamente buscan calcar su sonido”
Este comentario es completamente exagerado e innecesario, ya que hatem tienen muchas otras influencias y no se les puede reducir simplemente a eso.