Cronica Summercase ‘08: sabado 19

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Con la mitad de fuerzas -quizá un poco más- y el doble de ganas que el primer día, la jornada del Sábado 19 en Boadilla se presentaba algo mejor en lo que al cartel se refiere. El punto fuerte del festival con grupos como Grinderman, Interpol, Blondie o Maxïmo Park eran la guinda ideal para terminar el ajetreado fin de semana. A pesar del increíble y sofocante calor, así como de la no muy acertada contraprogramación del FIB con su Saturday Night Fiber, la asistencia fue incluso superior a la del viernes y llegamos a ver llenos absolutos en los conciertos de Blondie, Interpol y Maxïmo.

Ian Brown

El miembro de los Stone Roses dio uno de los primeros conciertos del día, lo cual vino a significar una recarga de pilas para el resto de la tarde-noche. No obstante, tras dar un buen repaso a su disco en solitario `The World Is Yours´, con temas como el que da el nombre al álbum o `Eternal Flame´, entre los asistentes lo más esperado -estaba cantado- fue su corto pero intenso repaso a sus éxitos con las míticas rosas de piedra. Tres temazos para la historia entre los que nos quedamos con las ganas de ser adorados con el mítico `I Wanna Be Adored´.

nando klrissian.

Grinderman

Nick Cave. Vuelve el hombre. Grinderman son 3 bad seeds y este personaje puro nervio, presencia, mala leche y en resumen rock and roll. El concierto fue frenético, tan potente como el disco con su buen monton de distorsión y todos sus sinónimos. Alterno por partes los temas más calmados, o más bien deberíamos decir menos brutos, como el gran ‘Electric Alice’ con Warren Ellis al violín, o ‘Grinderman’ ejecutados con gran acierto, hipnotizando a la entregada audiencia, con las partes en las que la contundente descarga de guitarras envenenadas y directas desprenden adrenalina pura. A esta parte corresponden ‘Get It On’, ‘No Pussy Blues’, ‘Depth Charge Ethel’.
La actitud de elegante crooner rebelde de su líder forma el pilar central de la presentación en la que colabora mucho un Warren Ellis que parece enloquecer al ritmo de la música y cuando se encarga de las maracas y un platillo que golpea sin piedad con las mismas.
Les pedimos un bis y volvieron al poco tras el grito de “turn the fucking monitors on!” a los técnicos. Auténticos.

Txopo.

fotografía de Quique López

Blondie

La rubia más famosa de los años 70 volvió a los escenarios a sus 63 años de edad en un concierto que, como era de esperar, se llenó al máximo, y en el que sonaron algunos de los temas más famosos del Punk Rock de los setenta. Por desgracia, el directo no sonó tan bien como se esperaba, probablemente debido a que Deborah Harry no estaba bien ecualizada en la mesa de mezclas, y su voz, algo primordial, se escuchaba demasiado baja, aparte de no tener la fuerza que tenía antaño.

Aún así, el público enloqueció con ‘Heart of Glass’, mítico tema disco donde los haya, así como con la conocida ‘Maria’ que, a pesar de no sonar las conocidas campanas de fondo, hizo las delicias del numeroso público que poco a poco se fue yendo para ver a…

Interpol

Eran una de las grandes atracciones de este festival y así se veía por todas partes: la disposición en el cartel, la hora a la que tocaban (unas perfectas 22.30), la cantidad de gente que se congregó en el escenario movistar (el principal), la ovación con la que fueron recibidos… y cumplieron. Los reyes del post-punk revival trasladaron su sonido oscuro e hipnótico al directo impecablemente, repasando su último ‘Our Love To Admire’ con temazos como ‘No I In Threesome’ sin olvidarse de canciones que no pueden dejarse de lado como ‘Slow Hands’ o ‘Evil’. La voz de Paul Banks inunda el escenario ante la pose inerte de la banda, como es de ley, y lo logran. Gran banda en directo pese a tener uno de los fallos de sonido -parón incluido- más inesperados del festival, el cual dejaron en mera anécdota tras el gran final de concierto.

A pesar de quedarnos con las ganas de escuchar `Stella Was A Diver And She Was Always Down´ o `NYC´ de su primer trabajo `Turn On The Bright Lights´, la fuerza de `PDA´, `Obstacle 1´, `Say Hello To The Angels´ o `Roland´ nos sirvió para reafirmar que se trata de uno de los mejores álbumes de rock en lo que va de siglo. Sin olvidarnos del repaso a `Antics´ con las ya mencionadas `Slow Hands´ y `Evil´ o los temazos `Narc´, `C´mere´ y, sobre todo, `Not Even Jail´, con el cual sentimos uno de los múltiples orgasmos musicales de la velada.

Los neoyorquinos lo han dado todo las tres veces que han venido a España -2005, 2007 y ésta-, lo cual aumenta la expectación proporcionalmente al crecimiento del grupo desde sus inicios en 2001.

fotografía de Quique López

nando klrissian, Txopo.

Maxïmo Park

A diez minutos del final del concierto Interpol, este cronista ya estaba nervioso y deseo de ver el directo de Maxïmo y, por primera vez en todo el festival, nos fuimos a coger sitio en la primera fila como lo habrían hecho un par de jóvenes grupies. El directo del grupo británico liderado por Paul Smith fue uno de los que más me gustó, probablemente porque conocíamos todas sus canciones a dedillo, sí, pero también debido a que su performance y puesta en escena fue la mejor de todo el festival.

Puntual como un reloj salieron los integrantes con una increíble potencia y vitalidad que les duraría los sesenta exactos minutos del concierto que comenzó con ‘Girls who play Guitars’. Acto seguido, y muy hábilmente escogido, sonó ‘Our Velocity’, presentado por Paul como: “this next song is… agressive”, con toda la razón, pues el público enloqueció, a pesar de no sonar nada bien, de nuevo, suponemos, por problemas de ecualización en el escenario walkman.

Vestido como si un drugo se tratase, Paul Smith, un showman en toda regla, botó, corrió y brincó por todo el escenario, y, sin notarse fatiga alguna en su voz, siguió entonando hasta un total de doce conocidos temas, así como dos nuevos, que no acabaron de cuajar entre el público. Uno de los mejores momentos llegó cuando tocó de ‘Books from Boxes’ que emocionó a más de uno. Un concierto redondo que, de haber sonado mejor y si se hubiesen animado a interpretar ‘Parisian Skies’ en el inexistente bis, hubiese sido calificado de 10 por este colectivo.

Vito.

fotografía de luigui

The verve

Otra de las bandas que después de tantos años les da por juntarse. Lo bueno que tienen este tipo de conciertos es que aunque que no sabes qué te vas a encontrar, el grupo tiene una buena cantidad de singles que aunque no seas fan (como en mi caso) sabes que vas a disfrutar. A no ser que la caguen estrepitosamente, pero no fue el caso. A Ashcroft no se le notaba nada la supuesta faringitis que presumiblemente había tenido días anteriores y fue desgranando perlas como ‘This is Music‘ con la que abrieron, ‘Sonnet’, ‘The Drugs Don’t Work’ y por supuesto esa maravilla de canción llamada ‘Bittersweet Symphony’. Estuvieron bastante bien musicalmente y a los fans mas acerrimos les hicieron disfrutar enormemente.

Txopo.

Primal Scream

Comenzaron la verdad un poco flojetes pero con la cantidad de temazos que tienen no les costó nada recuperar para darnos un buen recital de rock y psicodelia.
Debían haber explotado más su faceta ruidosa-electrónica que asomó hacia el final pero dieron un concierto correcto como se esperaba, con un anticipo de su último trabajo `Beautiful Future´, puesto a la venta en España esta misma semana. No nos defraudó -tampoco lo esperábamos- el que es su primer single `Can`t go back´, bocanada de aire fresco tras el exceso de country-rock de su disco de 2006 `Riot City Blues´. Enorme concierto con un Bobby Gillespie en estado de gracia.

Txopo.

2manydjs

Corrían más de las tres de la mañana cuando, agotados, nos dirigimos al último concierto del festival; esta vez una sesión de casi dos horas de duración protagonizada por el dúo alemán 2 Many Djs.

Con un públido ya demasiado pasado, los DJs se dedicaron a pinchar y remezclar algunos temas conocidos como el ‘Kids’ de MGMT, que ya se ha ganado un más que reconocido puesto en las listas, temas de Justice, y demás éxitos electrizados… La pareja nos dejó algo fríos, suponemos por el tremendo cansancio acumulado tras 24horas de conciertos en 2 días sobre ese matador “asfalto” y el cansino, repetitivo y demasiado potenciado beat en todos los temas.

La nota negativa, como siempre, las drogas, que más de dos y tres se acercaban a nosotros cada cierto tiempo para ver si pasábamos… sería porque veían que éramos los únicos sobrios de todo el festival y dirían: “¡coño, estos deben estar trabajando!”

Vito.

 

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