El pasado lunes 25 de enero se publicó el nuevo álbum de The magnetic fields, “Realism”, concebido como un contrapunto a su anterior entrega “Distortion” y que es, nuevamente, un álbum conceptual. Si en “69 love songs” había exactamente 69 canciones de amor, en “i” todas las canciones empezaban por esa letra, y en “Distortion” todos los temas contaban un muro de sonido distorsionador, esta vez The magnetic fields dejan a un lado a Jesus and Mary Chain y se decantan por el folk de Judy Henske y Judy Collins, en palabras del propio Merrit. Así nos lo anuncia “We are having a hootenanny”, que significa algo así como “fiesta folk”, una canción muy divertida (con esas zetas y eses alargadas al final de cada frase) al igual que el video que la acompaña.
Stephin Merrit ha declarado que, en principio, concibió “Distortion” y “Realism” como un álbum doble, en el que uno llevaría el nombre de “True” y otro el de “False”, pero que no pudo decidir cuál quería que fuera el “True” y cuál el “False. Para mí no hay duda de que, de haberse llevado esto a cabo, tendría que haber sido “Realism” el “True”. La vuelta a este tipo de sonido les favorece bastante, ya que sus muchos de sus mejores temas son precisamente los más folkies, y desde luego “Realism” supone una recuperación respecto a “Distortion”, álbum en el que las potenciales bonitas melodías quedaban bastante oscurecidas entre tanta distorsión.
Las pasadas navidades ya se lanzó como adelanto una de las pistas del álbum, “Everything is one big Christmas tree”, que se puede decir que sirvió de perfecta presentación de lo que The Magnetic Fields nos han ofrecido: buenas letras y decepcionantes melodías. Ejemplos de esto son “Walk a lonely road”, que habla de la soledad -por enésima vez- o “Always already gone”, en la que Stephin Merrit se lamenta de que su pareja ya pasaba de él mucho antes de abandonarlo. Las letras de ambas son preciosas pero las melodías no son para tirar cohetes precisamente. Y para escuchar letras bonitas igual es más conveniente comprar un audioibro de Walt Whitman.
Del resto, se salvan “Seduced and abandoned”, típica canción de The magnetic fields -en realidad podría haber estado perfectamente en “69 love songs” o en “i”-, con esa broma final incluída que tanto le gusta a Merrit y que en los directos provoca las risas del público; “I don’t know what to say”; “The dada polka”, muy en la línea de “We are having a hootenanny” y “You must be out of your mind”, en la que Stephin Merrit está más seguro de sí mismo que nunca y llega incluso a rechazar a su ex.
En el fondo, siempre es una suerte contar con artistas como Stephin Merrit, que además de genios son prolíficos. Este álbum, sin embargo, es bastante olvidable. Veremos si en el próximo disco remonta y, con la vuelta a los sintetizadores (recordemos que “Realism” cierra la trilogia “sin sintetizadores”) vuelve también al nivel de álbumes anteriores.
Escucha en Spotify >> The Magnetic Fields – Realism
por Fernando Bigeriego Tejerina




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