En Vinilo sabe mejor (IV): Amy Winehouse – Back To Black:

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Ya han transcurrido más de diez años desde que se pusiera a la venta el disco de consagración de la malograda Amy Winehouse “Back To Black”. Pues fue el 30 de octubre de 2006 cuando con este soberbio álbum  la joven inglesa de origen judío dio un paso adelante respecto a su debut y abrazó junto al jazz vocal el soul, el rythm’ n blues y el pop en un colorido, delicioso e imborrable trabajo.
Con el disco “Frank” (2004) – el título en homenaje a SinatraAmy había saltado a la fama en Inglaterra cosechando grandes elogios de la crítica y un seguimiento mediático aun soportable, pero sus traumas por el abandono de su padre, por sus inseguridades empezaron a llevarla por malos caminos.
En el momento de la grabación de su segundo disco acababa de romper con su novio (y futuro marido) Blake, para este volver con su antigua novia, dejándola inmersa en una depresión que la arrojó de lleno al alcohol y a la bulimia pero que a la vez dio rienda a su creatividad que plasmaría en bellas canciones de crudas letras. Y es que los contrastes siempre acompañaron a la joven cantante afincada en Camdem, pues siendo una persona de clase media-baja, con unas conductas y un lenguaje no deseable y soez, su basta cultura y conocimientos profundos del Jazz y de la música en general resultaban fuera de lo común. Ello se plasmó en sus canciones cuyas melodías y desarrollos reflejaban una elegancia y una madurez que contrastaba con algunas expresiones y lenguaje utilizados en sus letras. Quizás fue esa naturalidad y simpleza de lenguaje, la conducta desinhibida e imagen propia de las clases populares, lo que conectó con una juventud que acabaría adorando una música del todo impensable para ellos.
La colaboración con uno de sus ídolos Tony Bennett confirmaba su papel de renovadora del jazz vocal al hacer de nexo entre generaciones hasta entonces demasiado alejadas. Aunque nada hubiera sido posible sin la inusual y privilegiada voz de una Amy que hacía fácil lo que parecía difícil y que lucía mas que nunca en directos íntimos y sin el showbussiness apretándole las tuercas.
Desgraciadamente, el disco en cuestión rompió con todo y la catapultó directamente a las portadas de todas las revistas, musicales y no musicales, erigiéndose en el centro de atención de todos los medios no por su arte si no por su extravagante personalidad y forma de ser.
Gran culpa de todo la tuvo una canción:  “Rehab”, pues el tema que abre el disco superó todas las expectativas imaginables tras ser impuesto como single por la discográfica a pesar de que inicialmente fuera concebido como tema menor por la artista.  Un cruce medio pop medio rythm & blues con su punto naif robado de las Girls Bands que contrastaba con la crudeza de su letra e historia del personaje, con unos “no-no-no” que son parte ya del imaginario popular de nuestros tiempos. De este modo “Rehab” copó las listas de medio mundo, colonizando los EEUU y los Grammy y globalizando la artista que hasta la fecha solo había tenido éxito en su tierra natal y en algunos lares del viejo continente.
Pero el disco llevaba mucho mas. Desde el omnipresente sampleado hip-hop de la preciosa balada soul-jazz “You Know I’ m No Good”, trompetas Stax inclusive, a los aromas de los cincuenta y de las cantantes Doo-Bop de “Me & Mr. Jones” o a los recuerdos de Ella Fizzerald o Etta James de “Just Friends” y “Love Is A Losing Game”.
Aunque sin duda la joya de la corona era “Back To Black” con una poética letra que se encauzaba en triste y a la vez embriagadora parte musical , con una Amy en estado de gracia interpretativo.
Pero no nos olvidemos de “Tears Dry On Their Own”,  medio tiempo de inspiración en la Motown, en la que la solista se pone mas que nunca la piel de las solistas negras de rythm & blues de los sesenta. Ni de “Wake Up Alone” que es soul en estado puro o otras como “Some Unholy War” y “He Can Only Hold Her” que vuelven a mezclar los ritmos del rap con la música de raíz americana.

 

Desamor juvenil, drogas, sentimientos de culpa, vacío y soledad, sexo y engaños son los temas que cantaba esta privilegiada voz en el clímax de su corta carrera focalizado en este álbum pocos años antes de que su fragilidad no pudiera aguantar ante las presiones de la fama y de la industria musical, paparazzis, drogas, padre interesado, falsas amistades, miedo escénico, y otras adversidades mas impidieron brillar aún mas a esta penúltima gran leyenda del rock que tuvo un camino y un final bastante oscuro.

 

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