25 mayo 2024

Andrew Bird, 22.05.2009 sala Borja, Valladolid

Si al concierto hubiera acudido el niño que hay dentro de nosotros, se hubiera llevado la impresión de que Andrew Bird es, como poco, un mago, un sutil ilusionista que se basta sobre el escenario para hipnotizarnos, llenando la sala de sonidos y replicandose a si mismo tantas veces como sea necesario hasta convertirse en una banda que genera preciosas armonías e ingeniosos arreglos con la ayuda de sampleos que graba en directo con toda la música que es capaz de producir, que no es poca.

El omnipresente violín en la mayor parte de los loops, en bruto o arreglado con un manojo de efectos, convive con la recreación de la mandolina. La voz, los maravillosos silbidos -que valían el precio de toda la entrada-, la guitarra eléctrica y un gran vibráfono fueron los instrumentos que componían la innovadora propuesta de este americano multiinstrumentista con apariencia de estudioso de la música.

En las dos horas de concierto hizo un repaso por su discografía, no solo parándose en éste último álbum que tan buenos resultados comerciales ha obtenido. Se hace difícil destacar algo entre tanta genialidad, pero sonaron fantásticamente cosas como ‘Oh no’, ‘Tenuousness’, su pequeño gran hit del “The Mysterious Production of Eggs” (2005, © Righteous Babe) ‘A Nervous Tic Motion of the Head to the Left’ o la preciosidad de ‘Effigy’ que nos describió como ‘una canción sobre esas personas solitarias y tristes que encuentras en la parte oscura de cualquier bar y hacen comentarios sin venir a cuento, pero que simplemente han pasado tanto tiempo solos que han olvidado como vivir con más gente’.

Mostrando su gusto por el folk, la elegancia vocal del jazz, una técnica impecable tanto al violín como sumando capas de sonido para dar frondosidad sonora a las composiciones y unas melodías tan pasmosamente bellas que en ocasiones se antojaban deudoras de algunos arreglos de la chanson, este despliegue de virtuosismo encandiló y emocionó sinceramente a todos los que tuvimos la suerte. Te guste o no, le conozcas o no, deberías acercarte a ver este espectáculo, todo un must melómano.

Imagen gracias al flickr de Guus Krol

6 comentarios en «Andrew Bird, silbador profesional»

  1. ¿Dónde estaba el gran vibráfono? Yo no lo vi.
    ¿Y los Wave Pictures, qué? ¿No tocaron? Su disco anterior (2008, (c) Moshi Moshi) es sensacional.

  2. A quién se le ha ocurrido el título del artículo? por que vamos, menos mal que luego lo arregla aunque no del todo, por que no mencionar a The Wave Pictures, que hicieron un conciertazo, y se ganaron al publico en la primera letra de la primera canción, deja bastante coja la crítiaca del concierto, si bien, el cabeza de cartel era el fuera de serie de Andrew Bird, pero por favor, ESCUCHAD A THE WAVE PICTURES, son maravillosos!!!!!

  3. Efectivamente estuvieron muy bien los The Wave Pictures.

    Se os ocurre q por ser dos conciertos tan distintos, quizas el sitio web haya decidido hacer dos críticas, y la segunda aún está por publicarse?

  4. ¡Joder! aki la peña exije como si este fuese su propio blog y todo! vaya trollers! ni puto caso oiga!

  5. Ya te digo! Que si no me gusta el título, que si quiero que se hable de los The Wave… qué morro!

  6. si mal no recuerdo, creo que el propio Bird se puso el apodo de “silbador profesional” en una entrevista.

Comentarios cerrados.