Luis Ramiro y Marwan @ Joy Eslava (Madrid): 27/02/2010

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Luis Ramiro y Marwan, como os anticipamos, dieron el pasado 27 de febrero un concierto en Joy Eslava.  Sin embargo, decir dieron y concierto es quedarse muy corto. Más bien sería regalaron y espectáculo, porque aquella fue una noche para no olvidar, porque ofrecieron mucho más de lo que cualquiera habría esperado. O vivieron y fiesta, porque en sus caras quedaba claro que ni se creían lo que estaba sucediendo sobre el escenario, obrado por ellos mismos, ni lo que estaban provocando en el público, más suyo que nunca. La céntrica discoteca madrileña se rindió a una noche inmejorable, de la que pudimos realizar un reportaje fotográfico y grabar las actuaciones que aquí incorporamos.

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Arrancaron con un simulacro de combate de boxeo, con presentador inclusive. Broma que podría haber sido más explotada, pero que al final habría sido innecesaria e incoherente, porque en ese escenario, lo único que hubo entre ambos fue amor y admiración mutua. Abrió Luis, pero entre bambalinas Marwan no perdía detalle a cómo arrancaba la noche. Nunca un concierto de dos autores fue más de ambos y no de cada uno. Se repartieron los minutos equitativamente, pero los momentos de compartir micrófono brillaron especialmente, como no podía ser de otra forma. Podrían intercambiarse el repertorio y seguirían interpretándolo con esa intensidad y complicidad de hermanos.

He visto a ambos en muchos conciertos, tanto en Valladolid como en Madrid, habitualmente en salas pequeñas, «cantautor, taburete, guitarra», y siempre me había parecido que es donde más brillaban. Luis intentó hace tiempo una instrumentación experimental, coincidiendo con su álbum «Tristefeliz», pero, a pesar de ser un intento loable, no me acabó de convencer. Y acompañados de electricidad y baterías me resultaban más insulsos. Sin embargo, en la Joy Eslava ambos, todos, lucieron espectacular. Para quienes digan que un cantautor debe ser intimista (yo el primero hasta entonces) este concierto ha sido un brillante contraejemplo. Ambas bandas sacaron lo mejor de la obra de ambos, haciéndola más intensa y vívida. Mi gran argumento en contra de los cantautores con banda es que suelen perder emoción, en favor de un sonido más predecible y convencional, pero nada más lejos de la realidad. Por destacar algo, nombraría al guitarrista de Luis. El colombiano (perdonad que no recopile el nombre de todos los que por allí pasaron), con riffs incluso próximos al metal, nos hizo saltar y vibrar con esos versos que todos los asistentes conocíamos al dedillo. Me dejo a muchos otros (teclados, bateristas, trompeta, violín…), mil perdones. Todos y cada uno os merecísteis la ovación final.

El público, que hacía semanas que había colgado el cartel de «no hay billetes», pasó la noche de fiesta. Mirases donde mirases te encontrabas fans en éxtasis ante lo que se gestaba en el escenario. Cantaron y bailaron cada sílaba que se recitó. No era día para experimentos o nuevas canciones. Ambos se bajaron de sus taburetes y salieron de los confortables Libertad 8, Galileo o Café Teatro para subir un peldaño más alto, una discoteca «donde iban a ligar», y regalar su repertorio, de sobra conocido, a unos entregados fans. No faltaron ‘Mayo de 2002‘, ‘La Dictadura de la Primavera‘, ‘Te Quiero, Te Odio‘, ‘Palabra por Palabra‘ o ‘Dos Coplas‘, y recortaron sus habituales monólogos-conversaciones entre canción y canción. No era el momento, había que exprimir cada minuto con música, y mantener ese ritmo durante las más de dos horas que duró. Y lo hicieron, con creces.

Hasta aquí, ellos. Hasta aquí habría sido un gran concierto, unos grandes músicos y autores, un gran público volcado. Pero habría faltado la sorpresa. ¡Y la hubo, vaya si la hubo! Las fuentes de estos artistas no son un secreto, nunca escatiman en citar a sus referentes. Y estuvieron casi todos. Luis Ramiro comenzó ‘Te Quiero, Te Odio‘, debilidad personal del que escribe, y habría acabado aclamado. Pero cortó a la mitad para invitar al micro a uno de sus ídolos, tanto en lo personal como en lo artístico, Carlos Chaouen, para rematarla. Tenéis el vídeo del momento (cortado en tres partes, lo siento, nunca un fallo técnico me dolió tanto), atestiguando incluso un guiño entre ambos. Chaouen apostó por él hace años, incluso ofreciendo su propio dinero si nadie quería financiar la producción de su disco. Una delicatessen de actuación y de persona.

Hasta aquí, genial. Pero es que a los pocos minutos apareció nada más y nada menos que Pedro Guerra para que Luis y Marwan se abrazasen emocionados y cantasen con él ‘El Marido de la Peluquera‘. Abrázame fuerte, que no pueda respirar… Gracias, Pedro, por esa obra maestra. Personalmente creo que perfectamente podría haber interpetado alguna de los dos protagonistas de la noche, pero si aparece con mi canción favorita de su repertorio no puedo más que callarme y contener la emoción. Gracias.

Hasta aquí, fabuloso. Pero la noche debía ser inconmensurable, y, con una sala que se caía en pedazos, apareció Ismael Serrano para interpretar ‘El Próximo Verano‘, igual que hiciese en Trapecista, el último disco de Marwan. Bueno, no igual. Mejor. Con un Marwan emocionado como nunca, que no podía mantenerse junto al micrófono por lo que estaba viviendo, sonriendo a Mister Kilombo, su guitarrista. Ismael impecable como siempre, haciendo las delicias de todos, metido en la canción como si fuese suya, pero sin robarle el protagonismo a su autor.

Y me quedo cosas en el tintero. Salieron los productores de Luis para hacer brillar más si cabe las cuerdas. Trompetista, violinista, confetti y conga final… Sólo siento que los vídeos y las fotografías de Luis Ramiro y Marwan en Joy Eslava que sacamos (siento que no haya de los invitados estelares, opté por grabar vídeo) son de una calidad paupérrima para lo que aquella noche mereció. Gracias por permitirme vivirla con vosotros.

¿Qué más se puede pedir?

Vayan reservándome tres copias del DVD del concierto, por favor.

Galería de fotos.

 

Una Respuesta

  1. Javier Gamarra

    9 marzo 2010 13:59

    Que más decir sobre esa noche que no haya dicho ya Nacho.

    Concierto magnífico, muchas gracias Luis Ramiro y Marwan por esa velada perfecta 😀

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(*) Requerido, tu email no se har pblico