Crónica del concierto: Agnes Obel y Dani Llamas en el Teatro Lara (Madrid) – Septiembre 2011

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Los Sublimes de Vertical Pop hicieron nueva escala en el Teatro Lara el pasado día 21 de Septiembre, en esta ocasión con dos voces, masculina (Dani Llamas) y femenina (Agnes Obel), que pusieron la piel de gallina a las paredes que recubren tan encantador recinto.

Dani Llamas ya había pasado anteriormente por los Sublimes, pudimos disfrutar el año pasado de su actuación como telonero de Bigott , en esta ocasión el ex-G.A.S Drummers volvía con disco nuevo bajo el brazo, ‘Minor Epic‘(Red Vanette Music.2011), un trabajo delicado producido por Paco Loco y con colaboraciones de Ramón Rodríguez y Muni Camón.

Dani salió arropado por su guitarra , no le hace falta más para demostrar su valía, y en un formato acústico comenzó con ‘Dust’ y ‘Fools’, dos temas de su primer trabajo ‘Speaking thru the others‘  llevándolas a un terreno más íntimo , logrando registros vocales que nos recordaban durante todo el recital a Eddie Vedder con un halo de oscuridad o a Nick Drake, y dictando con su voz melodías íntimamente apaciguantes. ‘Horses In The Mist’ fue el primer tema rescatado de su nuevo trabajo , un bombazo que sonó potente y al que siguió el tema que da título a su primer trabajo ‘Speaking thru the others‘. ‘No More Fun’ cierra Minor Epic , y Dani la lanzó al público con precisión. ‘Ectasy’ es una parada obligatoria´de su nuevo trabajo , en ella pudimos notar la propia emoción del músico al interpretarla con ganas y desparpajo. ‘Hourglass’ y ‘Tied Hands’ fueron las elegidas por el jerezano para cerrar el show, como decimos íntimo y elegante a la par.

Hablar de Agnes Obel,  es hablar de una de las compositoras danesas más importantes del panorama internacional. La pianista ha logrado reunir en ‘Philarmonics‘ (Pias. 2010) una colección de piezas que conforman un puzzle atemporal lleno de bellos pasajes pulidos con mimo y esmero. Una pieza de orfebrería armoniosa , una pequeña joya labrada a base de piano, chelo y arpa en su preciosista directo.

La belleza de la dama nórdica se trasladaba al piano desde los primeros acordes que enmudecieron el teatro centrando las miradas en la concentración de la compositora , un refinado pasaje instrumental sirvió para acercarse al público  y presentarse a la sala  a la que encandiló desde el principio.

Tras el preludio, Agnes puso en marcha  ‘Philharmonics’ , exquisita , pasajes oscuros iluminados por ese piano que toma vida en manos de la danesa, como si una gran caja de música se hubiera abierto en el corazón de la capital y diéramos vueltas al compás de Agnes y sus compinches.

Pequeños problemas técnicos, sin importancia ,llevaron a la banda a entrar en sintonía con el público, acercando ambos extremos entre bromas,risas y aplausos, y es que el frío se lo dejaron fuera de la sala sin duda alguna.

Beast’ vino a demostrar en directo la contundencia vocal  y la exquisitez instrumental  , un pasaje hipnótico que nos traslada a otro mundo , algo se nos remueve por dentro,’Just So’ son latidos que acompasan nuestros ritmos vitales al son de su interpretación contenida. Louretta supuso un diálogo entre piano y chelo que nos sumerge en un viaje paralelo, con toques que nos llevan a recordar a Yann Tiersen por instantes, un pasaje musical cinematográfico . ‘Brother Sparrow’ sonó más acelerada que en su LP, ganando enteros, música de sirenas que nos llevaba a enloquecer pero por sus cálidas y placenteras interpretaciones , cada cuál más aplaudida.

Hubo momentos también para nuevos temas; ‘Fuel To Fire‘ fue luna de las elegidas para la ocasión. La cantante,  interactuando con el público , aprovechó para chapurrear un poco de español y bromear de nuevo con los allí presentes ( fuego…cigarrillo). Las agujas de ‘Close Watch’ resonaron con fuerza a continuación  introduciendo su mecanismo en cada uno de nosotros. ‘Smoke&Fire‘ y ‘Sons and Daughters‘ incluidas dentro de la versión deluxe de Philharmonics, sonaron de seguido para alcanzar a continuación el summum con un elegante, oscuro y apaciguado recorrido por la orilla  de ‘Riverside’. ‘Over The Hill’ y una alargada versión de ‘On Powdered Ground’ cerraron el recital con un chelo que se elevaba hasta el techo del lara y que se enfrentaba de tú a tú con el piano de Agnes. Tras una enorme ovación, más que merecida, las tres damiselas volvieron para llevar a cabo un bis, ‘Katie Cruel’ sirvió para cerrar una noche mágica, donde de nuevo la palabra Sublime queda escrita a fuego para recordar la actuación de la danesa.

 

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