Crónica del Concierto The Drift y Explosions In The Sky. Imperdibles San Miguel. Madrid. Noviembre 2011.

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El ciclo de conciertos Imperdibles San Miguel llegaba a su Ecuador, trayendo de nuevo un sabor añejo de post- rock a su programación. Para la ocasión Explosions In The Sky hacían escala en Madrid y Barcelona durante el pasado fin de semana , para apaciguar el chaparrón, contaron con la presencia de The Drift , abriendo esta tormenta imprescindible de post-rock instrumental.

The Drift se presentó en formato trío, bajo, batería y guitarra. Con su último trabajo «Blue Hour» aún reciente y tras el fallecimiento de uno  de sus miembros hace unos meses (Jeff Jacobs), la banda defendió su trabajo en una sala que se iba llenando sobremanera, entre susurros y conversaciones que empapaban la claridad atmosférica de sus composiciones. Pasajes que rozaban el ambient más oscuro y un sonido jazzístico que subyacía en sus subidas instumentales  dieron buena muestra del potencial que se  anda gestando en la nueva ola post-rockera, si bien no consiguieron anclarse y adherirse del todo a las expectativas de un público más ávido de truenos que de rayos.

Así nos trasladamos desde la visión sonora de los de San Francisco a la fiereza instrumental de los de Austin. Explosions In The Sky se han forjado durante la última década álbum tras álbum desde el ya lejano e inmenso «How Strange, Inocence» hasta su parto más reciente , «Take Care, Take Care, Take Care». No hay duda de que la liga de los Explosions no es la misma que la de Mogwai (que protagonizaban la primera jornada imperdible) , cada uno es único en su estilo y perspectiva y son los reyes en esos pentagramas de tuertos que pueblan sus mágicas melodías.

«Hola, somos explosiones en el cielo»  el ya habitual rito de iniciación al que la banda tiene sometido a su público español servía de presentación a una sala que presentaba sold out. «Hacía mucho tiempo que no volvíamos a Madrid» , así es, ya pasaban cuatro años desde aquella cita en el Wintercase donde defendieran «All Of Sudden I Miss Everyone», y los que no pudieran disfrutar de su actuación el pasado Primavera Sound tenían una nueva compensación dentro de la Sala San Miguel.

Impecable comienzo con «The Only Moment We Were Alone» , suspiros, y exclamaciones de admiración surgían de entre el público , a la vez que el chistar se sobreponía cuando algún que otro comentario alzaba la voz , molestando los viajes atmosféricos de los tejanos. Actitudes shoegaze para mirar unas estrellas que iban cobrando forma a base de punteos magnéticos y percusiones militares. fueron la constante de Munaf Rayani y su banda. «Last Knowns Surroundings» fue la primera incursión en su nuevo LP, notas que crecen como la enredadera de su portada, amarrándose al suelo y forjando una maraña de melancolía rasgada constantemente por esos golpeteos a la guitarra.

Espasmos en las cuerdas con «Catastrophe And The Cure«,temas que tampoco arriesgan más allá de lo escuchado en nuestro reproductor, pero que en ocasiones sobra para provocar esas emociones que hacen brotar en nuestro interior; ambientalmente contundentes y compenetrados como un único ente . Distorsiones que ordenan el desorden y orbitan en la acalorada sala dan luz a «The Birth And Death Of The Day», que culmina en la algarabía generalizada cuando aparecen sus in-crescendos.  La traca final vendría con «Your Hand In Mine» , momento de dulzura y nostalgia predecesor de un último tema (que bien habrían hecho en lanzarlo tras un mini-parón de esos de amagar un » me voy ,no me voy») , «Let Me Back In» oda a la esperanza y que despertó los sentidos de nuevo hacia esos fuegos de artificio forjados desde la instrumentación más artesanal.

A pesar de todo, quizás no fue la mejor actuación de la banda en la ciudad, quizás el set escogido fue tan preciso como esperado , quizá la sala no fuera el mejor refugio ante la tempestad ,  lo que ocasionó que las cenizas se fulminaran a distintos ritmos para los más y menos conformistas  . Fuera ,la lluvia aún seguía remanente en las calles de Madrid, los ecos de las explosiones en el cielo quizás seguían afilando esos nubarrones  regalándonos el bis que nos faltó .

 

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