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John Fogerty, The Adicts, Brian Wilson, Drive-By-Truckers, Incubus y Suzy Quatro entre las nuevas incorporaciones del Azkena


Azkena Rock Festival, que celebrará su 19ª edición los días 19 y 20 de junio de 2020 en Mendizabala, Vitoria-Gasteiz, sumaba hace unas semanas nuevos nombres que hacen de su cartel un pepinazo inconmesurable. A destacar la presencia de John Fogerty, Incubus o The Adicts

Sería difícil nombrar a John Fogerty y no pensar en ‘Proud Mary’, ‘Born on the Bayou’ o ‘Who’ll stop the rain’. Al menos igual de difícil que explicar cómo la huella de Creedence Clearwater Revival, que estuvo en activo apenas siete años, permanece indeleble medio siglo después. Quizá la respuesta la dio el propio Fogerty en uno de los álbumes que publicó ya con su nombre bien entrado el siglo XX: ‘Wrote a song for everyone’. Exactamente a eso se ha dedicado a lo largo de más de 50 años de carrera, a escribir canciones para todo el mundo.

https://www.youtube.com/watch?v=JpQfySVo6iY

Brian Wilson es el creador de algunas de las cimas de la música popular. Bien podríamos decir solo esto y pasar al siguiente párrafo porque, ¿qué vamos a contar del autor de Pet Sounds? Su reciente autobiografía, que sus editores españoles han titulado “Yo soy Brian Wilson… y tú no” nos reafirma en la idea de que no, mejor no intentaremos contar lo que todo el mundo sabe y nos iremos preparando ya para que todo esté listo en Mendizabala para recibir el Good Vibrations Tour, en el que Wilson estará respaldado por dos escuderos de lujo: Blondie Chaplin y Al Jardine, de The Beach Boys.

 

https://www.youtube.com/watch?v=xYoogY-UGio
Suzi Quatro estuvo antes que Joan Jett, antes que Chrissie Hynde, antes que Debbie Harry, antes incluso que Patti Smith, con quien compartirá cartel en la próxima edición del ARF. Está considerada como la primera rockstar femenina de la historia, lo que tiene un extra de mérito siendo su instrumento el (casi) siempre olvidado bajo. Sí, ella también estuvo antes que las dos Kim, Deal y Gordon. Poco comprendida en su época, rescatada dos décadas después por el movimiento riot y reivindicada este mismo año en el documental ‘Suzi Q’, de Liam Firmager, su importancia en la historia del rock es indiscutible no sólo por haber inspirado a varias generaciones de rockeras, sino por su perspicaz talento como compositora, instrumentista, actriz y poeta. El concierto que ofrecerá en Vitoria-Gasteiz, fecha única en nuestro país, será sin duda uno de esos de los que diremos “yo estuve allí”.  Por cierto, si alguien se lo pregunta, y aunque la coincidencia sería maravillosa… no, no es la misma Susie Q de la canción de la Creedence.

Incubus es otro de los platos fuertes de esta nueva tanda de confirmaciones. En la era de las plataformas de streaming nos hemos habituado a medir el impacto de la música en millones y cientos de millones de reproducciones. Muchas de las canciones de Incubus se encuentran en estos tramos, pero ninguna cifra nos va a producir tanto placer como revisitar su repertorio en directo, desde los éxitos con los que los conocimos, sobre todo a partir de los 90, hasta los de 8, publicado hace apenas dos años. En el Estado, en 2020, sólo se les podrá ver en ARF.

Drive-by Truckers vuelve am a nuestro país 10 años después y lo hace con nuevo disco, ‘The Unravelling’, que se publicará en el mes de enero. Referencia indiscutible del rock sureño norteamericano de este siglo, con sus últimos trabajos no hemos podido verlos en nuestro país. No tuvimos oportunidad de saber cómo descargaban en directo la rabia que expresa su ‘American Band’ (2016), crudo retrato de unos Estados Unidos desquiciados y violentos en plena campaña por la presidencia de Donald Trump ¿Qué traerá este nuevo disco tras cuatro años del magnate en la Casa Blanca?.

https://www.youtube.com/watch?v=REHXeCDc-C8

Desde Gran Bretaña llegan The Adicts. Una de las bandas más relevantes del punk británico -y sin duda la más longeva- que no solo sigue en activo prácticamente con la misma formación desde 1975, sino que además aterrizará en el ARF con un disco recién sacado del horno, ‘And it was so’. Han conservado todo este tiempo su particular puesta en escena, su estética inspirada en ‘La naranja mecánica’ de Kubrick y el magnetismo de su carismático frontman, Keith “Monkey” Warren se multiplica con cada grito de “Vive la Revolution!”. Un directo de The Adicts es de las experiencias más divertidas e inolvidables que se pueden vivir en un festival.

Es difícil decir si lo que Shooter Jennings hace en el escenario lo aprendió en su Nashville natal o en la furgoneta de gira de sus padres, la leyenda del country Waylon Jennings y la cantante Jessi Colter, pero lo cierto es que en EE.UU. ocupa un lugar privilegiado en el género, casi a la altura de sus progenitores. Poco dado a prodigarse en Europa, su concierto en ARF será una ocasión excepcional de verle en directo.

Con disco recién publicado llegarán Baroness, una de las grandes bandas de metal de la actualidad, de esas que son capaces de poner de acuerdo a crítica y público. Así ha sido con su nuevo trabajo, el soberbio Gold & Grey, grabado a las órdenes de Dave Fridmann (Mercury Rev, Flaming Lips). Será, además, la primera oportunidad para ver la aportación al directo de la banda de su nueva guitarrista, Gina Gleason.

Robyn Hitchcock sí es un habitual de nuestros escenarios, lo que no es ya tan frecuente es escucharle en eléctrico y con una banda formada especialmente para la ocasión y bautizada como “Los Del Huevos Band”. Hablar de su música es hablar de rock, de postpunk, de psicodelia… Hablar de sus letras es hacerlo de humor, de surrealismo y de poesía. Y, aunque adora a Bob Dylan, sus canciones no pueden negar su ADN británico: puedes rastrear en ellas tanto el lirismo de Keats como el absurdo de los Monty Phyton.

Desde el Reino Unido tendremos a The Wildhearts. El nombre le viene como anillo al dedo a su atribulada trayectoria, que les ha ganado el calificativo de banda de culto y que han reafirmado este año con un nuevo álbum, ‘Reinassance Man’, con el que arrasaron en su presentación en Madrid y que en 2020 les dará otra oportunidad de demostrar su impresionante forma en Azkena Rock Festival.

DeWolff llevan en activo una década y han publicado media docena de álbumes, no fue hasta el año pasado cuando empezaron a ser conocidos. Quizá hayas oído hablar de esa banda holandesa que hace rock psicodélico y recuerda mucho a Led Zeppelin, ¿verdad? Por fin podemos verlos en el festival, tras su paso por tres salas españolas en el mes de febrero.

Demoledor, enloquecido, sorprendente, apabullante… estos adjetivos y otros por el estilo abundan en las crónicas de los conciertos de Ray Collins’ Hot Club. Quizá porque los alemanes salen a tocar sin tregua y sin repertorio. O quizá porque, simplemente, son la más increíble swing band de Europa. Lo único seguro es que son garantía de espectáculo.

En el apartado nacional destaca la que está siendo sin duda la banda del año, Derby Motoreta’s Burrito Kachimba. Tras este nombre tan (cada vez menos) difícil de recordar se encuentra un combo que practica una eficaz mezcla de rock andaluz y psicodelia, con un directo que no se veía en nuestro país desde los años grandes del rock urbano. Junto a ellos, otra banda emergente, los irreverentes Petróleo, liderados por el cómico más punk del momento, Ignatius Farray, tan punk como el propio Azkena.

Aún sin disco publicado se cuelan en el cartel los vascos Wicked Wizard, puro rock setentero que llegan con el aval de haber ganado el premio de rock Villa de Bilbao. Aún quedan bandas por confirmar y la tuya puede ser una de ellas: también se sumarán al line up las dos bandas ganadoras del concurso Rock Party. Ya se han inscrito más de 400 bandas y el plazo estará abierto hasta el 21 de este mes (más información aquí).

Para cerrar el bloque nacional, una reunión de lujo, la de Tahúres Zurdos. La banda de la carismática Aurora Beltrán vuelve a los escenarios y en ARF lo hará con algún invitado especial para celebrar la ocasión.

Estos nombres se suman a los ya previamente anunciados por Azkena Rock Festival: Patti Smith & Band, Social Distortion, Fu Manchu, L7, Reverend Horton Heat, Steepwater Band y The Faithless.

El festival anuncia también que se pueden reservar plazas en la zona de acampada habilitada a tan sólo 5 minutos del festival; así como los viajes organizados en bus desde varias localidades. Los tickets están a la venta y disponibles a plazos en la web www.azkenarockfestival.com.

Crónica concierto The Delta Saints en Taberna Belfast. Octubre 2011


Nueva peregrinación a la localidad leonesa de Santa María del Páramo, en concreto a la estupenda Taberna Belfast, para disfrutar de otro de los conciertos “imperdibles” de la temporada musical con el lujo añadido de poder ver a bandas internacionales que en ciudades como Madrid o Barcelona actúan para audiencias de varios centenares pero en este caso en un recinto de pequeñas dimensiones (y una acústica privilegiada) donde raramente nos juntamos más de medio centenar de asistentes.

En este caso la cita era con los emergentes The Delta Saints, una de las bandas que más polvareda están levantando entre la prensa musical sin tan siquiera tener editada aún su primera obra completa (tan solo han publicado dos Eps que han recopilado en un cd especial para Europa y que se puede comprar en esta gira) y que se están llevando alabanzas unánimes y el reconocimiento de que nos encontramos ante una de las bandas que puede reinar dentro del panorama del “rock de raices” internacional, y de paso dar una patada en el culo a unos acomodados Drive By Truckers, en tan solo unos años.

Cinco jovenzuelos (apenas superan los veinte años) procedentes de Nashville y que atesoran en su bagage la sabiduría musical de auténticos veteranos del género.

Para hacerte una idea de a que suenan es como si capturaras a los Screamin Cheetah Wheelies del Magnolia (exijo que todo el mundo se ponga en pie al escuchar pronunciar este nombre) te los llevaras una temporada a un pantano a capturar las sonoridades más añejas y después de la sobreexposición a las raices les trasladaras al delta del Mississippi a convivir con los bluesmen más puros del género. La mezcolanza resultante es una fusión de soul, blues, funk y rock, de dobros centelleantes sobre un colchón de harmónica, de bases rítmicas negroides tejidas y entremezcladas a punteos de guitarra de rithmt and blues y de voces que delatan personalidad y crudeza muy por encima de la edad que sus pasaportes delatan.

Es como presenciar el pacto del cruce de la carretera 66 donde el diablo acuerda con un bluesman la eterna juventud a cambio del secreto del blues pero sin perder la personalidad propia, porque si exceptuamos a los citados Screamin Cheetah (de nuevo todos en pie) o a los Blues Travellers más puristas todo lo demás que el oyente percibe es familiar pero a la vez nuevo.

Así que estos imberbes tatuados con cruces y citas bíblicas, será por mantenerse alejados del diablo del cruce, con un look (excepto su bajista) sacado de cualquier pandillero de la peli de Erase Una Vez En América, con camisas blancas, tirantes y descalzos nos ofrecieron a algo más de 40 asistentes una ceremonia musical que dificilmente podremos olvidar.

Desde que abrieron fuego con Cigarrette hasta el final, casi dos horas después, con la versión de James Brown de Sex Machine pudimos asistir al orgasmo gospel, pasado por guitarra eléctrica,  de Company Of Thieves, al folk rural exacerbado de A Bird Called Angola (mi tema favorito de este año con el permiso del Codeine de Jason Isbell) o el blues puro y sentido de Momma que nos puso la carne de gallina al ritmo cadencioso de la harmónica de Greg Hommert (que sopló como un virtuoso) cuando el Belfast se convirtió en una ceremonia de la que los presentes participábamos con los coros.

Pero es que hubo más porque nos regalaron una versión del Hard To Candle de Ottis Redding que hizo palidecer a la adaptación de los “Cuervos Negros” y un aceleradísimo Johnny B Good que demostró que también pueden rockear como los que más.

Pero donde se encuentran más a gusto es cuando la lucha entre el blues y el folk se debate en duelo y surgen canciones como Pray On donde el sonido metálico y profundo del dobro te trae a la cabeza a Muddy Waters o cuando Ben Ringel se deja la voz y las pelotas cantando Voodoo Walk con la garganta rota y el ritmo se acelera y se percibe el calor del infierno saliendo de las manos de un bajista privilegiado, por no mencionar cuando Swamp Groove nos taladró el alma con su cadencia espiritual o 300 Miles nos situó en una carretera a ninguna parte propia de una road movie country.

Un concierto mayúsculo, impresionante, de una calidad que dificilmente será igualado este año y la antesala a la gira del 2012, prometieron volver el año próximo y los presentes les dejamos claro que si no lo hacían iríamos por ellos, en las que con el disco bajo el brazo seguro llenarán salas de mayor aforo y algún crítico lumbreras hablará de ellos como la nueva banda que salvará al rock de este siglo.

Mientras tanto unos cuantos privilegiados recordaremos esta fecha en la que les tuvimos cara a cara, compartimos cervezas (y algunos tipos con suerte como los miembros de esta web desplazados al evento  incluso mantel y anécdotas de la gira) y descubrimos que lo más profundo de los Estados Unidos es perfectamente trasladable al Páramo leones y que cuando alguien pregunte por la capital de alguno de los estados más rednecks de los USA mentalmente todos mencionaremos Belfast y no será precisamente por la verde irlanda sino por el rojo escenario de una taberna en la que algunos tenemos previsto pedir asilo (musical que no político) en breve.

Cronica festival DuranWOP. Durango. Septiembre 2011

La primera edición del DuranWOP festival, celebrada en la localidad vizcaina de Durango, nace como un evento organizado por la asociación The Walk On Project con la finalidad de recaudar fondos para la investigación de enfermedades “poco comunes” y tiene como trasfondo la lucha de Mikel Rentería (músico) y su mujer por sacar adelante a uno de sus hijos afectado por una enfermedad neurodegenerativa y el desamparo que en muchos momentos sintieron al no obtener información ni ayuda especializada para poder combatirla.

Todo esto desemboca en una pelea  por conseguir dinero para ayudar a aquellos que se encuentran en situaciones similares y en lo estrictamente musical en la creación de esta Primera Fiesta Anual The Walk On Project con un festival de tipo familiar lleno de actividades para los más pequeños (juegos, magia, gastronomía…), la edición de un disco bajo el nombre de The Walk On Project Band (liderado por el propio Mikel) y actuaciones musicales divididas en las dos jornadas del fin de semana del 30 de Septiembre.

El cartel se componía por un jornada eminentemente rockera y con un aire más internacional (el viernes) y otra el sábado donde bandas nacionales (M Clan, Ariel Rot, Smile..) tomaban el protagonismo.

La distancia con Durango y diversos compromisos solo me permitieron acudir a la primera de las dos fechas, para mi la más atractiva en lo musical, y ciertamente salí muy contento de la experiencia tanto en lo organizativo, donde los integrantes de la asociación nos dieron todas las facilidades posibles y un trato excepcional, como en lo musical donde el nivel fue por momentos sobresaliente.

El recinto donde se desarrolló el festival es un amplio pabellón situado en el centro de la localidad con parking contiguo y que gozó de un sonido estupendo toda la noche tanto por el volumen, suficiente para evitar el zumbido habitual de estos saraos, como en calidad, nítido en todos los instrumentos y bien equilibrado. Fue una pena que al menos en esta jornada no se cumplieran las previsiones de asistencia de la organización y tan solo se completara un cuarto del aforo en el momento de más afluencia de la noche.

A Aurora Beltrán le tocó abrir el festival a las seis de la tarde, con las puertas recién abiertas y más de 30 grados en el interior por lo que realmente cuando Eva Rada y Aurora se sentaron con sus guitarras acústicas en el escenario abajo estábamos en familia.

La ex vocalista de Tahures Zurdos no se prodiga especialmente en directo en las últimas fechas y la edición de su disco en solitario Clases de Baile a pesar de su calidad pasó un poco de puntillas por los medios. Acompañada de Eva Rada en la guitarra acústica repasó tanto el cancionero de los Tahures como el suyo propio y en los 50 minutos que estuvo en el escenario demostró que la calidez y calidad de su voz siguen intactas. Desde la inicial El Lo Predijo a sus temas más antiguos (una rabiosa Lujuria o la más popular Tocaré), la estremecedora Afiladas Palabras y la intimista Azul dejaron paso para uno de mis temas preferidos de su repertorio Silencio, dedicada a las personas que padecen alzehimer y para acabar, y en dueto con Mikel Rentería, entonar Nuevos Caminos, una de las canciones que surgen de la colaboración de Aurora con la asociación Walk On Project.

A pesar de ser probablemente la única actuación donde el sonido presentó pequeños problemas quedó claro la cercanía de una de las voces femeninas más importantes del rock en español. Seguro que la vocalista tiene temas listos para nuevos trabajos. Esperemos recibirlos pronto.

Para no engañar a nadie he de dejar claro que el motivo fundamental por el que me desplacé a Durango fue ver en directo a una de las nuevas bandas de rock que más me han impactado en los últimos meses. Ya pude verles sobre el escenario cuando telonearon en Madrid a Drive By Truckers y aunque me gané bastantes antipatías entre los seguidores de los de Athens cuando dije que estos habían sido barridos del escenario por los Whybirds creo que el tiempo (DBY suspendieron su gira por agotamiento de la banda apenas unas fechas después de este bolo) me ha dado la razón y que tenemos en los de Bedford una de las bandas de rock folk americano (curioso siendo británicos) más importantes de los últimos años.

Se desplazaron expresamente para realizar este concierto y el horario en que tocaron, las 7 de la tarde, y el poco público hizo que el show fuera algo más relajado de lo esperado y con alguna pausa entre canciones quizás demasiado larga. En compensación se les vió distendidos y disfrutando en todo momento, saltándose el set list y dejándose llevar por las canciones.

Así que desde las iniciales I Feel Loved y Morning Light (me encanta este tema) hasta un final eléctrico con una versión alargada y salvaje del Rosalita de Springsteen pasaron por sus dos discos de estudio y dejaron momentos gloriosos como la interpretación de Girl Is On Fire, que puso a cantar a los pocos asistentes, Mona Lisa, una versión “country eléctica” del Everybody Knows This Is Nowhere de Neil Young o Four Little Letters que finalizó con una jam.

Es cierto que contar con cuatro miembros que se encargan de las labores vocales llega por momentos a despistar y a producir una cierta  “perdida” del hilo argumental del concierto pero todos cuentan con buenas voces, aunque yo me quedo con la de su batería Luke, y las canciones estilísticamente no sufren variaciones.

Me supo a poco la hora que estuvieron sobre las tablas y me gustaría verles tocar en una sala de pequeño aforo donde la cercanía con la audiencia pueda mejorar la interacción pero desde luego el concierto fue soberbio y las canciones en directo suenan de maravilla.

Elliot Murphy era sin duda uno de los platos fuertes de la velada. Presentaba su nuevo disco, de nombre homónimo, y le acompañaba en la formación su inseparable guitarrista Olivier Durand que fue sin ninguna duda el gran triunfador del festival ya que dejó atónitos a todos los presentes con su maestría a las seis cuerdas.

Con una formación de bajo y batería (ambos muy comedidos) y dos guitarras electroacústicas con las que obtuvieron un sonido atronador, ya les gustaría a muchas bandas de rock conseguir la potencia que imprimieron Murphy y Durand,  y les permitieron mutar el sonido y transformarlo en eléctrico, saturar las distorsiones o convertirlas en guitarras blues repasaron desde la inicial Many Can Read a una impresionante Pneumonia Alley (como me gusta esta canción y que bien sonó en Durango) con su recitado in crescendo, el tono jazzero de You Don´t Need To Be More Than Yourself o el petardazo swing de Rain, Rain, Rain, ambas de su último trabajo y esa forma tan personal que tiene de navegar de  Dylan a Tom Waits y de Lou Reed a Bowie, a quien homenajeó en el último bis interpretando una gran versión de Heroes, pero es que Murphy es la combinación de todos ellos (y de Springsteen y de Mellemcamp y de tantos otros), pero su sonido americano ha tenido que encontrar en Europa el lugar donde arraigar, de hecho reside en Paris desde hace años, y aunque su popularidad no es ni la sombra de todos los citados, mejor para nosotros que le podemos disfrutar muchas más veces en directo y en recintos de menor tamaño, sin duda es uno de los más grandes songwritters de la historia de la música. Medalla de oro sin discusión del DuraWOP.

Tras el genio de Rockville llegaba el turno de Loquillo y su actitud de dandy musical. Hacía muchos años que no le veía en directo y la verdad es que le tenía bastante perdida la pista así que para mi era una incógnita lo que me encontraría.

Sin ninguna duda fue el momento de más afluencia en el pabellón y muchos de los presentes lucían orgullosos sus camisetas del loco.

El artista, de negro inmaculado y en una forma física envidiable estructuró su show en dos partes, una inicial en la que tras la seminal Calles De Madrid se lanzó a repasar los títulos “post trogloditas” Animal de Rock and Roll, Arte y Ensayo, Memoria de Jóvenes Airados..y una segunda en la recta final en la que se lanzó a contentar a la masa con Rompeolas, Rock Suave, Todo El Mundo Ama a Isabel, La Autopista o una rabiosa La Mataré con la que dio por finalizado el show a pesar de que el respetable pedía insistentemente más.

A mi no me acabó de convencer. No sé si por el subidón que tenía tras el concierto de Murphy, porque se le vio un poco apático, por una banda no todo lo potente que podía ser (comparándolos con formaciones pretéritas) o porque intentó adaptar vocalmente algunas canciones clásicas con no el mejor de los aciertos posibles. Le respeto por todo lo que ha hecho por la música en este país pero esa dicotomía entre su vertiente rockera y la más pausada y reflexiva (más Cohen) no acaba de cuajar en un directo de recinto grande. Su próxima gira de teatros probablemente sea un lugar más adecuado.

Confieso que no había escuchado a The Right Ons previamente y que tan solo los buenos comentarios que me habían llegado de ellos me empujaron a permanecer en el pabellón y no demorar los más de 300 kilómetros al volante que me quedaban hasta casa, pero es que fue poner los pies sobre el escenario y empezar la fiesta.

En este caso un fiestorro de funk y soul sudoroso que puso a todos los presentes que aún aguantaban la jornada de conciertos a bailar como locos. Recien salidos del estudio donde han estado grabando su nuevo trabajo se les veía con ganas de disfrutar de las tablas y desde el primer acorde se entregaron en intercambios de riffs guitarreros, coros incendiarios y sobre todo temazos bestiales. energía en estado puro que tan solo cedieron en la parte central para alguna de sus nuevas composiciones, que a mi al menos, me sonaron más poperas y menos “negras”. Come Running, Frontline, Take It Easy … pildoras de anfetamina una tras otra…engancharon tanto que ya quiero más.

Por todo lo escrito muy buenas sensaciones de este primer día del DuranWOP festival y la esperanza que la organización no ceje en su empeño y asiente la propuesta en años venideros, quizás estructurando los artistas por estilos en los diferentes días les ayude a atraer a más gente. Desde luego por recinto, organización y actividades no será