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Danzar a la segunda juventud : Crónica del concierto de The Drums en Madrid. Septiembre 2017.

Danzar a la segunda juventud : Crónica del concierto de The Drums en Madrid. Septiembre 2017.

drums

Segunda juventud, sí, la que parece haber aflorado en el señor Pierce con su nueva visita a nuestro país. Un manojo de nervios, de alegría y de buen humor que se contagiaba desde su salida al escenario del Teatro Barceló el pasado jueves en Madrid. Nuevo disco, nueva formación, y los nervios del que se enfrenta a su primer día de trabajo con una sonrisa sin saber lo que se va a encontrar. Así aparecía el frontman de una banda, de cuya esencia original sólo queda el mismo. ¿Genio u Ogro? A saber. Lo que sí sabemos es que con su nuevo LP, “Abysmal Thoughts”, ha encontrado una redención y un camino para volver a llevar el nombre de The Drums a las segundas filas de la cartelería festivalera (lo otro ya es mucho cantar).

 

Madrid Tonight at @teatrobarcelo / Barcelona tomorrow at @razzmatazzclubs 📷: @erknadiguzel

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Tampoco era tan malo su anterior trabajo, “Encyclopedia”, pero tampoco vamos a decir que echaramos mucho de menos los temas de este álbum si de repente la banda recupera grandes himnos de su primer disco. El cuarteto arrancó con pegada, ‘I’ll fight for your life’ hacía de introductorio para meternos de lleno en los histéricos bailes del rubiales (normal que a Moz le volviera loco el chaval ¿acaso no os recordaba un poco al de Manchester?). De repente de segundas sueltan un ‘Best Friend’  que nos lleva a todos a la algarabía y a botar como locos, hermanando a extraños por doquier, un par de temazos más de la talla de ‘Book Of Stories’ y ‘Days’  y ¡Boom! ‘Lets Go Surfing’ vuelve a recuperarse en sus setlist (hubo un tiempo en el que renegaron tanto de ella que se negaban a tocarla). Si también a vosotros os parece que “Portamento” es su mejor disco, tuvisteis vuestros momentos de disfrute innegable, ‘Money’ y ‘I need a Doctor’ iban de seguidito junto a ”Book of Revelation’ y How It Ended’. 

La que están liando #thedrums en #madrid 😍😍😍😍

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Como si de un directo redentor respecto a otros pasos anteriores por la capital se tratara, todo sonó bastante correcto, consiguiendo llevarnos al éxtasis teenager y dejando las verguenzas por movernos histriónicamente fuera de la sala. Entre medias el señor Pierce nos honró con un discurso en el que nos contaba ese miedo al que se afrontaba al salir, esa inyección de energía que le había dado el público y cómo no cabía en sí de gozo. Incluso tuvo tiempo para llamar a su intérprete y traducir para los más rezagados en el inglés que no se dejen achicar por nada, y que se hagan valer por sí mismos y crean en ellos, ‘Sed vosotros mismos, no importa lo que diga nadie, ni el gobierno, ni vuestros amigos, ni vuestra familia’….

Y es que se nota que el pive ha estado bien jodido, con sus idas y venidas, algo se notaba en su discurso, un poco aturdido, con ese halo del que ha estado en la mierda  y sale poco a poco y con la ayuda de esa proyección energética en sus fans que se retroalimenta.

En el segundo bloque del directo el cuarteto volvió a salirse en la interpretación de temas de su último disco, que por cierto gana y mucho en directo, ‘Head Of The Horse’ y Mirror’ (I look in the mirror-Who are you?/ When the sun goes down / I ask myself -Who are you? / Who are you now?) dieron buena cuenta de ello. La influencia de bandas como The Smiths, Beach Boys, los primeros Strokes ya había sido más que evidente en el show, pero incluso ese apego por bandas sesenteras y por el sonido Motown también consiguió salir a la palestra con temas como esa cara-b del ‘Best Friend’, la genial ‘Baby,That´s not the Point’, que bien podrían haber firmado The Manhattans o The Temptations.

La melancolía hizo mella en la banda, y quisieron rendir tributo a una pareja de fans españoles fallecidos recientemente y en especial a su hija que había quedado huerfanita, momento de lagrimeo con una intensa y emotiva ‘Down By The Water’.

Abriendo el directo estuvieron Fuckaine, que se enfrentaron a una sala un tanto despejada en la que los asistentes estaban más pendientes de sus movidas que del propio show de la banda que intentó arrojar sus trozos de “Pizza Valentine” a un público que los tragó a bocados, sin masticar como debieran.

The Drums / Portamento

Los que nos sentimos más cerca de los artistas endiosados e inaccesibles que de los cantautores que se comunican con sus fans a través de Twitter y nos gusta más una rockstar que a un tonto un lápiz no hemos podido evitar regocijarnos con las esclarecedoras declaraciones (1, 2, 3) que el líder de The Drums tuvo a bien dejarnos a su paso por España para presentar su segundo álbum ‘Portamento’. Las entrevistas concedidas por los de Brooklyn no tienen desperdicio alguno y en ellas se ve claramente cómo Jonny Pierce cuenta con lo más importante para convertirse en una estrella del rock: la actitud. Está totalmente fuera de la realidad y se diría que le encanta.

Para empezar, afirma que “no acaba de conectar con el sonido de los Smiths” y se queda tan tranquilo. Sin embargo, muchas de las canciones de su nuevo LP son puro Smiths, tanto a nivel de letras -¿a nadie más el “I believe that when we die we die” de ‘Book of Revelation’ le recuerda al “They were born and then they lived and then they died” de ‘Cemetry Gates’?- como a nivel melódico (‘Days’, ‘Hard To Love’). Y es que ni el sonido ni las letras de este segundo álbum muestran la más mínima evolución con respecto al primero -lo cual es algo bastante curioso si tenemos en cuenta que el título del álbum se refiere a la transición de un sonido a otro-. Preguntado acerca del por qué de esta paradoja, otro destello de genialidad de parte del vocalista del grupo: reconoce que el sonido es el mismo, que le gusta que sea así y que -atención- “no ha escuchado el último disco de los Strokes, “pero seguro que suena parecido a los anteriores””.

Lo que Jonny Pierce no reconoce es que haya una continuidad en las letras. Suponemos que a él le gusta pensar que son mucho más profundas que las de su debut -las notables ‘Please Don’t Leave’ y ‘What You Were’ nos recuerdan que no es así en absoluto, y que tampoco hace falta-, de hecho éste es el argumento con el que justifican la desaparición de ‘Let’s Go Surfing’ del setlist de sus conciertos. ¿Quién haría tan excentricidad de no estar convencido de que tiene tanto que aportar a la música que no quiere que una canción tonta sobre el verano eclipse el resto de su genial obra? Lo mejor de todo es que ‘Money’, el primer single de este álbum, es una canción cortada por el mismo patrón que la ahora desterrada ‘Let’s Go Surfing’: una melodía brillante y una letra tonta y repetitiva -la perfecta creación pop-.

‘Searching For Heaven’ es un extraño preludio a la segunda parte del álbum, algo más electrónica y experimental, con temas como ‘In The Cold’ o ‘I Need a Doctor’, de encantador estribillo; aunque el álbum se cierra con ‘How It Ended’, algo más convencional pero increíblemente pegadiza.

El balance final es más que alentador. Los astros se han alineado porque: a) The Drums son el hype del momento -nos hemos librado del tedioso grupo de turno-, b) Jonny Pierce es una superestrella en potencia: ya incluso habla de su tormentosa infancia -y ahí está también la portada del álbum- como Lady Gaga a la que, por cierto, critica cada vez que tiene ocasión como si fuera una aspirante más al título de “reina del pop” y c) ‘Portamento’ resulta ser probablemente todo lo contrario de lo que le hubiera gustado al líder del grupo: un álbum desenfadado, inmediato y muy disfrutable que no va a revolucionar en nada el mundo de la música. 7,4/10.