Crónica de Dan Mathews en la Sala Orange. Madrid – Junio 2011

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Una noche  tranquila en la que disfrutar de un espectáculo pop como debe ser fue lo que nos esperaba el jueves 2 de junio en el concierto de Dan Mathews. Un local cómodo como la Sala Orange, una cerveza en la mano y un grupo de músicos que conecte con el público y sienta las canciones como si estuvieran entre ellos.

El concierto estaba englobado en la gira presentación de su álbum debut en solitario ‘Do It All‘, publicado tras la disolución de su anterior grupo Yoghourt Daze. El madrileño ha pasado los últimos años viajando por el mundo y ganando experiencia y personalidad, y son cualidades que se demuestran sobre la tarima.

La apertura del espectáculo fue a cargo de Under The Bridge, tema que también abre el disco. Tal vez faltó un poco de seguridad en el comiendo por parte de Dan, y sí se notó diferencia entre el sonido grabado del disco y el directo, pero fue sólo un espejismo tempranero. Rápido salió a la luz We Stay For A While, con su característico riff acústico y su coreable estribillo para despejar cualquier duda. La luminosa voz del cantante comenzó a brillar con más fuerza a partir de ese momento y no nos dejó durante el resto del concierto. Seguidamente vino Lopsided, el toque tranquilo para cerrar los ojos y simplemente escuchar.

Llegando a la mitad del concierto el ambiente se hacía más distendido, y se empezaba a notar que una parte del público eran conocidos de la banda, lo que proporcionaba una sensación más familiar que ayudaba a los artistas a relajarse para dar lo mejor de sí. Si estás relajado actúas mejor, y la canción que da nombre al álbum sonó esplendida y en ella cobró más protagonismo la guitarra eléctrica. Punto aquí en que debo hacer un inciso para mencionar a los músicos acompañantes de Dan: Fernando Astone al bajo y Carlos Otero a la guitarra, componentes de Contacto En Francia. Fueron unos sublimes compañeros de escenario, sobre todo los solos de guitarra de Carlos, que consiguió dejarnos con la boca abierta. Precisamente sonando Letting Go fue cuando nos dimos cuenta del arte que tienen las manos del guitarrista.

Ya en la recta final, See The Light y What Do I Really Want nos presentaron un Dan más cercano, más confidente con el público y más personal, para despedirse suavemente con el toque blues de Call Me Up. Todos suponíamos y esperábamos que no acabara así, y el cantante volvió a subir acompañado de Carlos para regalarnos In My Head en un formato más acústico -y digo más porque prescindieron de bajo y batería, pero la guitarra eléctrica seguía en su lugar- y resultó uno de los temas más conmovedores de la noche. El cierre final llegó de la mano de la intensa Cut Your Ropes, donde el músico instó al público a colaborar en el ritmo con un chasquido de dedos, ¡y por un rato lo consiguió!

Ciertamente, noches como esta te hacen ver que merece la pena vivir en una ciudad en la que ves carteles por la calle e inesperadamente te puedes ver metido en pequeños conciertos como este. Conciertos de artistas locales que son mucho más disfrutables que las grandes aglomeraciones de los espectáculos más publicitados. Una fantástica noche de jueves.



 

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