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“Gus Dapperton – Let´s Pop” – Crónica de su paso por Madrid – Septiembre 2022


“Gus Dapperton – Let´s Pop” – Crónica de su paso por Madrid – Septiembre 2022

Gus Dapperton llegaba por fin a nuestro país para presentar ‘ORCA’ disco que vio la vida en plena pandemia y que supuso una de las revelaciones del ejercicio 2020.

El artista americano llegó acompañado de su banda, esplendidos y radiantes, tras haber sufrido algunas complicaciones dentro de su gira europea con su voz, su parada en Madrid contó con una disposición absoluta y una entrega apabullante a un público – jovencito en su mayoría – que llenaba un domingo la céntrica sala Cool.

¿Relevo generacional? Da gusto ver nuevas caras en las salas, ver que hay esperanza en que el público no sólo ansíe grandes eventos y pueda disfrutar – mientras se pueda – de artistas en su hábitat natural de crecimiento, las salas.

Parrafadas a parte, no hay día malo para ver un concierto, así lo pensó el grueso de los que atendimos a ver a Gus y los suyos explayarse con su bedroom pop, con sus camaleónicas composiciones y sus referentes a modo de cover (Bruce Springteen y The Beatles). ‘ORCA‘, nos habla de cómo enfrentarnos a la depresión en gran parte, ¿quién no ha pasado los últimos años por un episodio de ésta índole? , bailarlo al menos nos hace abordarlo de otro modo.

Dar vida en directo a temas como ‘Medicine’, ‘Bluebird’. o ‘Amadelle With Love’ o ‘Prune,You Talk Funny’, hace pasar a la banda por registros que van desde el happy pop efusivo y levantamiento colectivo de la muchachada, o a dar rienda a Gus a embaucarnos con su neo-soul barroco y noventero.

‘Antifreeze’, ‘My Favourite Fish’, ‘Palms’, ‘Fill Me Up Anthem’ y ya te metes en el bolsillo a los que no tenías, esa onda psych teenager y con influencias incluso al k-pop por momentos, un punch enorme a nivel melódico que se convina a la perfección con unos movimientos muy ‘Smiths’ y una simpatía hacia el show que aviva la comunión de sus temas en directo.

Delirio en ‘Post Humorous‘, el momento más épico de la banda, y un ‘First Aid‘ coreado hasta la saciedad…Gus, tienes más pegada de lo que crees chaval….

 

 

 

¡Algo tiene que haber, joder! – Crónica del paso de Alizzz en Veranos de la Villa. Madrid. Agosto 2022


Pocos lectores serán los que desconozcan el trabajo del gran Alizzz, su álbum de debut o sus sonadas producciones y colaboraciones, y esperemos que muy pocos se hayan privado de verle en directo este año en sus diversas actuaciones a lo largo de la geografía de nuestro país.

Así el artista llegaba de nuevo como es habitual rodeado de su hipnótica banda a los cuarteles de Conde Duque, para desplegar el exitoso Tiene Que Haber Algo Más ante el último reducto de madrileños en Madrid en agosto.

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Pop, neo R&B, kraut, electrónica y funk, dominio del autotune y de lo que le plazca. Trovador de las andadas nocturnas y de los romances furtivos, adalid de un sonido propio y deudor de melodías glutinosas. Una suerte de quimera que combina a la perfección los sonidos de su gran amigo C.Tangana, la clase de Frank Ocean o el trasiego pop en todas las vertientes de sus amados Planetas. Cristian lo tiene claro, es un animal inquieto, un seductor de sonidos y un transgresor de tendencias. Reinventar el sonido indie aprovechando las ventajas de jugar con el urban, el jungle, el post-punk o lo que le salga en cada momento, un genio al que brindar siempre ‘El Encuentro’ necesario.

Y así salió a escena Alizzz, confiados, seguros, tercera vez en Madrid (doblete en sala Cool en enero, bolazo con puchito incluído en Tomavistas y tercer asalto en los Veranos de la Villa) y con un rodaje a lo largo de estos meses que se manifestaba en un sonido si cabe más contundente.

Repaso a sus éxitos, sin colaboradores invitados, ellos sólo lo bordan, ‘Fatal‘, el groove de ‘Pero Siempre Igual‘ ¿cómo no movernos a su son?… ‘Salir‘ y ‘Todo Me Sabe A Poco‘, combo inigualable en el que ahondar en las huídas y las heridas y buscar las vendas necesarias para seguir hacia adelante. No podía faltar ‘Disimulao‘ o las coreada ‘Amanecer‘ y ‘Ya No Vales‘. No salío J en ‘Luces de Emergencia‘ pero hubo homenaje del bueno con una versionaza de ‘Un Buen Día‘ de las que dejan los pelos como jodidas escarpias.

No podía faltar ‘Antes de Morirme‘ una de las grandes colaboraciones que surgió entre Tangana y Rosalía y de la que gran culpa tuvo Cristian.  La traca final de la mano de ‘El Encuentro’ y ‘Ya No Siento Nada’ nos dejó noqueados y con otra muesca en el corazoncito para seguir adorando todo lo que Alizzz haga.

 

Judeline se encargó de abrir para los más tempraneros. Demostrando en temas como ‘Sustancia’ o ‘ La Pestaña que Soplé’ el infinito potencial a explotar por la artista que combina a la perfección los sonidos más urbanos con el flamenco, una suerte de combinar a María José Llergo con FKA Twigs, poca broma, la gaditana nos lleva al sur en un viento vanguardista en el que dejarse mecer.

‘Ritmos libres para hacerte volar’ – Crónica del directo de Snarky Puppy y Robert Glasper en Noches del Botánico


 

‘Ritmos libres para hacerte volar’ – Crónica del directo de Snarky Puppy y Robert Glasper en Noches del Botánico

 

La música jazz y sus múltiples fusiones son torbellinos y estimulantes para los sentidos. Músicas que requieren apertura, escucha, que estiran y alargan los sentidos, prolongan las sensaciones del oyente y amplían horizontes. El pasado viernes tuvimos de todo: jazz fusionado con funk y otros ritmos, como hip hop, en formato trío-cuarteto en el caso del teclista Robert Glasper o de big band, con nueve músicos en escena como ocurrió con los estadounidenses Sanrky Puppy. Hay mucho de clásico en ambas propuestas, aunque también contienen modernidad y buen hacer, visos de Miles Davis y Pat Metheny en el caso de Snarky Puppy, R& B y hip-hop, así como música popular de lo más elegante y también notas de experimentación.

robert glasper noches botanico

Abrió la noche Robert Glasper acompañado por un sensacional baterista como Chris Daddy Dave, con una colección de platos espectaculares en formas y sonoridades; con el bajista Burniss Earl y el dj Jahi, que tuvo problemas en la primera parte con su equipo y no pudo lucir sus samples y scracthes. En sus grabaciones de estudio Glasper se ha codeado con músicos de la talla de Common, Herbie Hancock, Kamasi Washington, Mshell Ndegeocello, Erykah Badu, entre muchos otros. El repertorio de Glasper incluyó canciones de su último disco ‘Black Radio III’ como “Heaven’s Here”, “Shine”, canciones etéreas que incluyen multitud de efectos, con una querencia por el R&B elegante. También muestra su reinterpretación de clásicos como “Everybody wants to rule de world” de Tears for Fears, “Smells like teen spirits” de Nirvana o “Packt like sardines in a crushd tin box” de Radiohead, o atreverse con Nas o Roy Ayers, lo que muestra su apertura musical y su amplitud de miras para combinar diversas sonoridades y darles un nuevos matices musicales. Una manera de introducirse en la música sin prejuicios, sin tantos filtros. Su voz además suena cercana y sutil. Fue un concierto de menos a más que mostró el talento de Glaseper y sus músicos.

La banda estrella de la noche Snarky Puppy, en formato de big band de nueve miembros (dos teclistas, batería, percusión, violín, saxo y flauta, trompeta, guitarra y bajo), demostró que un concierto puede servir de estreno para sus nuevas canciones y no por ello desentonar a la audiencia por desconocerlas. Sino una sorpresa tras sorpresa. Nada más y nada menos que siete canciones nuevas que sonaron frescas, hechizantes, variadas estilísticamente, tremendamente reveladoras, aderezadas con un brío y ritmo que da gusto. Y eso viniendo de una banda instrumental. Momento especial fue cuando salió a bailar un bailarín flamenco en una pieza compuesta por Michael League a raíz de su estancia en Barcelona y en la que se inspira en la música flamenca pero alterando los ritmos. Apelaron a otro de sus clásicos “What About Me?” donde sale su vena más a lo Pat Metheny, guitarra portentosa y metales. Cerraron con una magnífica versión libre de “Shofukan”, convertido ya en uno de sus clásicos. Fue un concierto arriesgado por su valor menos comercial (tuvo más de una cuarta de aforo sin llenar) que otras propuestas del ciclo Noches del Botánico, pero un acierto por su valor artístico. Un acierto que también haya alguna baza que nos entusiasme y nos devele músicas pletóricas que no gozan del tirón que se merecerían.

 

SNARKY PUPPY + ROBERT GLASPER

Viernes 15 de julio de 2022

Noches del Botánico

Real Jardín Botánico Alfonso XIII,

Universidad Complutense de de Madrid

Crónica realizada por Andrés Castaño

 

CRÓNICA DEL CONCIERTO: ARDE BOGOTÁ EN LA RIVIERA (MADRID) CON VIBRA MAHOU – JUNIO 2022


Arde Bogotá - 1En Madrid, la hoguera de la noche de San Juan la prendió Arde Bogotá. Los de Cartagena usaron su paso por La Riviera, con todo agotado y dentro de su Gira Vibra Mahou, para defender su primer albúm, “La noche”, además de todos esos temas anteriores que una pandemia mundial no les había permitido lucir.

Arde Bogotá - 2Salen cerveza en mano a una sala abarrotada y expectante. Arrancan con ‘Dangerous’, que sirve de primera chispa. Antonio García, vocalista, se revuelve y da patadas. Recuerda a Mick Jagger o a Alex Turner, sin parecerse demasiado a ninguno de los dos. Desde la primera sílaba, el público le da la réplica, con la lección bien aprendida y entregado a la causa. Termina por pasarle la responsabilidad a Dani Sánchez, guitarrista, con un solo, en principio compartido, largo y efectivo.

Arde Bogotá - 3Con ‘Cariño’ todo es una invitación al baile. A saltar y menearse. “Buenas noches, Madrid. Bienvenidos a la noche de Arde Bogotá”, dice García, y promete que van a dejarse la piel y los kilos. Se diría que son hombres de palabra y que saben a lo que se comprometen.

Arde Bogotá - 4Gesticula con desparpajo y sin vergüenza en ‘Tan alto como tus dudas’. Señala al cielo o al techo, y se pone de puntillas para estar algo más cerca. También taconea, para ayudarse o coger impulso.

Abre los brazos, acogiendo ‘A lo oscuro’. Levanta la pierna y la apoya donde encuentra pie, chulesco. Bastan unos toques de bajo, a cargo de Pepe Esteban, para sacarles un grito a los congregados, que reconocen las puntadas y responden al estímulo. El cantante adelanta la pelvis y retrasa el torso, como esperando al toro, o dejándolo pasar.

Arde Bogotá - 5‘Tijeras’ es un ejercicio de desacato e insumisión frente a lo que le espera a una generación a la que le prometieron todo y le han dado más bien poco. Invita a reventar sillas de oficina y ordenadores entregados al Excel, si lo más a lo que se aspira es al finiquito correcto. Saltan ellos y el resto, sacudiéndose las frustraciones, la precariedad laboral y el precio de los alquileres.

En el mismo tono van ‘Millenial’ y ‘El Dorado’, abogando por la revancha y animándonos a tomar la justicia y la violencia por nuestra mano, ante un futuro que no termina de llegar mientras se escapa.

Arde Bogotá - 6Por un momento, García concentra en el cuello todo el movimiento que antes se le desbordaba. Dura poco, y le toca a ‘Big Bang’. Sonríe al ver que podría callarse y daría igual, nadie se perdería. Llegados aquí, es muy difícil encontrar un punto en el que no te golpeen melenas por todos los frentes.

Presenta a su equipo en un primer agradecimiento, porque después del primero vendrán unos cuantos más. Levanta los puños y mueve la cadera y los hombros para ‘Mi carro’, cogida prestada de Manolo Escobar. Se desenvuelve con la soltura de quien sabe que está en un sitio que es suyo y al que pertenece.

Arde Bogotá - 7Hacen gala de un descaro y un aplomo que no son nada habituales si has publicado una docena escasa de canciones. Van con la declaración que es ‘Quiero casarme contigo’, afectada por eso que llaman relaciones líquidas. La dejan agonizar rodeando la batería de José Ángel Mercader.

Se desquitan y vacían con ‘El beso’. Por si fuese a llegar el fin del mundo. El vocalista comenta que ‘Virtud y castigo’ habla de “las cosas buenas y malas del amor”, aclarando que trata de ese “binomio”. Ya solo se oye una ovación que se resiste a morir. Abre los brazos como Moisés separando las aguas. Como si nos fuese a guiar por el desierto.

Arde Bogotá - 8En ‘Te van a hacer cambiar’, la niebla lo cubre y solo se distingue su silueta. El contorno o el continente, que a veces es lo único que conservamos al pasar el tiempo. Baja al público para caminar sobre el mar, hasta que se sumerge y se le pierde de vista.

Aprovechan ese camino de vuelta, que suele complicarse, para hacer un parón. Regresan con ‘Exoplaneta’, y al anunciarla el aire se transforma en un chillido agudo.

Arde Bogotá - 9Avisan de que es el final. “No nos quedan más canciones”, se justifican, pero hay quien sabe que eso no es verdad. Eso sí, tenían las necesarias para llegar aquí.

“Nosotros somos Arde Bogotá, venimos de Cartagena y esta canción se llama ‘Antiaéreo”. Una explicación bastante innecesaria. La traca final es ‘Abajo’.

Para terminar, sacan al escenario a todo aquel que estuviese entre bambalinas y celebran el ‘Everybody (Backstreet’s Back)’ de los Backstreet Boys.

No parece que su oro vaya a ser barro.

Arde Bogotá - 10

Caroline – El ritual del folk llevado a otro nivel. Crónica de su paso por Madrid. Mayo 2022.


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Caroline es uno de esos grupos marca Primavera, encontrados en ese arduo ejercicio de excarvar y arrancar sonidos y experiencias más allá del puro ejercicio musical al que estamos acostumbrados. La banda londinense, que aún poco ha calado por nuestro país, se presentaba en la madrileña sala Moby Dick con un álbum recién parido, un formato al que pocas bandas nos acostumbran y una propuesta que rompe los cánones de lo establecido.

Desde 2017 a fuego lento se ha ido gestando y forjando el sonido de caroline, todo en un circuito de band to watch, ese que tanto gusta por las tierras británicas, influenciados por bandas de la talla de Deerhof, Panda Bear o Sigur Ròs. Su presentación en nuestro país llegaba a primeros de mayo, y presenciar su show en la madrileña Moby Dick fue algo mágico. Una comunión de la banda en cuasi-formato 360º en el que el público ocupaba el escenario de la banda y la banda cambiaba el púlpito por la parte inferior de la sala. Una reformulación del folk más puro, poseído por espíritu post-rock y alicatado con alma arty.

Como salidos de una escena de Midsommar, como si de un ritual pagano se tratara, las canciones de su LP debut iban tomando forma en el círculo formado por los componentes de la banda, cuerdas retorciéndose, percusión abriéndose camino, voces alzándose y el silencio descomponiéndose. Violines, trompetas, flautas, clarinetes juegan su papel en la maraña de micrófonos que también rodean a los ocho componentes de caroline, un bosque instrumental en el que todos participan y tienen su importancia en el momento adecuado.

Desde ‘IWR‘ a ‘Desperately‘,  de la intensidad de ‘Dark Blue‘ a la delicadeza de ‘Good morning (red)’, la sensación de estar viviendo algo tan absolutamente único como bizarro y brillante. Ecos a Mogwai o a los Black Country,New Road también aparecen en su ejecución en directo, todo sirve para representar el arte abstracto en forma de rock folk. Larga vida a caroline.

 

 

Así fue como

 

Crónica: Kerala Dust – Sala Independance Madrid – Marzo 2022 -‘Danzad,Danzad, Malditos’


Es complicado no caer rendido a un plan como el paso de Kerala Dust por nuestro país, da igual que la cita sea un martes, el cuerpo demanda baile, demanda diversión y demanda una sesión en condiciones, como la que prepararó el trío británico el pasado 22 de marzo, un recorrido por los temas de su último y poco rodado álbum, ‘Light,West’.

Algo más de una hora de frenesí en la pista de baile, elegancia y saber hacer, ya sea haciendo inmersión en los sonidos más house que en la electrónica de índole más discotequera. Combinando programaciones con sonidos más orgánicos, Edmund, Harvey y Lawrence dieron rienda suelta a sus fantasías en forma de melodías incesantes. Beat sobre beat, experimentación sobre downtempo e incursiones en el free jazz, todo tiene cabida para que nuestro cuerpo vibre sobremanera.

De ‘Nevada‘ a ‘Medea‘, de ‘Maria‘ a su ‘Night Bell – Arizona‘, elegancia supina, psicodelia surfeando entre el funk y el trance, la electrónica británica sonando más berlinesa que nunca. El expertise, el rodaje y el manejo de los tempos, la fiesta comedida, la comunión con el baile.

Abriendo para Kerala estuvo GUN!LLA, una sesión fresca y ecléctica, un calentamiento más que adecuado para los que aún siendo martes, tenían ganas de poner a pruebas sus mejores pasos de baile.

 

Crónica del concierto de Rufus T. Firefly. Sevilla. Sábado, 19 de marzo de 2022


Crónica del concierto de Rufus T. Firefly.  Sevilla. Sábado, 19 de marzo de 2022, 21:30 horas.

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En la Sala X se respiraba el ambiente de las grandes jornadas musicales. Desde hacía fechas se había colgado el cartel de Entradas agotadas para el concierto de presentación de “El largo mañana”, el séptimo disco de Rufus T. Firefly, valorado por la crítica especializada como uno de los mejores LP nacionales de 2021.  La jornada precedente, el mismo espacio había recibido la visita del músico galés Gruff Rhys, exlíder de Super Furry Animals, que nos dejó una noche memorable de pop psicodélico y elegante durante más de 110 minutos de actuación defendiendo su último trabajo “Seeking New Gods” acompañado de tres magníficos músicos (batería, contrabajo y teclados).
Los prolegómenos del concierto de la banda de Aranjuez, estuvieron amenizados con música de Marvin Gaye, Isaac Hayes, Curtis Mayfield, Aaron Frazer o Silk Sonic, entre otros solistas y grupos, que denotaban el nuevo rumbo del grupo madrileño con su aproximación a sonidos souleros y de rhythm and blues de los 60 y 70 en su búsqueda incesante de armonías sedosas y melodías de una dolorosa belleza.


La última visita de la banda de Víctor Cabezuelo y Julia Martín-Maestro a la Sala X databa de febrero de 2019 y desde entonces el idilio entre el grupo y el público sevillano no ha hecho más que crecer cómo se demostró más tarde a lo largo de toda la actuación con un feedback permanente del auditorio que abarrotaba el local coreando temas, líneas de bajo e instrumentaciones.
La disposición de la banda sobre el escenario dibujaba un semicírculo. En el extremo izquierdo, la percusión -las congas- de Juan Feo, integrante de Club del Río, mientras el extremo opuesto, lo ocupaba la batería de Julia, y entre ellos, más retrasados, la guitarra solista de Carlos Campos y el bajo de Miguel de Lucas, mientras que en el centro se situaban los teclados confrontados de Víctor y Marta Brandariz, nuevo fichaje procedente de The Low Flyng Panic Attack, aportando sus coros aterciopelados. Los efectos de luces creaban un ambiente mágico y evanescente con cinco hileras de focos blanquecinos a la altura de los sintetizadores y pianos, mientras tonalidades rojizas y azules relampagueaban e inundaban de color las alturas de las tablas.
Los primeros temas en sonar, bajo una luz crepuscular, fueron “Torre de marfil”, “Lafayette” y “Tempelhof”. Un directo sólido, contundente, preciso, sin fisuras se abría camino entre el público con interpretaciones brillantes y luminosas. Los cortes de su último largo están llenos de alma, próximos a la pureza primigenia, plagados de texturas y capas de neosoul aportadas por las percusiones y los teclados de las nuevas incorporaciones que provocaban instantes de hechizo en los largos pasajes instrumentales. El complemento perfecto son las maravillosas letras de Víctor plagadas de referencias literarias, musicales, psicodélicas que abren el campo a la percepción infinita. El guiño al público de Sevilla llegó en el sexto tema con una versión libre de “Abre la puerta” del LP “El Patio” de Triana, rock progresivo andaluz, coreado el estribillo de “Hay una fuente niña…” por toda la sala al unísono en éxtasis colectivo. Finalizaba la primera parte con las fascinantes “Selene” y “Polvo de diamantes”.

rufus t. firefly sevilla sala x
En el bis, tras unas palabras de agradecimiento de Víctor a los técnicos de sonido e iluminación, al manager de la banda y a la propia Sala X, se incorporaron temas de “Magnolia” y de “Loto” como “Río Wolf”, “Nebulosa Jade” o “Un breve e insignificante momento en la breve e insignificante historia de la humanidad” traídos a las nuevas formas de sonoridad y brillantez, junto a una espectacular “Sé dónde van los patos cuando se congela el lago”. Riffs de guitarras, crescendo de teclados y golpeos de batería insondables llevaron a la cima final en una aceleración ascendente.
Rufus T. Firefly atraviesa un momento de plenitud, de dominio absoluto instrumental y vocal, que nos regaló una hora y media de honestidad, entrega, entusiasmo y “savoir-faire” de todos sus integrantes golpeando las emociones de los oyentes. ¡Larga vida!

Fdo: Javier Herreros de Tejada

Masego despliega su sensualidad en La Riviera. Crónica de su directo en Madrid – 06/03/2022


Hablar de Masego es hablar de uno de los talentos actuales en lo que a mezcla de R&B y electrónica se refiere, bien sea por si mismo, o bien por sus estudiadas colaboraciones con las que acumula escuchas a la alza.

Juventud infinita, nacionalidades diversas y una Riviera hasta la bandera se daban cita la noche del domingo para dar por finalizada – o comenzada – la semana en condiciones. El Studying Abroad Tour llegaba por fin a Madrid, y las expectativas estaban bien altas, ganas de danzar y de celebrar, siempre hay un motivo para ello.

 

Disposición con elegancia, banda de las que suenan, y un flow de infarto.  R&B, ese que nos trae a la cabeza a los grandes de los 90, funk, trap-house y jazz rapeado, virtuosismo al saxo y clase, mucha clase en directo.

Lo mismo nos pone toda la sensualidad en escena – ‘Sides Of Me‘,  ‘Good Of Plenty‘ – que nos hace menear al más puro ritmo caribeño con sus dosis de dancehall – ‘Yebo/Sema’, ‘Queen Tings’- o nos lleva al éxtasis de temas en los que el hip-hop posee el soul y nos salta por los aires – ‘Navajo‘.  Tiempo hay para que Masego se ponga a improvisar con su saxofón, y eleve su instrumento hacia la multitud para dejar claro que lo de tener elegancia no sólo es cuestion de que se nazca con ello, sino que se perfeccione y se ponga en evidencia cada vez que se tiene una oportunidad , para muestra un ‘Tadow‘ para enmarcar.

Apenas una hora y media les hicieron falta a Masego y a su banda para ganarse a todo el recinto, para repartir flores entre el público, para trasladarnos su sensibilidad, su sensualidad y su buen rollo halagador. Clase pura.

‘Son Punk, son Rock, son Pop, son Kraut…’ León Benavente, el reflejo de una ERA. Crónica de su paso por Valladolid. Febrero 2022.


En mi grupo de amigos siempre surge la misma definición cuando hablamos de ir a ver a León Benavente…’Son Punk, son Rock, son Pop, son Kraut…‘ palabras que nacen de Gonzalo, la primera vez que se encontró con la banda en directo, en el Fasse, Medina del Campo, le volaron la cabeza, le habíamos hablado de ello,  lo comprobó, desde entonces les alaba.

Sirva esta introducción para enlazar con el siguiente hecho, tomando una cerveza – una de tantas- la pasada noche en el Bizarro, en Valladolid, nos atrevimos a decirle eso mismo a Abraham Boba, a lo que él respondió, ‘De eso se trata, de romper estilos’. Y es que si hay una banda que consiga romper, traspasar y llegar al fondo de tantos estilos, beber de ellos, navegar a través de los mismos y recuperar lo mejor de cada uno, son los leones.

El cuarteto no deja de reinventarse mirando hacia la electrónica orgánica, la pista de baile o el spoken-word más visceral, siempre adentrándose en las mentes de una nueva generación, la que transita entre los treinta y los cincuenta, la que vive aletargada y la que despierta con cada ostiazo de realidad.


La pasada noche, en el LAVA (alguien que haga algo elegante con ese recinto por favor), en Valladolid, León Benavente presentaba ‘ERA’ su último trabajo, ante un público ansioso por bailar, sudando mascarillas, amigos de Madrid se acercaban para poder gozar como se merece un concierto de esta índole, amplio espectro de edades, muchos más cercanos a los 40 que a los 30, es así, viejos rockeros viejos, con nosotros habéis topado.

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Llámame loco, ‘ERA‘ es un disco que tengo en bucle desde el momento en el que la banda lo puso a nuestra disposición, evolución, amplitud de miras, cambio, el cambio que nos pilla a todos en ciertos momentos,  y más en este en particular. Ellos lo han aprovechado para forjar un trabajo ideado para escuchar de principio a fin, de introducir sus preocupaciones y sus inquietudes en un sonido abrasador.

Líbrame del Mal’, ‘Di No a La Nostalgia’, ‘Persona’, ‘Como la Piedra Que Flota’, ‘Estado Provisional’, ‘Canciones para No Dormir’, -más alto, más cerca – disposición a caballo entre unos Caribou castizos y unos LCD Soundsystem patrios (¿LeonCD Soundsystem?), destellos de Depeche Mode, amagos de rave, ritmos ansiolíticos y abrazos al rock de manual.

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‘Amo’, ‘La Gran Muralla’,’La Ribera’, ‘La Canción del Daño’, ‘Mítico’ – estáis en otro nivel – saltos, gritos, efusividad, himnos, abrazos, subidón máximo, dopamina recorriendo nuestros cuerpos, electricidad, baila con todas tus fuerzas, agárra ese momento, siente que estás vivo, di no a la nostalgia. ‘Viejos Rockeros Viejos‘, nos representa, hay que saber irse de una fiesta, ayer no era el día, estábamos en la ‘Gloria‘.

Quiero dar y recibir, quiero ser occidental – sí, es un hit- como todos los temas que recorren cada setlist de León Benavente. ‘Tipo D’, ‘Ser Brigada’, ‘Ayer Salí, y aún así no hay quien nos lleve de aquí, reivindicamos que si hay unos monstruos en escenario, si hay una banda que se come el directo, que comulga con su público con excelencia, que atraviesa nuestros cuerpos, son ellos, claro que sí.

 

 

“Collapsed in La Riviera” : Arlo Parks defiende Mercury Prize en Madrid


Arlo Parks es sin duda una de las grandes triunfadoras del año a nivel musical, un álbum impoluto, Mercury Prize merecido y una revitalización del neo-soul y el R&B de una nueva generación que ha llevado a la británica a copar las listas de lo mejor del año. Su gira, retrasada por la pandemia, por fin hacía escala en nuestro país, en salas que han ido adaptando el aforo al reclamo que la artista iba forjando a base de escuchas masivas de su ‘Collapsed in Sumbeans‘.

 

Formato banda, para bien y para mal, para conseguir dotar a esas composiciones magistrales de un nuevo aura, vivo, vibrante y activo, pero a la par desvirtuando en fases el potente discurso íntimo que Arlo desprendería en distancias cortas. Hay que ser crítico a la par que realista, Arlo ha llegado para quedarse, y sus temas piden mutación, dinamismo y un acompañamiento que mime cada nota mientras la cantante se desquita apasionada en cada interpretación.

Público heterogéneo, mucho guiri, mucha juventud, sirva Arlo Parks de catalizador de sonidos para generaciones variopintas, tanto para los amantes del soul de manual como para los teenagers más urbanitas. Sirva Arlo Parks para reforzar un discurso y para afianzar un género que amalgama generaciones.

Una hora, prácticamente, fue lo que la británica necesitó para hacer el Veni Vidi Vici, repaso de su álbum y coqueteo con sencillos, marcador de pasos al máximo – recorriendo el escenario sin parar a cada tema interpretado – y sencillez cautivadora que hizo galvanizar ambas partes de la sala en un único ente, rendido ante la pasión de la artista, de su banda y de la puesta en escena delicada y detallista, como cada nota de sus composiciones.


‘Hurt’, ‘Green Eyes’, ‘Eugene’, ‘Too Good’ comunión masiva en ‘Caroline’, ‘Black Dog’, ‘Cola’, la excepcional interpretación de ‘Portra 400’, ‘Sophie o ese punzón directo al corazón que esHopefueron dejando muescas a intervalos en nuestro cuerpo, aturdido y arropado por la voz de Anaïs OluwatoyinVoz que sin duda seguirá ascendiendo y a la que La Riviera se le quedará pequeña, tiempo al tiempo, ¡Colapsados ante tu brillo reina!.

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