15 julio 2024

~ Madrid Tomavistas 2024 2024-05-25 ~ Sony α7 IV NIKKOR-S.C Auto 50mm f/1.4

Hacer un festival con el amor y el cariño con el que se hacen las cosas por primera vez sólo es posible con un equipo como el que está detrás del Tomavistas, enfrentarse a un nuevo recinto, aplacar opiniones y contener multitudes contentando a todos por igual es complicado en los tiempos que corren, pero el festival se cerró con una sobresaliente organización a todos los niveles, barras, accesos, salida, sonido, horarios, producción. Y no sólo lo decimos nosotros, que nos hartamos de expandir la palabra Tomavistas por allá por donde vamos, sino tantas y tantas personas que acudieron emocionados, como quien ve por primera vez a J y los suyos, como quien no ha experimentado un stendhalazo con Phoenix jamás, como quien no ha sentido el noise de la manera que te lo hacen sentir los Jesus, o como quien no se ha liberado en la pista de baile como cuando suenan The Blaze.

Y es que la complejidad que hay tras un cartel de esta índole ya nos la recordaba nuestro colega José Gallardo antes del festival, todos crecemos y ese retoño que se creaba hace diez años bajo el nombre de Festival Tomavistas ha ido madurando, aprendiendo a dar pasitos y adaptarse con el paso de los años, creciendo con su público, y ahora corre y mira de tú a tú a los mayores, sin perder un ápice de su personalidad. ¿Cuán complicado es esto? Ardua tarea, pero cuando la mentalidad de crear el festival que tú quisieras crear sigue patente en la mente de sus gestadores vamos bien. A esto contribuye también la confianza de una Familia Tomavistas que crece y se renueva, nuevas generaciones que se acercan a disfrutar con clásicos y promesas nacionales e internacionales, quizás también aprovechando ese momento en el que la música en directo vive su época dorada y la juventud también quiere descubrir a bandas que están influenciando a los artistas de moda a los que siguen. Y es que cada vez es más frecuente que bandas de relativa corta vida arrastren con ellos legiones a Rivieras y Wizink, mencionando entre sus influencias a artistas de la talla de Los Planetas, Belle And Sebastian,Dinosaur Jr., Jesus And Mary Chain, Standstill, Stereolab, y tantos otros que confluyen en las grandes líneas festivaleras. Ponerse con la lupa e investigar y descubrir, nunca es tarde, y siempre es gratificante. Sobra decir que Tomavistas es familia, y que como bien decían los LCD Soundsystem ‘If I could see all my friends tonight…’ eso sin duda sería posible en este festival.


La Caja Mágica, ese recinto que tanto miedo daba pero que tan bien quedó resuelto, trabajazo duro, para que todo lo que pudiera salir mal saliera a pedir de boca. Quedando patente que Tomavistas ha llegado a este recinto para quedarse. Cuatro escenarios, barras, zona de restauración, descanso, servicios correctamentes dispuestas y una afluencia de público que únicamente encontraba trabas en el segundo escenario principal entre mesa de sonido y zona de tránsito, algo salvable.  Desde el primer día la hidratación, comida, entrada, salida y otros menesteres fueron gestionados de manera impecable. Mención especial a nuestros paisanos de ‘Pintaderas‘ que con su energía y buen gusto dieron el toque necesario a más de un festivalero sin el outfit adecuado.

 

Y es así como un nuevo año arrancaba el Tomavistas, con una primera jornada en la que los más valientes aguantaron la solana con La Luz, que venían a rodar su nuevo disco, ‘News Of The Universe‘, que quizá fue nublado por la hora y no consiguió sonar todo lo envolvente y potente que la banda transmite, aún así su halo psicodélico y su oscurismo iban tomando forma y arrastrando a los primeros visitantes del festival. Una de las sorpresas más esperadas era la visita de Reytons, desplegando su rock british y una potencia acelerada que en directo se quedó a medio gas, si bien animaron el cotarro tampoco nos dijeron mucho más alla de lo normal. Al contrario que Repion, que consiguieron desplegar su rock sin amaestrar en el escenario Johnnie Walker haciendo las delicias de jóvenes y no tan jóvenes. Actitud exacerbada. Nos perdimos a Bodega, pero les tendremos en sala con Mazo Madriz en breve, ahí no fallaremos.

El regreso de Standstill a los escenarios madrileños no podía venir de otra manera, son pura familia Tomavistas y Montefusco y los suyos tomaron el escenario Vibra Mahou haciéndonos ser uno más de la banda desde el primer momento. Imposible no tener la piel de gallina ante este reencuentro, ‘Feliz en tu día’, ‘Me Gusta Tanto’, ‘Adelante Bonaparte(II)’, ‘¿Por qué me llamas a estas horas?’ o ‘La Risa Funesta’ entre otros, un greatest hits que nos dejó con ganas de más y con el corazón en un puño.

Dinosaur Jr no defraudan y su grunge y su rock amarañado puede incluso sobreponerse a los problemas de sonido que surgan en escena, el público entregado se postró ante un J.Mascis y compañía que dieron buen repaso a su discografía, ‘In A Jar’, ‘Out There’,’Feel The Pain’, o esa versión de ‘Just Like Heaven‘ eran la banda sonora perfecta para el atardecer.

Los Planetas vs Alcalá Norte, el presente, el pasado y el futuro, colisionaban en escenarios opuestos, nos consta que el mismo J quería disfrutar de los AN ese día, pero finalmente los visionó en la Wurli al día siguiente. ‘Super 8‘ desglosado por J y sus Planetas, himnos generacionales, Aramburu como siempre sobresaliendo en las visuales y un disco arropado, bisagra intergeneracional de los 90s y aunque parezca mentira, nueva bisagra intergeneracional 30 años después. Maravillosos y solemnes, no sólo a los puretas les gustan ya los Planetas. Por su lado Alcalá Norte llegaban de rebote tras la caída de Dry Cleaning, y la banda conseguía amontonar a cerca de cuatro mil personas a su show, el primero en festival de dicha envergadura y en el cuál se notó su calidad de ‘amateur‘ en escenarios de esta talla, para nada negativo, al contrario, adaptación al medio e improvements constantes y continuos son su máxima. Nos volvimos locos con temas de la talla ‘La Sangre del Pobre’, ‘La Calle Elfo’ o ‘Supermán‘, los Alcalá tienen lo que necesitábamos para volver a creer en la renovación del género. 2024 es suyo.

Editors nunca fallan, su mezcla de post-punk, pop épico y clase tomó la Caja Mágica y nos balancearon por distintos derroteros, desde el maquinón de ‘Papillón’, a su lado más udosero con ‘A Ton Of Love‘ o haciéndonos recordar cómo nos enamoramos de ellos con sus primeros trabajos gracias a ‘Munich‘, ‘Smokers Outside The Hospital Doors’, ‘The Racing Rats’ o ‘Bones’. Banda magistral y un Tom Smith que sigue encadilándonos con su voz (y su momento a capella…¿hola?), le perdonamos hasta su corte de pelo para la ocasión.

El fin del viernes llegó para nosotros con un doblete con B de baile, The Blaze y Baiuca. El gallego se montó su rave alrededor de temas que ha ido desgranando dentro de lo que será su nuevo trabajo y de clásicos de la banda, dejando a sus pies una buena senda de zapatilla gastada, ‘PAEQB’, ‘Morriña’ o ‘Veleno’, imposible quedarse estático con este genio.

Palabras mayores lo de The Blaze en su primera cita en Madrid, para muchos un trance en el que quedarse a danzar durante todo su set, para otros un loop infinito, todo dependía del mood con el que te introdujeras en el universo musical del dúo, un oasis electrónico en el que caer y dejarse arrastrar, ‘Haze’, ‘Heaven’, ‘She’, ‘Juvenile’ o ‘Territory’, hedonismo y majestuosidad.  Tras esto, uber con Andrés el Curvas y todo listo para el sábado.

La segunda jornada, resaca y agujetas de por medio, comenzaba tras un buen encuentro con nuestra Familia Tomavistas pucelano-madrileña. Porque seguimos manifestando que este festival es ante todo, reencuentro, buen rollo y amistad. Y en Bum Motion Club confluímos para darlo todo mientras la banda desgranaba el maravilloso ‘Claridad y Laureles’, con algún problema técnico bien amparado por la banda, en la que dieron buena cuenta de su shoegaze, dando sombra con sus temarracos a una soleada audiencia arropada ante ellos.

 

Hurray For The Riff Raff presentaba en la capital su último trabajo, el aclamado ‘The Past Is Still Alive’, llevando la aridez, el folk y el indie country a una soleada tarde en la que sus himnos claman contra la libertad y contra la salvación, a encontrar en el amor polvoriento o en la solidaridad casi inexistente. También con nuevo disco arremetían los Derby Motoreta´s Burrito Kachimba contra el segundo escenario del Tomavistas, la lisergia de los andaluces no conoce límite y tomaron lo mejor de su nuevo disco, ‘Bolsa Amarilla y Piedra Potente’ para tornar su oscuridad y su nueva potencia a los sintes, reviviendo los clásicos, tornándolos a su antojo y llevándonos contracorriente con el vozarral de Dandy Piranha por bandera. Los Belle And Sebastian nunca defraudan, el popero de pro que todos tenemos dentro salía orgulloso e incluso si  era afortunado, podía subir a danzar con sus héroes al son de ‘The Boy With the Arab Strap’.’If She Wants Me’, ‘There´s Too Much Love’ o ‘Another Sunny Day’ eran rescatadas en su setlist donde ninguna sobraba y tantas otras nos faltaban, pero los escoceses son certeros, de eso no hay duda. Eso sí, los que necesitaban más movida se fueron raudos a poguear con Aiko El Grupo, que abasallaron de nuevo con un set corto y punzante.

Y si Los Estanques a parte de inclasificables tienen un talento demencial…eso se plasma ¿no? Con ‘Uve’ casi listo, los cántabros congregaron al caer la tarde a una buena hornada de fans y curiosos que gozaron con un show potente, frenético, una suerte de show que agrupa jazz, psicodelia, pop y art-rock en una suerte de jam que les catapulta a la primera línea de directos en lo que a bandas nacionales se refiere.

Hemos visto varias veces a The Jesus And Mary Chain, pero pocas tan sólidas y nos atreveríamos decir, sonando como la apisonadora que son, el set que se marcaron en el Tomavistas fue simplemente perfecto. Sin un segundo en el que desengancharnos, nuestros cuellos y melenas, flequillos, gorras o calvas no dejaban de mirar al frente y al suelo. Noise, rock, post-punk, los escoceses estaban en estado de gracia y lo transmitían así en su directo, desde ‘Jamcod’ a ‘Head On’, desde ‘Chemical Animal’ a ‘In a Hole’, pasando por ‘Girl 71’ o ‘ Some Candy Talking’, sublimes.

La traca final tuvo lo suyo, y es que el pop bailable de Georgia nos supo a gloria, pero gran parte de la Familia Tomavistas nos desplazamos a disfrutar de Alizzz en una de sus pocas citas de presentación de su nuevo trabajo, ‘Conducción Temeraria‘, y sin frenos y con el volante dando bandazos, el cantante y productor nos llevó por donde quería, autopista a su mundo, vibrando con ‘Carretera Perdida’, ‘Despertar’ o ‘Mirando Al Techo’ y desgañitándonos con ‘Ya No Siento Nada’ o ‘El Encuentro’. Chapeau.

Y si el concierto del festival fue para muchos Phoenix no es para menos. Los franceses nos hicieron vivir una experiencia única, una vez más, una inmersión en sus preciosistas proyecciones, su música barroca, su disco sutil, su pop de orfebrería. El broche de oro para una de las mejores ediciones del festival que recordamos… ‘If I Ever Feel Better’, ‘Lasso’, ‘Entertainment’, ‘Rome’, ‘Long Distance Call’, ‘After Midnight’…Thomas Mars y los suyos nos llevaron a su Versalles, ese que sigue brillando y donde el amor y la fantasía coquetean por los pasillos de Palacio, nuestro pequeño palacio en forma de festival, Tomavistas.

Tomavistas 2025 ya anuncia sus primeros abonos Early Birds, el año que viene serán tres días y sin duda volverá a ser el mejor cartel de su historia, porque estos chicos la superación la tienen por bandera.

Fotos crónica : Zneas Leunam

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