30 mayo 2024

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“Rock&Roll actitud”

Hubo un tiempo en nuestro país que las bandas de rock&roll tenían un sitio en el panorama musical español, incluso copaban los puestos más altos de la radio comercial. Había super-stars en el circuito, se daban baños de multitudes y disfrutaban de un estatus que hoy sería impensable. Bandas como Leño, Tequila, Loquillo, Miguel Ríos, Los Rodríguez más tarde, e incluso mis adorados Burning, se movían en una pecera enorme, llena de lo mejor para engordar egos y ser los reyes del mambo.

Ahora el panorama musical ha cambiado sobremanera y el rock&roll ha pasado a ser el patito feo de la manada, donde imperan los grupos con nombres guays y que no sabes diferenciar ni por estilo, ni actitud, ni vestuario, ni nombre, porque todos parten del mismo clon. O eres el rockero triste que enarbola la bandera de lo correcto o el que alza la bandera de lo fácil y comercial.

De vez en cuando, un haz de luz surge en la oscuridad y nos alumbra alguna banda con la energía necesaria para enchufar a un público cada vez más pasivo y triste, que se conforma con la venta de la moto de los iluminados y modernos de turno.

De esa oscuridad y tocados por la diosa del Rock, surge una banda de rock&roll con letras mayúsculas: Los Zigarros.

La sala Porta Caeli respiraba ese aroma de las grandes noches, de las noches de antes, de las noches de chupa de cuero, botas y gafas de sol (léase rock, dixit el gran Pepe Risi).

Ambiente perfecto, con una sala casi llena, con jovencitas monas, vestidas para la ocasión, veinteañeros tercio en mano, expectantes de lo que se les avecinaba y maduros que limpiaron sus botas y se enfundaron su mejor camiseta rockera para la ocasión.

No pudo empezar mejor la noche y del aderezo de la buena ensalada que disfrutamos después, se encargaron Destilados Joe. Un cuarteto de buen rock&roll clásico, que hizo que la gente se enchufara rápidamente en la corta fiesta que nos prepararon, con la presentación de nueve trallazos rock&rolleros con mucha reminiscencia de blues. El ambiente lo caldearon sobremanera y las buenas maneras de la banda se hicieron notar, con un buen cantante que transmite, aunque demasiado melódico, al que le falta un poco más de energía; pero la banda en conjunto funciona y sabe de qué va esto. No obstante, experiencia no les falta, ya que los integrantes de Destilados Joe, provienen de otras bandas y aunque el grupo es de reciente creación, su bagaje es positivo, ya que, con su anterior formación alcanzaron las finales del Norte Rock y Onda Rock. Les deseamos toda la suerte del mundo y animamos a que nos sigan haciendo disfrutar, como lo hicieron en la noche Zigarrera.
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Así pues, la rampa de lanzamiento del misil que nos precedía, la adornaron magníficamente los Destilados y nos la dejaron calentita y preparada.

En esas que salieron al ruedo los hermanos Tormo y cía.

Grandes, muy grandes y no me refiero a la estatura, que también. Su mera presencia escénica ya cautiva y te deja seco desde que aparecen en el escenario. No hace falta que abran la boca, ni toquen el primer acorde, para saber ver que esta gente está hecha para esto, que transmite una energía brutal aún callados y que el postureo no va con ellos, que disfrutan con lo que hacen y si ellos disfrutan, el publico va a disfrutar.

¡Y vaya si disfrutamos! La comunión fue perfecta con el público y desde el minuto uno, ese público variopinto fue abducido por la magia que los de Valencia desprenden.

Hacía muchísimo tiempo que un servidor no vibraba con una banda de rock&roll y mis ánimos por circunstancias personales no eran los mejores y así se lo transmití a ellos. Pero no sólo les transmití mi pesar personal, si no que les dí las gracias por haberme insuflado ese aire fresco que necesitaba, esa positividad que perdí y haberme hecho pasar un rato magnífico, que no olvidaré en tiempo. ¡Gracias chicos! (De nuevo)…

Apabullante la voz de Ovidi, tremendo Álvaro a la guitarra, estupendo Natxo Tamarit al bajo y mención aparte merece el pequeño de la banda, que ya es un grande, el batería o baterista (como dicen los puristas del jazz) Adrián Ribes, bestial, llevando al grupo con su sección rítmica a todo tren por todo el concierto. Las vías echaban humo y el respetable también.

Este es el cuarteto que forma esta pedazo banda salvaje de rock&roll que nos ha dado una vuelta de tuerco al rock español.

Todo lo mejor suena en los Zigarros. Muddy Waters, Rolling Stones, Little Richard, The Who, Bob Seger, Willie Dixon, AC/DC etc. todos pululan por cada uno de sus trallazos. Su primer disco son pelotazos auténticos que deberían estar en el número uno de cualquier lista que se precie. Y más si ha contado con la producción de uno de los grandes este país, ya que el gran Carlos Raya produce y de qué manera, este misil de disco que no para en mi reproductor.

Banda de ayer de hoy y de siempre, banda que ya se ha ganado el respeto de todos, crítica y público, banda que ya está en el corazón de los nostálgicos, en el de los principiantes y el de las chicas guapas que se saben todas y cada una de las canciones de los valencianos. Porque sus canciones tienen esa chispa que faltaba, porque son divertidas, descaradas, llenas de actitud y chulería que hace que el rock&roll vuelva al sitio que se merece, al sitio del que no debió bajarse nunca.

Suerte Zigarros, suerte amigos.

¡Salud y Rock&Roll!