Crónica del concierto de Low en la Sala But. Madrid. Marzo 2012.

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La pasada noche de miércoles, Heineken Music Selector tenía preparada una velada de auténtico deleite en la madrileña sala But , en esta ocasión Low volvían a nuestro país, acompañados de Rauelsson.

Rauelsson es el proyecto en el que Raúl Pastor Medall, explaya sus sentimientos y sus experimentos folk en probetas sonoras, en cuyo manejo le acompañó en directo Peter Broderick. El duó acarició  guitarra,teclado , violín y serrucho con arco durante algo más de media hora , repasando temas de su segundo trabajo ‘Réplica’ así como despachando tema inédito y volviendo a los inicios de ‘Debutantes’. Pasajes serenos e influencias de su estancia en Portland, quedan patentes en un directo , sobrio, cálido y donde el sentimiento minimalista gana la batalla al ruido innecesario.

Low volvían de Minnesota con nuevo trabajo en su equipaje, ‘C’mon’ (Sub Pop.2011) , Lp que ha vuelto a trasladar al grupo a la posición incombustible de quien firma su noveno trabajo como si fuera el primero, con mimo, delicadeza y esmero, con diez cortes que emocionan y desgarran a la par, al igual que hicieron con su directo en la sala But.

Así se hizo el silencio absoluto en la sala, un respeto cuasi-total para que Alan Sparhawk, Steve Garrington y Mimi Parker tomaran posiciones en escenario, y todo se parara a su alrededor para  arrancar con la epicidad creciente de ‘Nothing But Heart’ , elegancia con leves aromas country flotaban por la sala para comenzar la cerca de hora y media de perfección low-istica.

Los ojos más abiertos que nunca, comiendo techo como diríamos, mientras ‘Try To Sleep‘ sonaba con los coros de Mimi sobreponiéndose a la personalidad impecable de la voz de Sparhawk,  un tranquimazin de prospecto pop, más estilizado que en disco, más elegante si cabe.  ‘You See Everything‘ era el relevo para Mimi, que ejerciendo a la percusión en pie durante todo el concierto, mantenía impoluta su voz angelical , en primer plano en este caso, con el apoyo coral de su esposo ; ‘C’mon‘ acaparó el grueso inicial de su directo, susurros, pellizcos y caricias a una guitarra que sangraba sentimientos esparcidos a un público que aplaudía a rabiar al final de cada tema.

Alan se dirigió al público y saludo a la sala  antes de emprender su caza de brujas a golpe de guitarra con ‘Witches’ , las idas y venidas Parker – Sparhwak volvían a la carga con la rabia contenida de ‘Especially Me‘ que toma forma poco a poco hasta estallar en su semi-final, una de las más celebradas de este último álbum en directo.

El hipnotismo de la banda se rompía para adentrarse en  el inmenso ‘The Great Destroyer‘ y regalarnos los oídos con una interpretación visceral de ‘Monkey’ y una lección de rock minimalista  llevándonos una década atrás con ‘Sunflower’,las muecas y movimientos de Alan se compentraban con los balanceos que Garrington interpretaba a un bajo demoledor.

Al trío le gusta viajar, ya dieron incluso sus agradecimientos a su conductor casi al final del concierto, y nos llevaron con ellos a ‘California’ en uno de los momentos álgidos de su directo, junto a ‘Everybody´s song‘ , cómo saben lo que nos apasiona ‘The Great Destroyer’ a muchos ..tras un pelotazo como tal, la mesura volvía con una  de sus nuevas canciones de cuna para adultos,  ‘Done’ y volviendo a sus inicios 20 años atrás , como comentaba Alan emocionado tras clavarnos alfileres en el corazón con ‘Words’, o tras agitarnos de nuevo comiéndose la sala con sabor a ‘Canada’ antes de volver a su particular slowcore con ‘Last Snowstorm Of The Year’. Dos bises, inmensos, ‘When I Go Deaf’  , y la majestuosidad de  ‘$20‘ saliendo asi  invictos en un combate contra una sala repleta de un público agradecido y respetuoso. La madurez, en ocasiones como ésta, sienta tan bien…

Fotos: HeinekenPro. Carla Mir.

 

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