Entrevistamos a los valencianos BERNAL : ‘Si queremos dar importancia a las canciones, que las canciones tengan el tiempo que ellas requieran tanto para ser compuestas como para ser escuchadas’

El segundo álbum de Bernal, ‘Vida y Milagros‘, se estructura como un relato completo y consciente de sí mismo. Doce canciones que funcionan casi como un ciclo cerrado, doce estaciones de un mismo trayecto vital. Como los doce apóstoles, el disco predica un peregrinaje de virtud y clarividencia, donde cada canción aporta una voz distinta a una misma historia de aprendizaje, pérdida y transformación. No hay dogmas ni moralejas, pero sí una mirada atenta sobre aquello que permanece y aquello que inevitablemente cambia.
El proceso de composición se inicia justo después de la publicación de Alivio Intermitente, pero es durante la última gira cuando el disco termina de tomar forma. Muchas de las letras son concebidas en movimiento, en habitaciones de paso, en trayectos largos y escenarios cambiantes. Ese contexto impregna el álbum de una sensación constante de tránsito, de despedidas sin dramatismo, de dar la bienvenida sin euforia, asumir lo vivido y seguir avanzando. ‘Vida y Milagros‘ no narra gestas extraordinarias, sino pequeños actos de resistencia cotidiana, milagros mínimos que suceden cuando decidimos continuar. Hablamos con Álvaro sobre su nuevo disco.
Enhorabuena por el disco, la verdad que me ha encantado y bueno, creo que va a ser uno de los destacados del nuevo ejercicio de 2026. Súper bien estructurado, producido, grabado, me ha transmitido muy buenas sensaciones, nada de copia y pega, que es lo que predomina por el panorama, o sea que de verdad enhorabuena.Vuestra formación es relativamente joven, ¿no? Por lo menos como Bernal, llevas desde 2022. ¿Cómo surge esto de formar una banda en esta época?
Pues, a ver, realmente la banda como tal la formamos antes. Hacíamos covers y veníamos haciendo conciertos para colegas.
Es en el momento del confinamiento, cuando nos damos cuenta de que parece que tenemos canciones propias. Y entonces fue como, oye, pues cuando salgamos de aquí, nos juntamos, las producimos, las grabamos y tal. Y ahí ya nos metemos en 2021 que es cuando sacamos el primer single. Y de ahí hasta ahora, ya somos los mismos cuatro. O sea que al final la pandemia tuvo sus cosas buenas. Los cuatro somos de aquí, de Valencia, y pues tres de los cuatro sí que es verdad que éramos del mismo colegio. Lo único que no éramos colegas.
O sea, fue más al salir a la universidad que nos ponemos a recapitular y comentamos oye me acuerdo que este tocaba la guitarra, me acuerdo que este otro tocaba el bajo, este igual le gustaba cantar.
- Bueno, lleváis buen ritmo, ¿no? Dos largos y un EP menos de cuatro años. ¿Hay que estar creando continuamente con mucha regularidad para que no se olviden de uno?
Uf, es una buena pregunta. A día de hoy te diría que tristemente un poco sí. O por lo menos si no es creando, es generando ruido. Voy a hacer ruido porque a veces sino se olvidan de uno.
Lo que pasa es que a nosotros no nos gusta mucho entrar a ese juego. O sea, de hecho , realmente a nivel sello somos independientes. Lo que sí que tenemos es un manager.
Pero nadie nos ha marcado unos ritmos de ‘Oye, hay que sacar canciones ya. Oye, hay que tocar ya’. No, de hecho, casi más ha sido justo lo contrario. No sé si también puede ser por el estilo de música que hacemos.
A ver es un estilo, que tampoco te voy a decir nicho, pero bueno es un proyecto que debe tener sus tiempos. Hay que hacer lo que queremos hacer, cuando queramos hacerlo y darle reposo a lo que hacemos. Las canciones que hacemos tienen su ciclo de vida.
Nunca hemos montado el proyecto como buscando un algo determinado. Lo que queríamos era siempre hacer canciones. Si queremos dar importancia a las canciones, que las canciones tengan el tiempo que ellas requieran tanto para ser compuestas como para ser escuchadas.
- Al final parece que hay que estar siempre ahí en 50.000 redes y dando pequeñas señas de que has hecho algo, de que has hecho una colaboración. Bueno, chorradas todo el día y que tengamos que estar atentos a los algoritmos. Pero bueno, hay que intentar también huir de ello.
Sí. Si quieres hacerlo, totalmente lícito. A nosotros es que no nos gusta.
Lo que la gente vea que hagamos es porque hemos querido hacerlo. Nadie nos ha puesto una pistola en la cabeza.
- Vida y Milagros se empieza a gestar y grabar en 2024, y ya desde febrero lo tenemos disponible ¿Ha sido complicado sacar este nuevo disco a la palestra?
Bueno, no realmente. El plan inicial quizá hubiera sido sacarlo un año antes, o medio año antes, digamos, más o menos.
Pero pasó algo, cuando llevábamos un poco más de la mitad de la gira anterior, íbamos sintiendo que la gente entraba en los conciertos, y como que nuestro manager también nos dijo oye, está llegando gente ahora por esta gira al primer disco. Público y promotores vamos. Que claro tu primer disco ya tiene dos años de vida por aquel entonces, pero si ves que la gente llega ahora, vamos a terminar de darle aliento, vamos a alargar un pelín más su vida porque todavía la tiene. Entonces dijimos, pues mira, lo alargamos unos meses más.
Entonces hicimos la gira más larga, teniendo ya el disco, el segundo disco, no sé si ya incluso masterizado, pero vaya. Sí, de hecho masterizado, sí, porque recibimos justo los masters el año nuevo del año pasado. ¡Ostras! Pues mira entonces la primera mitad del año pasado estábamos girando con un segundo disco ya masterizado.
Pero esto no es nada malo, al revés, es algo que nos ha permitido estar una segunda mitad del año más tranquilos. Hemos tenido algún directo que nos apetecía, pero digamos que nos ha permitido con mucha calma estar los fines de semana con colegas en casa y también preparar las canciones, las salidas de canciones nuevas con calma y cariño.
- ¡Qué bueno! Buena estrategia, la verdad. En temas como el que abre el disco vemos una marca de influencia de bandas como la que estabas mencionando, ese acercamiento a Viva Belgrado, a Lisäbo, a Sunny Day Real Estate o American Football. ¿Dónde os habéis fijado a nivel musical para construir este nuevo trabajo y dónde os habéis fijado fuera de ese ámbito musical para esa inspiración lírica que tenéis?
No nos hemos alejado mucho del primer disco la verdad, quizás más a nivel producción, pero a nivel influencias, quizá nos hemos adentrado un poquito más en el shoegaze, te diría por el lado de My Bloody Valentine o por ahí, pero no nos hemos alejado mucho de lo grupos que has comentado. Obviamente hemos tenido una diferencia bastante más clara a nivel de producción, pero a nivel influencias, pues Viva Belgrado, La Dispute, siguen un poco siendo algunos de los referentes. Y a nivel letras, ¿no? Que era la segunda parte de la pregunta, es que tenía que un poco seguir la línea de nuestro anterior trabajo.
O sea, yo por ejemplo, personalmente, que hago las letras, soy muy fan de cómo componen los Viva. Por la forma que tengo de escribir, por lo menos a día de hoy, no edulcoro mucho la metáfora, no la busco tampoco mucho, porque me da como un espíritu de reparo buscarla, trabajarla, porque es como… un poco como impostor, ¿no? Entonces tendría digamos dos principios, el primero es que si lo que diga la canción, no muchísimo, pero me tiene que dar algo de vergüenza, en plan me da vergüenza que lo escuche mi familia. Y luego el segundo, es que busco un poco como dale el lado romántico a lo cotidiano.
Recuerdo escuchar a alguien comentar algo como que a mí me emociona cuando te están hablando de el café que uno se está bebiendo por la mañana y eso te llega. Pues esto es un poco esa forma de escribir que a mi me llena.
- Entre el neoemo, el spoken word, el pop rock, el rock vigoroso, ¿no? Vida y milagros se antoja como una nueva retrospectiva y un tratado musical que no es fácil acercarse por bandas dentro de nuestra escena. ¿Es complicado buscar esa autenticidad que al final desprendéis en pos de caer en lo de siempre?
Es bastante natural. Es un poco lo que comentaba en el principio. Nos juntamos para hacer canciones y cada uno venimos de un palo. Yo puedo ser quizá más popero, pero nuestrol batería viene del hardcore y del metal, el otro guitarrista viene del pop-rock, entonces al final nos juntan cuatro que vienen de cada una de sus rincones de comodidad para hacer canciones. No buscamos un sonido como tal, es un poco lo que nos ha ido saliendo. No resulta, entre comillas, complicado porque nos sentamos a hacer canciones sin otra explicación que disfrutar de ello.
- Antes ya comentábamos como ha sido el proceso de composición de Vidas y Milagros,y que salir de la zona de confort respecto a vuestro anterior largo ha sido sobre todo a nivel de producción¿Quién ha ayudado a que esta producción fuera más mejorada o tuviera ese puntito de punch respecto al anterior?
Es verdad que el trabajo lo habíamos grabado con dos amigos, que son Carles y Truman, e hicieron un trabajo increíble, del que estamos súper contentos. Lo que pasa es que fue un disco que al final ellos son como nosotros, unos chavales también, y esto fue grabado en el sótano de uno de ellos, que tiene un estudio montado, pero al final pues tiene las limitaciones de un home studio. Pero quedamos contentísimos.
Lo que pasa es que tuvimos la oportunidad, la suerte, de grabar un tema con Raúl Abellán, en unn estudio aquí de Valencia. Y acabamos contentos y como era el jefe de Nogues, porque Nogues es ingeniero de producción, pues como que dijimos oye y si el disco lo grabamos con él. Y aceptó, para adelante.
Aquí hay preproducción por cada canción, desgranar cada compás o cuatro compases de cada canción. Luego, en el estudio de postproducción, lo mismo. Entonces, en ese periodo de producción estuvimos quince días encerrados en un pueblo de Cuenca. Muy intensos, en el que acabaron siendo bastante agotadores. Pero bueno, el resultado es brutal.
- Estas dos semanas comentabas que fueron como unas vacaciones pero bueno, acabamos romanizando el tiempo y encadenamos trabajo y mucha veces es complicado compaginar tu día a día con una banda como la vuestra porque no hay tiempo para el descanso ¿no?
Claro. O sea, nosotros ahora estamos subiendo un poco como el making of. Hicimos un capítulo de vacaciones, como en el sentido de decir, es que no se nos permite parar, ¿sabes? Porque yo en lo que gasto mis vacaciones es en el grupo. Mis fines de semana son para el grupo, mis días de vacaciones en el trabajo, es invertir en el grupo. Por suerte tenemos trabajos que a día de hoy nos lo permiten.
Pero sí que hemos tenido que hacer ya alguna triquiñuela para conseguir sacar días. Entonces, compaginar es complicado, la verdad. Para mí, desde 2021 hasta ahora, que el grupo sigamos los cuatro, que vamos a por un segundo disco, salir de gira y no volver con pérdidas, me parece un exitazo, la verdad.
Al final, bueno, es cansado, ¿no? Porque no tienes un momento de respiro, un fin de semana, quieres estar tranquilo en tu casa, es venga, carga, prueba, vete a esta ciudad, promo. Vete a Galicia, vuelve el domingo, el lunes a las seis a fábrica. Sí, sí, sí. Es duro.
- También bueno es duro conseguir estar en este circuito de salas ¿no? No sé cómo está el panorama por Valencia pero lo de conseguir fechas libres es una locura. Hay mucho como y apuesta por la cultura a la par. Tanto a grandes arenas como también en pequeñas salas para descubrir nuevas bandas, también sobreprogramación ¿no?
Llega un punto que no sé hasta qué punto es contraproducente porque también el exceso de oferta, dices, joder, es que… vienen, yo qué sé, Gazella y La Plata y el mismo día. Entonces, joder, yo tengo que elegir a uno. Entonces es como de grupos colegas, pero que tocan en la misma ciudad porque no había otra fecha, pero en distintas salas. No sé. Hay mucho ciclo, hay mucho promotor.
Es verdad que también, o sea, tendría que sentarme bien y yo creo que esta pregunta daría para una hora de conversación para ver un poco pros, contras. Seguramente en el próximo desplazamiento de Bernal saque este tema en la furgoneta.
Pero sí, sí, es lo que dices. Hay un mogollón de ciclo, un mogollón de promotores, un mogollón de festivales.
- ¿Dónde os habéis sentido más cómodos? ¿En qué festivales, en qué salas os habéis sentido más cómodos durante la última gira?
Pues somos bastante fanáticos de las salas, la verdad, y somos bastante fanáticos de los festivales autogestionados. Pues yo, por ejemplo, ahora me viene a la memoria un festival en Mañoles, ahí en Girona, con mucho cariño. Luego, el Esmorga en Sarria, ahí en Lugo, fue muy chulo también.
Luego, en su día, en el Emostiu, que es un festival que hacen ahí en Barcelona, estuvo increíble también. Así que me está viniendo a la cabeza, sobre todo, pura autogestión. Luego, el Festival Discos Oldies, aquí en Valencia, bastante emotivo, bastante chulo también.
Entonces, somos bastante fans de eso, de las salas y la autogestión. Mira el Osa do Mar en Burela, ahí nos trataron increíble también.
- Para este disco además tenéis unas colaboraciones de órdago, para mí, porque, joder, tenéis a Las Fin del Mundo, tenéis a Pumuky, que soy inmenso fan de ellos, y firmado Carlota ¿Cómo surgen estas colaboraciones?
Pues porque nos llevamos guay. Básicamente. O sea, Las Fin del Mundo, porque nos conocimos hace dos, tres años a través de redes, y luego allá en persona un pelín más tarde y hubo un match musical brutal. Con Pumuky, algo parecido. Es verdad que el conocernos presencial fue más tarde, fue, de hecho, el año pasado, pero muy parecido, y a Firmado Carlota, es verdad que venía ya de antes, era colega de antes, de hace años, nos flipa lo que hace también. Y eran como tres bandas que nos molaban sobremanera y que lo pusieron muy fácil y que dijeron que sí, sin dudar, y que nos cuadraban mucho.
- En el disco mantenéis patente esa necesidad de contar, transmitir, unificar sentimientos, con un código que, lejos de estar dentro del homanido, lo deconstruís, lo reformuláis. Entonces, ¿hay mucho ruido ahí fuera para crear como uno quisiera crear? ¿Dónde está ese equilibrio?
Te refieres más al ruido externo que uno recibe cuando se sienta y dice, oye, mira, voy a escribir lo que yo quiera o voy a seguir pensando en lo que pensará alguien que lea esto, ¿no? Sí, más o menos, sí. Es un ejercicio con el que yo me enfado mucho conmigo mismo, muchas veces.
He dejado de decir esto por mí o por exponerme demasiado o por lo que le podría decir a alguien. No sé, al final es poco. Si no, por la rama que te decían de que me dé vergüenza que lo escuche alguien de mi familia, si eso lo consigo, yo estoy contento con la letra.
Al final, yo escribo mucho, no solo como para canciones. Yo voy escribiendo, sobre todo en el coche, como conduzco mucho del curro ida y vuelta, pues ahí me va viniendo y yo conforme voy escribiendo como ideas o conceptos, luego ya cuando me siento a hacer canciones, digo, ah, mira, este concepto que se me ocurrió el otro día. No suelo pensar mucho en lo que pueda pensar alguien, la verdad.
Escribo eso y el único filtro que pasa es el del grupo , siempre es bueno estar ahí alineados.
- Las preocupaciones cotidianas, precariedad, futuro, hiperconectividad, todo sigue latente en vuestro disco al igual que muchas bandas de distinta índola de nuestra escena. ¿Es una manera de intentar despertar conciencias a nuevas, y no tan nuevas generaciones?
Bueno, yo creo que la conciencia está bastante despierta. Yo creo que podría estarlo más… Y de hecho creo que por eso nace un poco Dolores Marqués, que es la canción más reivindicativa del disco.
Además creo que no escribir sobre ello no hubiera sido honesto conmigo mismo. Si es un problema que además me afecta en primerísima carne, pues como si tengo un problema con un amigo o tengo un problema con un familiar o con una pareja o en el trabajo. Está tan presente y tan latente que ha sido muy natural escribir sobre ello.
Igual que escribir la canción en valenciano.
- Sobre ello te voy a preguntar ¿cómo surge el introducir a Valenciano en vuestras composiciones? Es como no quiero perder al final mi raíz, ¿no?
Sí, es correcto. Tenía el valenciano yo personalmente un poco como aparcado hasta hace años. Y cuando conocí nuevos círculos de amistades me quitaron un poco las vergüenzas de hablarlo mal.
Una amiga, me dijo una frase muy buena que el único valenciano malo es el que no se habla. Y yo sentía como que tenía una deuda con mi lengua. Y entonces empecé ya a hablarlo, y un día me salió solo escribirlo y estaba muy cómodo.
De hecho, estaba con un bloqueo de composición y el escribir valenciano me liberó. Y me gustó mucho lo que estaba escribiendo, entonces salió bastante orgánico también.
- ¿Qué te parece el hueco en esto de ser parte de una escena y ser escuchado y ser radiado fuera del Sota Caballo Rey? ¿Cómo ves la escena nacional y la valenciana?
La escena valenciana está bastante fuerte. De hecho, te metes en internet y incluso la gente habla mucho en concreto de la escena valenciana, de las guitarras de la escena valenciana. Y luego a nivel nacional creo que está bastante bien, la verdad.
A nivel bandas creo que la calidad es bastante alta. Obviamente, también porque yo escucho música bastante nicho, hay grupos que dices, tío, no sé cómo este grupo no vive de la música, con las increíbles que son. Pero bueno, yo creo que en general está bastante en forma la música.
Es verdad que hay mucha banda en forma a nivel calidad, no en forma a nivel condiciones. Pero sí que están surgiendo propuestas bastante frescas, vamos a decir. Pero claro, lo que decías tú, no sé como de difícil es hacerte un hueco. Pero si se hace esa propuesta fresca, no se le da oportunidad, no se le da voz, no se entra a dar vida esa propuesta fresca, no se la machaca, pues al final no tiene hueco y los años pasan, la gente se hace mayor, tiene otras responsabilidades y la banda desaparece.

Próximas fechas Bernal en directo
13 de marzo, Sala Supersonic, Vigo + Aeronave Adolescente
14 de marzo, sala La Disfrutona, A Coruña + Aeronave Adolescente
27 de marzo, sala Niágara, Santander + Las Yhadys
28 de marzo, La Lata de Zinc, Oviedo + Severino
10 de abril, Laut, Barcelona + Boys Kissing Boys
17 de abril, Rocknrolla, Granada + Comic Sans
23 de abril, Dabadaba, Donosti + Comic Sans
30 de mayo, Loco Club, Valencia + Agosto
