La elegancia de decir #soymuydemahou

, , Leave a comment

La vida está llena de momentos especiales rodeado de aquellos que nos importan y de aquellos que vamos dejando atrás ,momentos donde la espuma rebosa y momentos donde la espuma se desvanece , como en una caña de Mahou . Es esta efusividad y este sentimiento lo que se va transmitiendo a lo largo del nuevo spot de la conocida cerveza , Mahou es la cerveza de siempre , la que tomaban nuestros abuelos, con la que los jóvenes se lanzaban a su primer contacto con ese salir de cañas en la mayor parte del país. Es alrededor de esos templos con forma de tasca donde se han forjado recetas, se han compuesto canciones, se han compartido inquietudes culturales, se han forjado relaciones, se han roto corazones, se ha interpretado un papel o se ha animado a ese deportista o equipo hasta la saciedad.

Tras reflexionar yo también he de decir que #soymuydemahou, ¿Cuántos conciertos en cuantas salas no se han elevado con el griterío del respetable con un tercio en mano? ¿Cuántas esperas han sido menos tediosas cada fin de semana mientras el Pepe nos ponía una cañita (bueno una doble que en ciertos lugares la caña sabe a poco)?  Es inevitable no pensar en el momento antes de un concierto, en  el momento de celebrar algo importante o en el momento de –  necesitamos hablar para desahogarnos  – ¿cuantas Mahou habrán caído durante todo este tiempo?

Empuñar una buena caña  en compañía de los tuyos cada fin de semana ya se ha convertido en tradicción, arreglar el mundo, recordar tiempos mejores , pensar que podrían ser peores,  brindar y derramar, ¡si se derrama hay alegría! .Efusividad y orgullo, ensalzar la amistad y disfrutar de los pequeños placeres que te da el sentarte con tu panda, la de siempre, la que se ha ido y la que va viniendo, compartiendo birras y emociones. Y es cuando de repente te acuerdas de cuando tu padre se pedía ese corto de cerveza cuando bajabas con él a dar una vuelta y tú le pedías un trago y él sabiamente te contestaba –  ya llegará el momento de disfrutarlo –  ahora sí, tengo esa sonrisa de complicidad.

 

Leave a Reply

(*) Requerido, tu email no se har pblico