La palabra de escritores y de la tradición popular se funden en ¿De dónde venimos?, un solo actoral de Santiago Sánchez sobre el tiempo, la vida y la muerte en Teatros del Canal del 14 al 25 de enero

Una de esas preguntas existenciales que no cesan de interrogarnos, ¿de dónde venimos?, da título a un espectáculo teatral, con música en directo, protagonizado por Santiago Sánchez, un hombre de teatro total que lleva 40 años en los escenarios como director, adaptador y actor. Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid acoge 11 funciones de esta obra del 14 al 25 de enero. En ella se funden músicas, textos teatrales, fragmentos literarios, historias y frases sentenciosas provenientes de Europa, América y África y que giran en torno al tiempo, la vida y la muerte.
¿De dónde venimos? fue creándose a partir de la colaboración de Sánchez con el músico Víctor Lucas y con el director de Burkina Fasso Hassane Kouyaté, griot africano (un depositario de la cultura oral de ese continente), coordinador artístico de la compañía de Peter Brook y responsable de Festival des Francophonies del Ministerio de Cultura francés.
El espectáculo celebra veinte años de trabajo en conjunto de actor y director y los cuarenta de Sánchez sobre la escena. Ambos comenzaron a colaborar en 2004 con la invitación de Sánchez a Kouyaté para trabajar en la formación de los miembros de su compañía.
Desde entonces, mantienen una estrecha relación que ha dado como fruto espectáculos como Decamerón negro, presentado en 2013 en Teatros del Canal, y proyectos de colaboración internacional sobre la cultura africana. Es el caso de Orígenes, creado en Guinea Ecuatorial y que pudo verse en Matadero Madrid.
El título ¿De dónde venimos? está tomado del cuadro homónimo de carácter fantástico pintado por Rember Yahuarcani, un artista visual de la selva amazónica. Santiago Sánchez y Víctor Lucas, que han trabajado juntos en diversas ocasiones, seleccionaron textos, pensamientos, músicas que les han marcado en el tiempo y que expresan “la necesidad de comunicarnos, en un diálogo que no es solo de palabras, sino también de ambientes y sonidos”.
