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The Magnetic Fields: 20 años, 20 canciones (I)


Este 2011 se cumplen veinte años de la publicación de ‘Distant Plastic Trees’, el álbum debut de una de las bandas más alucinantes de la historia del pop: The Magnetic Fields. Con motivo de este aniversario hacemos un repaso por veinte de las canciones del grupo.

20. 100,000 Fireflies (Distant Plastic Trees)
Es curiosa la diversidad de opiniones acerca de cuáles son las mejores canciones de los Magnetic Fields -aunque supongo que esto será extrapolable a cualquier otro grupo. Por ejemplo, en este top de las 20 mejores canciones de rock de 1994 a 2004, ‘100,000 fireflies’ -precisamente uno de los temas de ‘Distant Plastic Trees’- ocupa el segundo puesto, justo por debajo de ‘Wonderwall’ de Oasis. Puede que sea un poco exagerado decir que ésta es la mejor canción del grupo en dicho periodo -que es casi como decir que es la mejor canción del grupo en general-, pero lo que sí es cierto es que ‘100,000 fireflies’ ya anticipaba buena parte de lo que los Magnetic Fields nos ofrecerían en los sucesivos álbumes: amplia variedad instrumental -aquí introducen la mandolina- y unas letras algo decadentes pero de enorme belleza (“You won’t be happy with me, but give me once more chance, you won’t be happy anyway”).

19. Long-Forgotten Fairytale (69 Love Songs)
Tras ’69 love songs’, los Magnetic Fields realizaron una trilogía “sin sintetizadores” (‘i’, ‘Distortion’, ‘Realism‘), puede que para compensar su uso casi abusivo hasta ese momento. Un buen ejemplo es ‘Long-Forgotten Fairytale’, una de las canciones más electrónicas del grupo.

18. I’m Sorry I Love You (69 Love Songs)
Cuando al cantante Bob Mould le preguntaron en una entrevista que qué pensaba sobre que un periodista se hubiera referido a él como “el hombre más deprimente del rock”, respondió “Nunca ha conocido a Stephin Merritt, obviamente”. Esto puede servir como ejemplo del alcance de la fama de hombre solitario y triste del líder de los Magnetic Fields. Desde luego, con canciones tituladas ‘I’m Sorry I Love You’, no es de extrañar que su fama no sea otra. Por lo demás, la canción es uno de los momentos más álgidos de ’69 Love Songs’ y uno de los hitos de su discografía.

17. Zebra (69 Love Songs)
El título ’69 Love Songs’ es una descripción perfecta del contenido de dicho álbum: 69 canciones de amor, repartidas en tres discos, a lo largo de las cuales Stephin Merritt aborda el tema en todas sus manifestaciones y bajo todas sus apariencias. Esto es así hasta tal punto que podemos considerar el disco como una auténtica enciclopedia del amor. Y, como buena enciclopedia, abarca desde la A (‘Absolutely Cuckoo’ abre el primer volumen) a la Z (‘Zebra’ cierra la tercera parte), lo cual seguro que no es mera casualidad. ‘Zebra’ sirve de epílogo perfecto a esta mastodóntica obra: ¿queda algo por escuchar tras 68 canciones que hablan de amor? La protagonista de la canción -una mujer colmada de regalos por su pareja- se encuentra en una situación de saturación parecida a la del oyente del álbum, así que opta por pedirle a su amante algo tan rocambolesco como una cebra… para que haga compañía a la que ya tenía, claro.

16. You And Me And The Moon (Get Lost)
Es curioso que un álbum titulado ‘Get Lost’ incluya canciones tan ñoñas como ‘You And Me And The Moon’. En ella, Stephin Merritt se confiesa abiertamente tímido y, aunque en realidad dice “I’m a little bit shy” todo parece indicar que su timidez es bastante más intensa -otro de los rasgos de su extravagante personalidad.

15. Yeah! Oh, Yeah! (69 Love Songs)
Me encantaría que a José Luis Moreno se le hubiera ocurrido la idea de crear ‘Escenas de matrimonio’ después de escuchar esta canción en la que una mujer le hace todo tipo de preguntas a su marido (“¿No te importo?” “¿Tienes una aventura?” “¿De verdad te doy igual?” “¿Vas a por un cuchillo?” “¿Matarías a tu esposa?”) a las que él contesta siempre afirmativamente. La versión original,bastante shoegaze, hace pensar que en PopJustice tienen razón al decir que “Stephin Merritt forma parte de ese grupo de irritantes artistas que, como Patrick Wolf, escriben buenas canciones de pop pero se olvidan de grabarlas como si fueran canciones de pop”. Más disfrutable es la versión que hicieron Jens Leckman y Tracey Thorn, vocalista de Everything But The Girl -esta última muy aficionada a versionar al grupo.

14. With Whom To Dance? (Get Lost)
‘Get Lost’ se abre con dos canciones tan buenas como demoledoras. En ‘Smoke And Mirrors’, Merritt define al amor, de forma muy poética, como “humo y espejos”, mientras que en ‘With Whom To Dance’ anuncia haber perdido la esperanza de enamorarse. El baile como una metáfora del amor lo recuperaría para su siguiente álbum, ’69 Love Songs’, en la decadente y también preciosa ‘Nothing Matters When We’re Dancing’.

13. When You Were My Baby (The Wayward Bus)
En ‘Ask’ los Smiths cantaban “la timidez está bien, pero te puede impedir hacer cosas en la vida que te gustarían” y, del mismo modo que esto es lo que le sucedía a Carlos Berlanga, que tocaba la guitarra detrás del telón en los conciertos de los Pegamoides, puede que también le ocurriera a Merritt en sus primeros álbumes, cantados fundamentalmente por Susan Anway. ‘When You Were My Baby’ pertenece a esa época.

12. I Thought You Were My Boyfriend (i)
Si lo que se plasma en las canciones de los Magnetic Fields es fiel reflejo de la personalidad de su líder, no cabe ninguna duda de que Stephin Merritt es un hombre profundamente infeliz sin ninguna suerte en el amor. En este tema, para una vez que, al parecer, le correspondían, el príncipe azul le sale rana. Por otro lado, ‘I Thought You Were My Boyfriend’, lo primero que escuché del grupo, es lo más parecido que tienen a una canción comercial.

11. I Looked All Over Town (i)
El pesimismo de las canciones de Magnetic Fields a veces trasciende el terreno simplemente amoroso y se convierte en una visión totalmente negativa de la existencia en general. Eso es lo que ocurre en ‘I Looked All Over Town’, una canción triste incluso teniendo en cuenta que viene de quien viene, pero que incluye una de las estrofas más bonitas del grupo: “Maybe somewhere I could be free/ Somewhere they won’t throw rocks at me/ Somewhere this crazy hair would be my crown/ But all my life I’ve looked all over town”. Para que luego Lady Gaga se venda como la abanderada de los inadaptados.

The Magnetic Fields: 20 años, 20 canciones (II)

10. Deep Sea Diving Suit (Holiday)
Recuerdo que, en una ocasión, Amaia Montero afirmó que su canción favorita era ‘Communication’, de The Cardigans, y de hecho La oreja de Van Gogh acabó haciendo otra canción, ‘Muñeca de trapo’, que trataba de lo mismo: la incapacidad para comunicarse con los demás. Siendo así, Amaia debería hacer dos cosas, si es que no las ha hecho ya. La primera es visionar toda la filmografía de Ingmar Bergman. La segunda, escuchar ‘Deep Sea Diving Suit’, en la que Stephin Merritt habla precisamente de este mismo tema a través de una inspirada metáfora: “I’m sorry but how can I get to you/ stuck in my deep sea diving suit?”. De nuevo un amor frustrado, esta vez debido a una falta de entendimiento por su parte.

9. When You’re Old And Lonely (Get Lost)
En la vida hay dos alternativas igual de crueles: una es llegar a viejo; la otra, no llegar. Y precisamente el hacerse mayor en soledad es uno de los temas que con más frecuencia aparecen en las canciones del grupo. ‘When You’re Old And Lonely’ es una especie de venganza personal de Stephin Merritt, en la que fantasea con que la persona que le ha rechazado se haga mayor sin nadie a su lado y entonces se lamente por haberle dejado marchar.

8. The Night You Can’t Remember (69 Love Songs)
En esta canción Stephin Merritt no parece tomarse muy en serio a si mismo, y la habitual melancolía deja paso al sentido del humor: jura haber llevado una noche a su amante a París, donde ambos se casaron, Merritt de rockette y él de oficial de marina, pero éste no se acuerda de nada. “La noche que tú no recuerdas/ la noche de la que yo no me olvido” es una caricatura del dramatismo de las canciones del grupo que supone una novedosa aproximación al tema del amor en el genial álbum ’69 Love Songs’.

7. The Village In The Morning (Get Lost)
‘Get Lost’, aparte de algunas de las mejores melodías del grupo, también contiene algunas de las mejores letras, como la de ‘The Village In The Morning’. En ella, Stephin Merritt, con la excusa de que está lloviendo a cántaros, empieza proponiéndole a la otra persona que se quede a pasar la noche en su casa y, poco a poco, va prolongando su sugerencia hasta acabar pidiéndole que se quede toda la vida. Sin duda, el “no te vayas” más bonito de la historia del pop.

6. The Desperate Things You Made Me Do (Get Lost)
The Magnetic Fields, como todos los grupos importantes, cuentan con una banda tributo que adapta sus canciones al español, llamada, muy originalmente, “Los campos magnéticos” –aquí se les puede ver en concierto con Russian Red, ¿alguien la había escuchado cantar en español antes?-. Que yo sepa, todavía no se han atrevido con ‘The Desperate Things You Made Me Do’, y es una lástima porque no sólo tiene una de las mejores melodías del grupo sino también una de sus letras más desgarradoras: “el tiempo proporciona la cuerda/ pero el amor atará el nudo/ y yo seré la silla que golpees”. Por cierto, ¿a nadie más le recuerda el coro del estribillo al de ‘Todo nos parece una mierda’ de Astrud?

5. I Don’t Really Love You Anymore (i)
‘i’ es, con permiso de ‘Realism‘, el álbum folk de los Magnetic Fields por excelencia. Todas las canciones, ordenadas alfabéticamente, empiezan por la letra ‘i’, siendo precisamente éste -el “yo”- el concepto del disco. ‘I Don’t Really Love You Anymore’ es una de sus mejores pistas y una muestra de por qué el sonido que más favorece a los Magnetic Fields es el que más se acerca a lo acústico. De hecho, en ese formato presentan sus canciones en directo, aunque esto puede que también se deba a que Stephin Merritt sufre hiperacusia, una enfermedad que intensifica los sonidos y que le obliga a taparse el oído izquierdo durante los aplausos del público, como se aprecia al final del vídeo. Lo que le faltaba para parecer un completo trastornado.

4. When My Boy Walks Down The Street (69 Love Songs)
Una de las filias de Stephin Merritt son los ojos, que describe de mil y una formas en sus canciones: cautivadores, extraños, de mofeta, normalmente azules -incluso de un azul infinito-, pero también verdes de terciopelo, estrellados… En este caso, “el chico que baja la calle” los tiene centelleantes, en total sintonía con el efecto que causa en la gente que lo ve pasar. Una fantasía preciosa para una de las mejores canciones del grupo.

3. Young And Insane (House Of Tomorrow)
En sus primeros álbumes, los Magnetic Fields recurrían habitualmente a melodías en bucle que se repetían una y otra vez a lo largo de una canción. El EP ‘House of Tomorrow’ precisamente se subtitula ‘five loop songs’, y entre ellas sobresale ‘Young and Insane’, un canto a la juventud y a sus inquietudes. El sentimiento de desarraigo no es nada nuevo pero aquí aparece más nítidamente que nunca.

2. Born On A Train (The Charm Of The Highway Strip)
Todo artista que se precie ha de tener su propia imaginería. Almodóvar tiene sus prostitutas y sus travestis, Belle & Sebastian sus sacerdotes y sus libros, y los Magnetic Fields tienen sus trenes -y medios de transporte en general-, un fetiche que aparece de manera recurrente a lo largo de su discografía (‘Fear of Trains’, ‘Smoke and Mirrors’, ‘The Wayward Bus’, ‘The Charm of the Highway Strip’, ‘Papa Was a Rodeo’). ‘Born On A Train’ probablemente sea la mejor de todas ellas -no en vano es la favorita de muchos fans. Es imposible no empatizar con esta historia en la que el protagonista advierte a su pareja de que cualquier noche de estas la abandonará, a lo largo de unas estrofas y un estribillo compuestos por un Stephin Merritt en auténtico estado de gracia. A destacar la horrible versión de Arcade Fire.

1. Take Ecstasy With Me (Holiday)
Una pareja decide tomar éxtasis -sustancia que, según se dice, se utilizaba con fines terapéuticos por sus efectos potenciadores de la “identificación afectiva con el otro”- en un intento de rejuvenecer su relación, ya desgastada por la rutina. Éste es el argumento de una de las canciones más maravillosas de los Magnetic Fields y, por tanto, del mundo. ‘Take Ecstasy With Me’ es mucho más que un evocador título y una versión absolutamente genial de los !!!. Merritt no volverá a escribir nunca una letra como la de esta canción, llena de imágenes casi cinematográficas (“you used to slide down the carpeted stairs”) en la que reincide en sus temáticas habituales: el alcohol, los ojos, los medios de transporte -en este caso, una moto de nieve- e inadaptados sociales que aquí, encima, reciben una paliza. Por si fuera poco, la melodía en bucle te lleva directamente al cielo. Puro éxtasis.