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El 55 Festival de la Porta Ferrada anuncia sus primeros nombres:


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El Festival de la Porta Ferrada de San Feliu de Guíxols (Girona), el primero de los festivales catalanes en llegar a la edición 55, presenta sus 5 primeros nombres confirmados: Jamie Cullum, Zucchero, UB40, Fangoria y Love of Lesbian actuarán en el maravilloso Espai Port este verano.

Las fechas de los conciertos son las siguientes:

21/07> Jamie Cullum
22/07> UB40
06/08> Fangoria
08/08> Zucchero
15/08> Love of Lesbian

Las entradas se pondrán oficialmente a la venta mañana viernes 17, pero los socios del Club TheProject / Amics del Jazz ya las pueden comprar de forma anticipada y preferente.

Por otra parte, recuerda que este fin de semana hay un descuento especial del -20% exclusivamente en la taquilla oficial del festival (Oficina de Turismo del Monasterio, Sant Feliu de Guíxols).

Más información y entradas en:

http://www.theproject.es/es/f-90/55-FESTIVAL-DE-LA-PORTA-FERRADA

Crónica del Concierto: Duncan Dhu + Hombres G en el Festival de Porta ferrada (Sant Feliu de Guíxols) 16/08/16.

Voy a Pasármelo Bien: Crónica del directo de Hombres G y Duncan Dhu en el Festival de Porta ferrada.

Otra de las citas de este verano en la Costa Brava la teníamos en el Festival de Porta ferrada, que para este año celebraba su 54ª edición. A destacar el doble programa para los más nostálgicos del rock español con los vascos Duncan Dhu y los madrileños Hombres G.

Con una media de edad que no bajaba de la cuarentena, los donostiarras aparecieron a escena de nuevo reunidos tras su gira de 2013 de “El Duelo”,  un EP que rompía doce años sin sacar material nuevo, y tras el disco y gira de Mikel Erentxun en solitario “Corazones”. Al son de “Girl On The North Country” de Dylan-Cash (como viene siendo habitual en sus conciertos), Mikel, Diego y los suyos fueron tomando lugar para arrancar con las sensacionales “A Tientas” y “La Herida”, ante la impasibilidad de un público que ya demostraba que habían venido para el segundo plato. Arropados con la sobresaliente la formación de acompañamiento,  unos virtuosos y polifacéticos músicos – batería, teclados, dos guitarras (slide incluida)-, como la anterior gira, el dueto lograba una acústica muy country y “americana” y menos pop de lo esperado. Un fabuloso sonido que revisa las canciones de siempre bajo un sonido rockero mas maduro sin privar (en tónicas generales) de su espíritu original. Aunque en el directo también tuvieron su momento temas de nueva cuña como “El Duelo” o“Cuando llegue el fin”, o “Nada”  y “Como Dioses” del incomprendido álbum Crepúsculo (2001).

Y, como era de esperar, poco a poco fueron desgranando sus éxitos de siempre, y las que motivaban a los mas veteranos  y nostálgicos del lugar como “Rozando la eternidad”, “No puedo evitar (pensar en ti)”,“Entre salitre y sudor”, “Palabras sin nombre”o “Esos ojos negros” , con los cuales surgieron entre el público los omnipresentes móviles para el fetichismo visual de sus amos.

A destacar la enérgica enésima juventud de Mikel Erentxun, quien en todo momento hizo de perfecto frontman con una voz que está mejor que nunca, y una simpatía y dinamismo encomiable. Melodramático y romántico en sus interpretaciones como siempre pero también pletórico y amable como nunca.  En cambio Diego Vasallo y su voz se ha resentido bastante al paso del tiempo, con lo que, lo que era un atractivo de la banda – su timbre grave y profundo – se ha convertido en su punto débil – la fragilidad de unas cuerdas vocales  desfiguradas – que apenas tuvieron protagonismo con su parte de “La Herida” y con “Rosa Gris” en los bises apoyado por su compañero y por una armónica que sustituyó la mandolina. Aún así, el bueno de Vasallo cumple con su rol de parte oscura y misteriosa de los DD, lo que les dota de cierta autenticidad  y misticismo rockanrollero.
Para el final de un intenso show que superó la hora y media cayeron, entre otras,  las ansiadas “Cien Gaviotas”, “Una calle de París” y el clímax de “En algún lugar”.

Fabuloso primer tiempo del espectáculo que nos permitió gozar de unas muchas de las buenas canciones de una gran banda que en ningún lugar de ningún gran país se debería de olvidar.

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Tras el parón reglamentario y el apagón en la zona lounge,  que dejó a muchos asistentes sin cenar, la entrada de la banda de David Summers que ya de entrada desplegaron ese inmenso carisma juvenil que no pierden con los años. El cuarteto, apoyado por un teclado y un saxo con sus primeras notas hizo bailar a todo ser viviente que rondaba por allí (y no eran pocos) con la declaración de intenciones que es “Voy a pasármelo bien”. Y eso hizo la audiencia en todo momento, pues el concierto de los “G” fue una auténtica fiesta y celebración nostálgica que arrancó toda la energía y alegrías de sus fans que conocían al dedillo las simpáticas letras de todas las canciones que tocaron. Son los Daniel Mezquina y Rafa Gutiérrez (guitarras), Javi Molina (batería) y el gran David cuya voz está mejor que nunca y cuyas líneas de bajo marcan el ritmo trepidante de la banda al son de ska, pop, rock’ n roll y lo que les echen.

De este modo surgieron entre muchas “El ataque de las chicas cocodrilo”, “Chico tienes que cuidarte”,  “Indiana“, la romanticona “Te quiero”,   la potente “Nassau”, “Suéltate el pelo”, tras la que tiraron sujetadores al escenario (uno acabó como gorro de Javi),  el ska de “Visite nuestro bar” – presentada por David tras llamar cariñosamente borrachos a sus compañeros – o la sexual “Hoy no te escaparás”.

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Las copas y cervezas iban cayendo al son del sudor de los bailes, pero todo lo que empieza tiene que acabar. Y acabó al son de hitos de los ochenta como “Marta tiene un marcapasos” y con los bises “Venezia” con la intro operística del bataca y tras reclamar “queremos pica-pica” el despiporre con “Devuélveme a Mi chica”.

Un final esperado de una velada veraniega con doble programa con el que gozamos como jovenzuelos al son de dos bandas que  ya hace tiempo que son patrimonio cultural de nuestro país. Que nunca se pierdan.

Crónica del concierto: Belle and Sebastian en el Festival de Porta Ferrada (Gerona) – julio 2014


banda

 

El valor de este grupo es incalculable. Supongo que el paso del tiempo los encumbrará como una de las mejores bandas de nuestro tiempo. La insaciable creatividad de sus composiciones, su particular universo estético, el barroquismo poético, el aprovechamiento de la instrumentación clásica, el uso acertado y comedido de los sintetizadores, la nostálgica mirada hacia el pop añejo, y en definitiva el modo en que han profundizado en las posibilidades de un género a veces menostenido como es el pop les sitúan muy por encima del resto. Además, por si nos parece poco, hay que añadir un formidable directo, compacto, entretenido, fácil de digerir para fans y laicos de los escoceses, y la perfección la tenemos a rozar.

Un pequeño muestrario de lo anterior lo pudimos gozar en el veraniego Festival de Porta Ferrada el pasado día 26 de Julio en Sant Feliu de Guixols, rodeados de pequeñas embarcaciones, brisa marina y un cartel que combina las artes escénicas con propuestas musicales que van desde Crystal Fighters a la Locomotora Negra pasando por la música clásica. ¡Ah! Y no nos olvidemos de los míticos Blues Brothers (actuarán el próximo día 19 de Agosto).

Con un escenario que mostraba las icónicas portadas de sus discos, Stuart  Murdock y los suyos aparecieron como si fueran nuestra pandilla de toda la vida para abordar la instrumental “Judy Is a Dick Slap”. La marcha estaba servida.

público

Con Sarah Martin y su inseparable bolso, Stuart con chaqueta de cuero y gafas hipster (luego se los quitaría), el carismático Stevie Jackson sin saber combinar colores de su vestimenta, les acompañaba el resto de la banda y los instrumentistas de apoyo para un total de 12 músicos encima del escenario (violines y trompeta inclusive).

Para el repertorio combinaron temas antiguos como la ensoñadora “Like Dylan In The Movies”, la incomprendida “Dirty Dream Number Two”, la naif “She’ s Losing It” o la bailonga “The Boy With The Arab Strab”; con temas mas modernos como “I’ m A Cuckoo”, “I Want The World To Stop” o la folkie “Piazza New York Catcher”. Con todos los instrumentos sincronizados, y por la fuerza del material que nos ofrecían, en algunos momentos llegaron a estar sublimes.

Otros momentos para recordar fueron cuando ondearon una bandera con un zorro como símbolo para presentar la “República de Belle & Sebastian” – ¿un guiño a las paralelas situaciones políticas de Catalunya y su Escocia natal? – , el baño de masas hacia las primeras filas de Stuart, la simpática presentación trilingüe del concierto, los bailoteos histriónicos del frontman, los gestos y bromas freaks de Stevie o cuando invitaron a una veintena de espectadores a bailar encima de las tablas. Simpatía y dinamismo a raudales.

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Mención aparte merece el gran  y polifacético Stuart, al margen de ser un brillante hacedor de canciones, cantar, tocar distintos instrumentos, escribir libros  y recientemente dirigir una peli (en breve se estrenará “God Help The Girl”), es un perfecto maestro de ceremonias que supo improvisar cuando se requería (viendo que no le funcionaba la guitarra pidió un doctor en la sala), movilizar al gentío (dijo que los del lado derecho bailaban mejor), crear coreografías, bailar enérgicamente, presentar a sus compañeros o saber apreciar la belleza de tocar ante ese bucólico paraje.

Para poner un pero a tal soberbio show  fue quizás la recta final que no hizo justicia al nivel de lo anterior, con un tema menor para el bis como “Me And The Major”  y una marcha algo descafeinada.

Y como no, tras el concierto el vacío en nuestras retinas y oídos que se juntaba con la sensación de haber desaprovechado la ocasión para haber gozado de algunas de las muchas buenas piezas que se dejó en el tintero esta agrupación que empequeñece a las adalides pop, llámense Coldplay o U2. Aquellos nunca serán tan monumentales.

 

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Fotos: Alejandro Guimerà