uncharted2_frontal

Uncharted 2: El reino de los ladrones – análisis

uncharted2_coverTras pasar casi veinte años en la corte del emperador mongol Kublai Khan, Marco Polo zarpó de China en 1292 con catorce naves y más de seiscientos pasajeros. Un año y medio después llegó a su destino con sólo un navío y un total de dieciocho supervivientes. Marco Polo, que siempre anotaba minuciosamente todos los detalles sobre sus expediciones en sus diarios, nunca reveló lo que ocurrió con los barcos y hombres desaparecidos en este viaje maldito.

Uncharted 2: El reino de los ladrones arranca con nuestro protagonista, el aventurero Nathan Drake, siguiendo una pista sobre el destino de la flota perdida de Marco Polo. O mejor dicho, Uncharted 2 comienza con Nathan Drake a punto de caer de un vagón de tren colgado de un precipicio mientras se desangra, en un espectacular flashforward que sirve de introducción al juego. A través de saltos temporales en la narración iremos descubriendo cómo ha terminado el amigo Nate en tan peliaguda situación, amén de una trama plagada de intrigas y misterios digna de la mejor película de aventuras.

Y es que el adjetivo que mejor describe a Uncharted es “peliculero”, en el mejor sentido de la palabra. Nate es un sinvergüenza adorable al que se le coge cariño inmediatamente, lo que supone un auténtico oasis en una época en la que los videojuegos de acción parecen ser coto exclusivo de marines espaciales calvos, musculados y sudorosos que luchan contra alienígenas casi menos feos que ellos. A su lado, Nate casi pasa por un tipo “corriente” cuyo mayor superpoder es su increíble suerte para salir indemne de cualquier situación. La comparación con Indiana es inevitable, y la verdad es que en ese sentido el juego pasa la prueba con solvencia. Personajes carismáticos, diálogos con chispa que provocan la carcajada en más de una ocasión, parajes exóticos, poderes sobrenaturales y un malo desquiciado (esta vez con acento ruso) que hará todo lo posible por controlarlos.

uncharted2_scr2Por otro lado, la acción en sí resulta sencillamente gloriosa, y lo mejor de todo es que es completamente jugable. Las secuencias de vídeo sólo se utilizan como recurso para que avance el guión y nosotros nos encargamos, mando en mano, de dar todos los saltos, puñetazos y tiros que sean necesarios. Uncharted 2 es un juego completamente lineal que tira mucho de scripts, pero tan divertido y rejugable, con un ritmo tan perfecto y unas escenas tan asombrosas que parece el mejor ejemplo posible para demostrar que el sandbox no es la solución para todo. Por supuesto, el preciosismo gráfico y la potencia burra general utilizados aportan su granito de arena, tanto para representar hermosos entornos -que van desde las selvas de Borneo a las nevadas cumbres del Himalaya- como para que un helicóptero derrumbe un edificio entero con nosotros dentro. Hay que aplaudir la labor de Naughty Dog, no sólo por conseguir el motor gráfico más pulido en PS3 (y en cualquier consola), sino por utilizarlo con tanta obsesión por el detalle que hace de cada rincón del juego algo único y majestuoso.

Jugablemente presenta pocas novedades respecto a su predecesor, lo que significa que nos encontramos ante un shooter en tercera persona que incluye las características habituales del género en los últimos años: Cámara al hombro para apuntar mientras caminamos, disparos desde la cadera mientras corremos, sistema de coberturas, recuperación de vida sin ítems… En Uncharted 2 se ha incrementado el uso del sigilo, de manera que en muchas ocasiones podremos eliminar silenciosamente a los enemigos sin que se enteren sus compañeros, por lo que es posible superar zonas enteras sin disparar. Además, al contrario que en la primera parte, aunque seamos descubiertos tendremos la oportunidad de despistar a nuestros perseguidores moviéndonos entre parapetos.

Los puzles y las secciones de plataformas tienen mayor protagonismo esta vez, aunque los tiroteos siguen siendo el núcleo del juego. En esta ocasión los tiros y los saltos están más integrados, de manera que se entremezclan mejor y todo resulta más fluido. Sus propios creadores lo han bautizado como transversal gunplay, que se traduce en una mejora notable en cuanto a posibilidades y alternativas a la hora de afrontar nuestras escaramuzas (gran parte de la culpa la tiene el excelso diseño de escenarios). El combate cuerpo a cuerpo también es digno de mención. Simple, pero intuitivo y vistoso, nos permite golpear y esquivar ataques con resultados diferentes dependiendo del entorno. Las animaciones para todas las acciones están muy cuidadas y siempre resultan naturales.

uncharted2_scr1Sin embargo, la mayor grandeza del juego radica en su variedad y en cómo está planteada. No vamos ganando habilidades nuevas, la jugabilidad permanece invariable de principio a fin (prescinciendo, por ejemplo, de la típica sección de conducción de vehículos, presente incluso en el primer Uncharted) y aún así no deja de sorprender en ningún momento. Siempre hay algo nuevo detrás de cada esquina que nos puede obligar a cambiar de estrategia, pero no de reglas. El desarrollo presenta un dinamismo brutal y no permite un instante de respiro, salvo por la inclusión de un pequeño paréntesis, un remanso de paz hacia la mitad del juego que resulta memorable. Por supuesto, aquí no vamos a desvelar nada más.

La banda sonora corre de nuevo a cargo de Greg Edmonson (Firefly). Edmonson hace un buen trabajo, pero en lo que a apartado sonoro se refiere la música queda totalmente eclipsada por el impecable doblaje, uno de los mejores hechos para un videojuego. Los diálogos en inglés están extraídos de las propias sesiones de captura de movimientos, por lo que podemos hablar con propiedad de grandes interpretaciones. El doblaje español es bueno, pero palidece ante la calidad del original, por lo que recomendamos encarecidamente jugar con las voces en inglés.

Uncharted 2 estrena un multijugador online más que correcto, que incluye varios modos de juego tanto competitivos como cooperativos. Resulta bastante completo y repleto de opciones (como la posibilidad de consultar nuestras estadísticas o de grabar y editar partidas completas) y nos proporcionará muchas horas de diversión, aunque poco tiene que hacer ante la excelencia del alma del juego, un single player que incita a ser rejugado una y otra vez.

Sin duda, nos encontramos ante una de esas obras dignas de ser recordadas. Hoy por hoy es el mejor juego de PS3, uno de los grandes de la generación actual y un auténtico imprescindible. Naughty Dog han hecho un enorme trabajo elevando el listón con el que se deben medir los juegos de acción. No es perfecto, pero casi.

10/10

Plataforma: PlayStation 3
Desarrollador: Naughty Dog
Distribuidor: Sony
Año: 2009

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *