vc_frontal

Valkyria Chronicles – análisis

valkyria_chronicles_coverValkyria Chronicles es uno de esos juegos denominados sleepers, aquellos que por una u otra razón pasan desapercibidos en su lanzamiento, pero cuya indiscutible calidad provoca que consigan hacerse un hueco entre los imprescindibles del catálogo de una consola. En el caso de Valkyria Chronicles, el hecho de tratarse de una IP nueva y pertenecer a un género relativamente minoritario como los juegos de rol tácticos (o SRPG) provocó una reacción inicial discreta en cuanto a ventas, a pesar de las buenas críticas recibidas por parte de medios especializados y usuarios. Además, hay que remarcar que llegó a España subtitulado únicamente en inglés. Un mal movimiento comercial por parte de Sega, que parece empeñada en boicotear sus mejores desarrollos en los últimos años en nuestro mercado (véase el caso de Yakuza 3, que tras un enorme retraso respecto a su lanzamiento japonés también nos llegará sólo con subtítulos en inglés). Sin embargo, las bajadas de precio, la adaptación al anime (aunque mediocre) y el boca a boca por parte de usuarios contribuyeron a animar su vida comercial posterior. Ahora, con una secuela para PSP recién publicada en Japón, vamos a analizar las claves de un juego que ha sabido aportar un soplo de aire fresco a un género y crear una base de fans incondicionales haciendo muy poco ruido.

Nos situamos en el año 1935, en una Europa ficticia dominada por dos superpotencias enfrentadas en la llamada Segunda Guerra Europea: La Federación Atlántica en el oeste y la Alianza Imperial en el este. La historia comienza cuando el ejército imperial invade Gallia, una pequeña nación neutral rica en Ragnite. El Ragnite es un valioso mineral utilizado como combustible, de vital importancia para la economía y el avance de las tropas de ambas facciones. Welkin Gunther, estudiante de biología e hijo de un antiguo héroe de guerra galliano, se convierte en testigo directo de los primeros compases de la invasión cuando regresa a su pueblo natal, Bruhl. Welkin se ve obligado a luchar por su vida junto a la capitana de la guardia local, Alicia Melchiott. Tras evacuar la ciudad, ahora en garras del Imperio, Welkin marcha a Randgriz, la capital de Gallia, junto a su hermana adoptiva Isara y Alicia para unirse a la milicia popular.

vc_scr1Esta introducción sirve para aprender las mecánicas básicas del juego. Valkyria Chronicles, al igual que la inmensa mayoría de SRPGs, se basa en un sistema de turnos. En nuestro turno disponemos de un número de Command Points (CP) que podemos usar para mover a los personajes. La gran novedad radica en que se prescinde de la habitual cuadrícula para desplazarnos por el escenario, ya que tomamos el control directo sobre el personaje en tiempo real. Lo mismo ocurre a la hora de disparar. Pulsando R1 la acción se detiene y la cámara pasa a situarse sobre el hombro, de manera que podremos apuntar libremente a nuestro objetivo. Por ejemplo, con un sólo CP, podemos movernos cerca de un enemigo, disparar y alejarnos del peligro para buscar una cobertura. Es decir, la jugabilidad toma elementos de un shooter en tercera persona, lo que confiriere al juego un desarrollo más dinámico y accesible.

Pero “accesible” no es ni mucho menos sinónimo de “simple”. Debido a la reputación de su padre, Welkin es nombrado lugarteniente y puesto al mando del Escuadrón 7. La milicia recibe constantemente nuevos reclutas que podemos admitir en nuestro escuadrón. Cada soldado tiene su propia clase y cada clase es útil para una determinada acción. Así, los Scouts tienen mayor movilidad pero menor potencia de fuego, por lo que son los más apropiados para explorar el terreno. Los Shocktroopers van armados con metralletas, por lo que resultan especialmente efectivos para eliminar soldados a pie. Los Snipers, o francotiradores, son mortíferos desde largas distancias y posiciones elevadas. Los Lancers utilizan una especie de “lanzas explosivas” que sirven para derribar tanques enemigos, barricadas e incluso muros (aunque los elementos destructibles del escenario están muy limitados). Por último, los Engineers abastecen de munición a los soldados y reparan nuestro propio tanque.

Es importante señalar que cada soldado es único, con su propio nombre, historia, doblaje y potenciales. Los potenciales modifican el comportamiento de los personajes dependiendo de la situación. Por ejemplo, unos se sentirán más cómodos trabajando en solitario y su rendimiento mejorará cuando no haya compañeros cerca. Otros serán alérgicos al polen, de manera que su rendimiento empeorará cuando caminemos en zonas con hierba alta. Por si fuera poco, hay que considerar las amistades de los personajes, que rendirán mejor si los situamos cerca de personajes afines. Todo esto dota de carisma a los miembros de nuestro escuadrón, lo que hará que nos preocupemos por su bienestar, sobre todo teniendo en cuenta que cuando un personaje muere (a menos que sea fundamental en la historia) lo perdemos para el resto de la partida.

vc_scr3Cuando comenzamos una batalla tenemos una visión general del terreno proporcionada por un mapa muy básico, sobre el que desplegamos una cantidad limitada de soldados. En nuestro turno usamos los CP disponibles para mover nuestras tropas y el tanque o dar órdenes que afectan a los atributos de uno o todos los soldados (prepararlos para el ataque, la defensa, la evasión, etc.). Podemos finalizar un turno sin agotar todos los puntos, de manera que se acumulan para el siguiente. Después viene el ataque del enemigo, por lo que es conveniente dejar bien parapetadas a nuestras tropas en todo momento. Nuestros soldados atacan automáticamente a cualquier enemigo a su alcance mientras no esté en el modo de disparo, y viceversa. La IA del enemigo no es demasiado brillante, así que lo que nos pondrá realmente en apuros será su superioridad numérica y tecnológica. Las batallas pueden tener diversos objetivos, siendo el más habitual el de conquistar la base enemiga. Una vez finalizada una batalla recibimos dinero y puntos de experiencia según nuestra actuación. El dinero nos servirá para mejorar nuestro armamento y comprar nuevas piezas para el tanque, mientras que los puntos de experiencia nos permitirán subir el nivel de cada clase. El hecho de subir el nivel a todos los soldados de una clase al mismo tiempo nos proporciona más flexibilidad para experimentar con cambios en los componentes del escuadrón, ya que todos tendrán el mismo nivel aunque no hayan entrado en combate.

Según vayamos avanzando en el juego irán apareciendo una serie de escaramuzas, batallas que podemos repetir las veces que queramos para obtener más dinero y experiencia. Uno de los puntos más brillantes de Valkyria Chronicles es que si nos quedamos atascados ante una dificultad no es necesario repetir las mismas batallas una y otra vez para subir de nivel y superarla. La experiencia de los soldados y la potencia de las armas siempre ayuda, por supuesto, pero lo fundamental es una buena estrategia. Administrar correctamente nuestras tropas y adaptarse a los cambios que se produzcan en el campo de batalla son la clave de la victoria: en muchas ocasiones, menos es más. Además de las escaramuzas también aparecerán una serie de capítulos adicionales que podremos comprar con el dinero obtenido en el juego. Estos capítulos aportarán más información sobre alguno de los personajes principales y añadirán nuevas misiones con normas distintas a las habituales.

La división en capítulos no es baladí, ya que como el propio título indica el juego se trata de una crónica sobre la invasión de Gallia. Los menús se presentan en forma de libro, y a través de las ilustraciones de sus páginas accedemos tanto a las batallas como a las secuencias de vídeo. Dichas secuencias sirven para narrar una historia muy del gusto japonés, con destructivos superpoderes, azucarados romances e incluso una escena de fanservice playero bastante bochornosa, pero a pesar de los tópicos se disfruta igualmente gracias al carisma de los personajes y a sus momentos épicos y emotivos, que no son pocos.

vc_scr2Gráficamente, Valkyria Chronicles destaca por su estupenda dirección artística. El motor gráfico empleado se llama CANVAS (“lienzo” en inglés), y dota al juego de un precioso acabado que se asemeja a una acuarela en movimiento, algo que se puede apreciar fácilmente en el marco que rodea la pantalla, con aspecto de pintura inacabada. Los personajes tienen un genial diseño marcadamente manga e incluso, como si de un cómic se tratara, podremos ver en pantalla las onomatopeyas de las armas al disparar. La banda sonora, obra de Hitoshi Sakimoto (Final Fantasy Tactics, Vagrant Story) también es digna de mención, ya que ambienta muy bien la acción bélica en todo momento, resultando especialmente épica cuando una situación que parecía perdida da un giro inesperado. Las voces están dobladas en inglés y en japonés, un buen detalle ya que podemos seleccionar la pista que más nos guste.

Valkyria Chronicles es un título verdaderamente innovador en un género con tendencia al inmovilismo. Suficientemente profundo para enamorar a quienes ya estén curtidos en esto de los tactics, pero que al mismo tiempo resulta la incursión perfecta para convencer a los recién llegados gracias a su sistema de juego. En general, todo el que se acerque a Valkyria Chronicles descubrirá una experiencia única. Recomendadísimo, como todo sleeper que se precie, pese al inevitable tirón de orejas para Sega por no traerlo debidamente traducido.

9/10

Plataforma: PlayStation 3
Desarrollador: Sega WOW
Distribuidor: Sega
Año: 2008

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *