Camellos y Disciplina Atlántico en Madrid. Crónica concierto Moby Dick Club 2017.

Crónica del concierto de Disciplina Atlántico y Camellos en Moby Dick Club. Madrid. Abril 2017.

Disciplina Atlántico han debutado en largo con un disco que rezuma noventas, bajos pegadizos y noise sin posturéo. La puesta de largo de “Gran Oriente” en Madrid tenía lugar en el estómago de la ballena, la renovada sala Moby Dick, el pasado 20 de abril; sala que si ya de por sí goza de uno de los mejores sonidos de la capital, con propuestas como las de los Disciplina el cachalote coleteaba con mayor vivacidad.

Camellos y Disciplina Atlántico en Madrid. Crónica concierto Moby Dick Club 2017.

Foto : Toño Escobar.

Si tiras de un tema comoEl Cristo de las Sales de Baño para comenzar un bolo, ya puedes intuír que algo gordo está por venir, un despliegue atmosférico, ruidoso, sintuoso, rabioso, todos los puntos fuertes de la banda hacen acopio en mayor o menor medida en un tema introductorio que envuelve la sala y culmina con unos vientos que bien pueden anunciar la llegada de unos nuevos mesías. La banda salió a escena sin Jose, al que justo ese día operaban de la clavícula y al que dedicaron un concierto redondo. Directo con actitud, donde desplegaron casi por completo su “Gran Oriente”(Limbo Starr.2017), con magnos momentos como los acontecidos ante “Tu Gemelo Enfermo”, “Esto Huele Como A Espíritu Adolescente”, “El Camino es Una Serpiente”, o ese himno que ya es “Parquesol”. El noise confluye con los metales en “Una mujer bajo la influencia”, un tratado sobre la locura con sobredosis punk, ejecutado con pulcra magnificencia, así como “Las Radiaciones del Móvil” o “Familia de Metal”, una colección de temas que rebosan furia, heroes de la vida cotidiana y paisajismo con mala baba, psiconoise y grunge de autor, las estrellas michelín también se deberían dar en menús de esta índole.

Camellos fueron los segundos en discordia, una banda que se ha ido haciendo con una legión de groupies (en el buen sentido) que les hace los coros como si de un gran karaoke se tratara. Para la ocasión desgranaron su primer LP “Embajadores”(Limbo Starr.2017) ante una Moby Dick que se lanzaba al pogo colectivo haciendo bulto en primeras filas. Garage-ska para una juventud que se queja y amotina, aunque sea a través de la lírica. “Becaria”, “Ejecutivo Estresado”, “Caja de Pino” o la celebradísima “Siempre Saludaba” pusieron a sudar a toda la pista sin necesidad de buscar sus letras en “Internet”. Dejaron bien claro la importancia de labrar letras pegadizas y de despedazar a través de las mismas a personajes innecesarios o situaciones que empiezan a tenernos un poco cansadetes.

 

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