Low Cost Festival @ Benidorm, 23-24/07/2010

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Low Cost o el festival con 3 aristas musicales diversas: por un lado el “Escenario Budweiser” para los grandes acontecimientos indies al estilo FIB, el escenario “Jack Daniel’s” de ambiente más minimalista y en mi opinión de mejor selección musical y el “Escenario XTI”que albergaba los conciertos Indie patrio en su mayor parte. Hubo de todo: ambiente festivo sin altercados, tranquilo y amigable, mucha presencia femenina entre el público, trilogía granadina: Los Planetas, Lori Meyers, Niños Mutantes, grupos locales de la escena alicantina: Sra Robinson y el rock and roll itinerante de la Furgo Rock and Roll “Vand”, feria del disco, secciones de merchandising, y múltiples zonas verdes acondicionadas (pues se celebró en el Parque L’aigüera de Benidorm)

Viernes 23 de Julio.

Empezamos el recorrido de este alucinante viaje por el escenario Jack Daniel’s, con aire femenino diverso: por un lado la intempestiva americana Jessie Evans y sus canciones electrónico-jazzísticas bailables a ritmo de saxo y baterista habitual en sus conciertos Toby Dammit; siguiéndole a ésta, Vinila Von Bismark & The Lucky Dados que a ratos recordaban a los crudos Stooges y otras a los Specials por su ritmo ska. Nos brindaron un par de versiones rockeras, el “Tainted Love” de Gloria Jones y “Johnny B. Goode” de Chuck Berry. Esta última fue a modo de improvisación mientras arreglaban un problema técnico al contrabajo. Aún así, grandes.
A eso de la media noche, Editors entraban en la plaza de Toros de Benidorm haciendo gala de de la popularidad y el dramatismo un tanto artificial que tanto les persigue. No es el tipo de grupo macro-estadio que personalmente busco en un festival y más si me recuerdan bastante a un cruce entre los ritmos de Interpol y la angustia desangelada de Coldplay por no mencionar a los Bloc Party, y si bien tocaron hits como “An end has a start “ no logré traspasar la monotonía peligrosa que iba desembocando en mí los de Tom Smith y sus guitarras calcadas a los Chameleons. En otro escenario, The Phenomenal Handclap Band empezaron como unos Rapture experimentales, pero las canciones se iban dilatando más de la cuenta y tuve que recortar tiempo para ver más actuaciones. De su actuación me quedo con “Baby”, una recreación soul que mejoraba la contenida en su disco homónimo del 2009.

Sin pausa y apenas unos minutos más tarde, pude comprobar el pop gélido de los daneses Raveonettes con temas que evocaban más si cabe a unos Jesus and Mary Chain capitaneados por Kim Deal, “Heart of Stone” y “Love in a trashcan” fueron cantadas tímidamente por la audiencia. Los temibles barceloneses Tokyo Sex Destruction no fueron plato de mi gusto: ví a una derivación caótica y descontrolada de Jon Spencer y su Blues Explosion deambular ante mis ojos con toda esa escenografía acompañada de ecos, rugidos psicodélicos y distorsiones guitarrísticas propias de unos jóvenes Sonic Youth o también de los Monks, o porqué no mencionarlos, a los geniales The Seeds A eso de las 2:30 de la madrugada un lapsus mental me traicionó y me dirigí a ver a los Niños Mutantes que ya los conocí de haberlos visto en la capital alicantina años atrás. Y digo lapsus, porque se me olvidó que a esa misma hora tocaban los Coronas en el escenario rockero que había dejado atrás hace poco. El directo de los Niños Mutantes me pareció más de lo mismo, sin sorpresas, sin demasiadas ganas y con canciones monotema que acaban por disolver la curiosidad que despertaban años atrás cuando empezaron en su Granada natal con el apoyo que siempre les ha brindado Radio 3.Lo más destacado: “En la tierra”.

Sábado 24 de Julio

Después de dormir poco, un día nublado que hacía presagiar lluvia que por suerte no llegó a materializarse, la segunda jornada empezó con los eclécticos Hola a todo el mundo, un grupo con espíritu hedonista derivado en parte por la procedencia multicultural de cada uno de sus compenentes.
Un poco más tarde los Lori Meyers dieron lo que se esperaba de ellos, un concierto dinámico, entretenido y muy entregado: una tras otra brillaron “Alta fidelidad”, “Luces de Neón” y “Viaje de estudios” con un público muy entregado y fascinado por la vitalidad que emanaban los granadinos.

Un poco más tarde y a la hora señalada, a eso de las 23:30h, saltó al escenario Placebo entre ruidos ensordecedores y más de 6000 personas esperando. Empezaron velozmente con su “Nancy Boy” y siguieron sin miramientos con “Every you and every me”, una prodigiosa versión de Nirvana “All Apologies” coincidiendo con una elucubración personal de quien suscribe, acerca de las similitudes entre Placebo y el camino que abrió Nirvana en los 90’s. Continuando el set list tocaron “Meds” “Post Blue” y “The Bitter End”. El mejor concierto de todo el festival por méritos propios gracias a un Brian Molko muy entregado, interactuando con el público en todo momento con algunas frases en español.
Terminado Placebo descubrimos el talento al desnudo de ese cantautor folky llamado Adam Green y su sentido desenfadado de la vida, como un Jonathan Richman versión acústica y un tanto bebido. A altas horas de la madrugada el sentido soul despertó en mi y decidí marchar al escenario donde ya estaba en marcha la maquinaria soul & roll del tremendo Jesse Dee, alter ego de Eli ‘Paperboy’ Reed & the True Loves, una delicia de nu soul blanco con una maravillosa voz, un sonido muy Nueva Orleans y canciones que son potenciales hits como Alive & Kickin.

Y para finalizar semejante día, un poco de rock and roll juvenil con los chicos de Glasgow, el power trio 1990s. Suyas son “You’re supossed to be my friend”, y “See you at the lights” y así lo hicieron notar a todos aquellos que, aún agotados y exhaustos, nos concentramos para ver su rock desenfadado y juvenil.

La despedida corrió a cargo del funk rock madrileño The Right Ones, con un cantante muy enérgico y una banda muy bien coordinada. Lograron hacer bailar a la mitad del público con sus amenizantes canciones como la archiconocida “Do you thing, babe” con aires de Sly and The Family Stone.
Una despedida que suena a un ‘hasta pronto’, pues el festival en su segundo año ha conseguido el objetivo de agotar todas las entradas a la venta en estos tiempos de oscuridad económica, y potenciando el turismo joven que tanto le hace falta a la provincia de Alicante y concretamente al municipio de Benidorm.

El Festival gustó en su conjunto, con buenos accesos de entrada y salida, con un cartel bastante completo para los dos días, y si bien cruje que la coincidencia de la mayoría de los artistas principales el mismo día. Quizás la brevedad del festival sea sobrepasada por el numerosas bandas que se citan y posiblemente un 3er día, daría escape a muchas bandas que se quedan por ver por falta de tiempo Esta segunda edición del festival ha superado ampliamente a la primera y a muchos les gustaría repetir la experiencia año tras año, pues ya es de echo, el mejor festival -junto al SOS murciano- que posee el levante español.

Agradecimientos especiales a la Organización del Festival, Ayuntamiento de Benidorm y a José Santiváñez Marzo.

Texto de Carlos Giménez
Fotografia Pilar Martinez

 

3 Respuestas

  1. Vicent i PIli

    1 agosto 2010 12:40

    Gran análisis de quien se nota que vive la música muy adentro, Carlos eres un crack.
    Sobre todo me ha gustado lo de que había mucho público femenino…y bueno tb lo de la música indie y eso pos esta mu bien claro.

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