¿Alguien más se acuerda de la BSO de Corre, Lola, Corre?

, , 1 Comment

BERLIN MITE

Seguramente, muchos recordaréis Corre, Lola, corre (Lola Runnt), un film alemán de 1998 dirigido por Tom Tykwer. Con Franka Potente y Moritz Bleibtreu en los papeles principales, la película nos cuenta tres veces los mismo 20 minutos en los que Lola, la protagonista, tendrá que hacerse con 100.000 marcos para salvar la vida de su novio. La película comienza con el tic-tac de un reloj y poco a poco se transforma en una pista tecno-industrial que se sincroniza con el ritmo del montaje. Fue todo un éxito en Alemania, donde recibió un sinfín de galardones, y se rumorea que podría contar con un remake en breve. 

La película, si nos detenemos a pensarlo un segundo, trata sobre el tiempo, sobre decisiones y sobre la necesidad de moverse para no ser arrastrado por las circunstancias. Y es aquí donde aparecía una banda sonora, obra del propio director, Tom Tykwer, junto con Johnny Klimek y Reinhold Heil, con una música rítmica y repetitiva, pensada para mantener a nuestro corazón bombeando adrenalina escena tras escena. Después de dejarte arrastrar por los impactos del corte “The Running One”, es complicado no sentir que tú mismo has recorrido las calles de Berlín a un ritmo frenético, con la frente perlada en sudor. 

Este es uno de los motivos por el que la banda sonora de esta película se ha puesto como ejemplo de la simbiosis entre música e imagen. Por un lado, el techno es un género musical perfecto para acompañar el ritmo del film, ya que, como música de baile, genera una respuesta física con una alta carga cinética. La película gestiona la intensidad de los temas para adaptarlos a las carreras de Lola. Por otra parte, es un estilo que no sigue la tradición tonal de la música popular, ni tampoco patrones de estrofa, puente y estribillo. Se mantiene constante en su leit motiv y se repite sin permanecer estática. Esto se podría relacionar directamente con la reflexión sobre el tiempo que plantea el director, donde una estructura circular se sucede una y otra vez, como los latidos y las respiraciones de la protagonista: constante y, a su vez, cambiante. 

Una de las peculiaridades de la banda sonora de Corre, Lola, corre estriba en que esta, al igual que Lola, no se detiene prácticamente nunca. Puede que se interrumpa puntualmente para dejar espacio a los diálogos, con unos fundidos que habilitan al espectador a centrarse en el texto del guión, pero casi nunca cesa de sonar, como en un vídeo musical. Empezamos con “Running One”, que se encadena con “Supermarket”, y esta, a su vez, con “Running Two”. De igual manera acabamos enlazando con “Running Three”, mientras los pies de Lola vuelan sobre el asfalto de las calles berlinesas y su cuerpo se desplaza a toda velocidad entre edificios y vehículos. La música es capaz de transmitir el pulso de la ciudad, ese impulso que sirve de sostén a las construcciones que contemplan impasibles el flujo de seres vivos que las pueblan. 

Llegamos así a la escena de la ruleta, donde la música al fin nos da un pequeño respiro. Seguramente, a día de hoy, la escena habría tenido más sentido en el mundo online, y el primer paso de Lola sería aprovechar los bonos de casino sin depósito que ofrecen las salas para escalar hasta esos 100.00 marcos, pero en 1996 la industria del juego online apenas asomaba la cabeza, así que ¿por qué no aprovechar y convertir el giro de ruleta de un casino físico en un instante de tensión, donde el tiempo, ahora sí, parece detenerse? El ritmo sonoro deja espacio a una acción que nos permite detenernos en el ambiente y los personajes que ocupan las mesas. Esta vez, el paso lo determina exclusivamente el montaje. 

Han transcurrido casi dos décadas desde el estreno de Corre, Lola, corre y, en ese tiempo, el mundo ha cambiado de forma notable, pero su banda sonora sigue adaptándose a la perfección a una sociedad frenética, sin tiempo libre, que necesita mantenerse en permanente movimiento para no caer bajo la gravedad de sus motivaciones. Correr o precipitarse a un vacío terrorífico, esa es la premisa que motiva a Lola y la que, en la mayoría de los casos, a nosotros nos permite conservar una cordura que, constantemente, duda de si misma. 

 

Una Respuesta

  1. Fran

    31 octubre 2020 4:34

    yo no solo me acuerdo sino que estoy buscando esa música para agregar a playlist de spotify, pero ya no está disponible en ese servidor..

Leave a Reply

(*) Requerido, tu email no se har pblico