Crónica del concierto: Los Punsetes en la sala El Sol. Ciclo Son Estrella Galicia (Madrid) – enero 2014

Los Punsetes es probablemente el único grupo sobre la faz que ha estado presente en nuestras listas de lo mejor del año con todos los álbumes de su discografía: en 2008 con ‘LP’, en 2010 con ‘LP2’ y en 2012 con ‘Una montaña es una montaña’. Sirva este dato para ilustrar lo muchísimo que nos gustan y lo predispuestos que estábamos a que nos convenciera su directo de ayer noche en El Sol dentro del ciclo Son Estrella Galicia, cita a la que, salta a la vista, no podíamos faltar y para la que agotaron todas las entradas -parece que los números avalan su gestión-. Pero lo de los Punsetes es algo tan insólito que, siendo francos, poco importa la predisposición con la que te plantes en sus conciertos: basta que Ariadna abra la boca y empiecen a proyectarse las primeras imágenes en el telón de fondo para que te dejen irremediablemente inerme.

Y es que, ¿qué pega cabe ponerle al show de los Punsetes? Su sonido es atronador y su puesta en escena, el mejor envoltorio para lo incontestable de su repertorio, con la ya consabida impasibilidad de Ariadna -lo suyo es puro sacrificio- y las preciosas proyecciones que engrandecen sus canciones hasta límites insospechados. No faltaron sus éxitos -para los que anoche estuvimos allí lo son, y con todas las letras- ‘Fondo de armario’, ‘Tus amigos’, ‘Estilo’, ‘Maricas’ o el más reciente ‘Tráfico de órganos de iglesia’, que vaya cinco temazos como cinco templos -este último fue nuestra canción española favorita de 2012-. También justificadísimamente coreadas fueron ‘Pinta de tarao’ y esas aceradas y emocionantes sátiras de la indeseable situación política actual que son ‘Dos policías’ y -ya en el bis- ‘Los tecnócratas’. Más aciertos: la versión de ‘Viaje a Egipto‘ les viene al pelo, dada su afición por la entomología -ahí está el artwork de su primer álbum para atestiguarlo- y la turbadora ‘Cien metros para el cementerio’ es el mejor fin de setlist que podían haber elegido -¿acaso esa “y las mariposas que había en la pared ya cubren la alfombra del cuarto del hotel” no es su mejor frase?-. Así las cosas, y por muy peregrino que pueda parecer, hay que rendirse a la evidencia: los Punsetes han hecho de su universo lleno de vómitos, insectos, frustraciones y corrupción algo sencillamente irresistible.

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