Crónica del concierto de Palmera Smith en Fotomatón Bar. Octubre 2016. (Madrid).

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Crónica del concierto de Palmera Smith en Fotomatón Bar. Octubre 2016. (Madrid).

extrana
De un tiempo a esta parte muchos intérpretes se han lanzado al formato acústico para hacer llegar a un formato reducido (esa eterna búsqueda que ven recompensada los fans acérrimos) sus composiciones más célebres y dotarles de otro color, otro cuerpo, una magia especial.
Tal fue el caso de Ricardo Lezón, que bajo el alias de Palmera Smith nos hizo recorrer la discografía de McEnroe desnudándose para nosotros, vistiendo su voz con su fiel guitarra y los susurros (en más de una ocasión desmedidos) de los fans que abarrotaban la sala Fotomatón en el centro de Madrid dentro de este hito especial de su décimo aniversario.
Rugen las flores, rugen los corazones, se torna la piel de gallina cuando nos acercamos al recinto bajando la calle la Palma, o si de repente recibes noticas de Gracia, bailamos alrededor de fuentes y del suelo seco flores empiezan a crecer después de las Tormentas…y es que lo de llegar al centro de nuestro corazón es cosa de unos pocos valientes, unos pocos que como Ricardo se adentran en las terminaciones nerviosas más jodidas de este músculo, rozándolas y excitándolas como nadie.
ricardo
Noches que se tiñen de melancolía, guitarras que se afinan con el sentimiento más profundo, que indagan en la memoria, y juguetéan al compás de unos coros tímidos (al principio) que van tornándose furiosos a medida que avanza la noche, que quieren ser segundas voces y sacar esa amalgama enmarañada que tenemos tan adentro. ‘Vistahermosa’, ‘La cara noroeste’, ‘Los Valientes’, ‘Las mareas’, ‘Tormentas’, ‘Mundaka’, ‘Gracia‘ (de su nuevo trabajo con The new raemon), ‘Cae la noche’, ‘Coney Island‘…canciones atemporales, intercaladas, a pleno pulmón, tomamos aire, respiramos, lloramos, reímos, nos emocionamos. Morimos de amor, sangramos de emoción, queremos con las miradas, aislamos palabras y las juntamos a nuestro antojo, escribiendo capítulos de nuestra biografía con una banda sonora que al son de Ricardo podremos plasmar tendiendo un puente a esta misma sensación de felicidad, porque no señores, McEnroe no es una banda triste…
 

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