Entrevista a Mª Luisa San José tras su paso por el Teatro Cervantes de Valladolid

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Os presentamos una entrevista a la actriz Mª Luisa San José, que ha visitado la ciudad el segundo fin de semana de ferias encabezando el reparto, junto a Francisco Vidal, de UN ENREDO CASI FAMILIAR, la comedia del británico Alan Ayckbourn que se ha respresentado en el Teatro Cervantes.

“LA MUJER SIGUE SIENDO LA ‘GEISHA’ DULCE DE TODA LA VIDA”

De ‘sex-symbol’ en los estertores de la represión a experimentada actriz de firme trayectoria en cine, televisión y teatro, Mª Luisa San José, no duda hoy en reafirmarse en uno de los papeles más importante de su vida: el de la luchadora que reivindica desde muy joven los derechos de la mujer. Por eso declara no tener mucho que ver con Sheila, uno de los personajes creados por Alan Ayckbourn en Relatively Speaking, clásico de la comedia británica que toma forma en versión española (UN ENREDO CASI FAMILIAR) de la mano del director Juan Polanco y de las productoras vallisoletanas Es.Arte y Producciones Lacalle. Versionada por Daniel Pérez, la obra volvió a formar parte de la programación de ferias con aires renovados tras un año de gira por España.
¿Cómo han asumido la incorporación de Francisco Vidal al reparto tras la marcha de Jaime Blanch?

-El texto es tan valioso, que es la obra la que sobresale por encima de la interpretación. La incorporación de Francisco Vidal fue un sismógrafo que nos permitió comprobar que los momentos en los que la gente se reía eran exactamente los mismos que durante la gira con Jaime Blanch.

¿Estamos necesitados de más humor sobre los escenarios?

-Sí. Necesitamos más humor. Son tiempos difíciles y la gente necesita pasarlo bien, desconectar. Vivimos una situación caótica en la que hay que defender la cultura por encima de todo porque siempre le afectan más los recortes, es la última de la fila, el termómetro de una sociedad enferma

¿Qué esconde Ayckbourn tras la ‘mera’ pretensión de hacer reír?

-Contar una realidad en clave de humor no es fácil, hace falta la maestría que solo logra Alan Ayckbourn, uno de los autores más representados mundialmente, aunque no lo suficientemente valorado. Los ingleses están adelantados en teatro, son maestros de la interpretación y la escritura. Ayckbourn es un manantial de una forma de escribir sabia, no será la última vez que represente a este autor o nuevos autores que le siguen. En la obra se hace reír, siempre manteniendo los pies en la Tierra. Trata aspectos básicos de una sociedad con comicidad. Lo pasas bien pero descubres que hay mucho debajo.

¿Usted tiene algo de la docilidad de Sheila?

-No. Por naturaleza, siempre he reivindicado mi posición como mujer: hemos avanzado pero queda mucho por hacer. La mujer sigue siendo la ‘geisha’ dulce de toda la vida y cuando reclama sus derechos se producen consecuencias nefastas, como estamos viendo todos los días. Las raíces conservadoras son difíciles de erradicar. Por eso Sheila, como muchas mujeres que no pueden salir de situaciones difíciles, juega un doble papel. Ella esconde una sorpresa que no se puede desvelar…

Se produce un encuentro de generaciones en el escenario ¿Qué aportan María Osuna y Jorge Muñoz a su veteranía y la de Francisco Vidal?

-Ha sido enriquecedor. Ellos aportan la frescura de la juventud. Aprendemos de ellos porque a veces la edad te va deformando. Nosotros recibimos de ellos y viceversa. Da gusto verlos moverse sobre el escenario.

Quedó atrás su imagen como uno de los rostros más populares del cine español para refugiarse en el teatro… ¿Los cánones de belleza imperantes para la gran pantalla han tenido algo que ver?

-Sí. El mercado es así en todo el mundo. Es un problema social y universal, todavía vinculado al machismo. Para los hombres no hay edad sobre los escenarios. Sin embargo, a los 40 una mujer es mayor para hacer de joven y joven para hacer de mayor. No se valora la profesionalidad en las mujeres de mi edad. En el teatro hay más posibilidades que en el cine.

Por su trayectoria, se le asocia más a la comedia que al drama…

-La comedia me ha enseñado muchísimo pero he hecho de todo. Lo único que me falta es el terror. Al empezar sí me colocaron en la comedia. Aunque estaba dentro del género mis papeles no eran cómicos. Arrancar la carcajada es más difícil que el drama.

 

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