4 marzo 2024
Los caballeros oscuros - Interpol vuelven a llevar la comunión a pequeños recintos. Crónica de su paso por La Riviera - Madrid - 20 Febrero 2023

Parece que fue ayer cuando unos jovenzuelos que se alimentaban de las luces eternas de New York surgían de la nueva escena musical que nos dejaba el escenario caótico post-11S. De las cenizas de una urbe herida surgía otro tipo de explosión, la creatividad y la oscuridad surgían de una manera hedonista en una ciudad que nunca dormía, que necesitaba nuevos héroes culturales – en el vasto sentido de una cultura que bien podía ser la de la experimentación y la sensación de libertad y fiesta – el poner parche a unas heridas con una banda sonora que perduraría y ensalzaría a ciertas bandas a niveles de culto. Interpol estaban allí, y si bien no fueron los que más rápido prendieron la mecha del éxito si fueron unos de los adalides del nuevo movimiento indie de NYC, y su estela ha perdurado por décadas aumentando su leyenda, arrastrando clase y reinventando las raíces del post-punk más cosmopolita siendo fieles a su estilo sin dejar de evolucionar.

Paul Banks, Sam Fogarino y Daniel Kessler siguen conformando el triángulo equilatero que solidifica el sonido de una banda que noquea y bebe de todos los estilos imaginables para formar cada nuevo trabajo que sirve como un nuevo tratado de esta viciada etiqueta que usamos como post-punk. Si Paul ha experimentado con el pop ambient, con el hip-hop y con el dark-folk en proyectos como Muzz, Banks & Steelz, Julian Plenti; Sam fogarino ha hecho lo suyo como experimentador de los sonidos más jazzisticos y trip-hop en Magnetic Morning, y Daniel lo propio con Big Noble dando también rienda suelta a sucedáneos del post-rock. Quizás todo esto nos haga entender de mejor manera los derroteros a los que la música de los siempre elegantes Interpol ha mutado en los últimos discos, Marauder‘ y ‘The Other Side Of Make Believe.

Ver a una banda cabeza de cartel de grandes festivales en una ruta en salas es algo digno de admirar, una vuelta a los orígenes que dignifica más aún a una banda en estado de gracia. Interpol a los que hemos podido ver últimamente en nuestro país gracias a festivales como Primavera Sound y DCODE no venían a una sala como la Riviera desde 2007, la pasada noche, la del 20 de febrero, era la primera de las dos fechas programadas en la capital, como parte de la programación de Primavera Sound Tours.

Toni‘, uno de los temas estrella de su último trabajo, abría la noche para la banda, contundente, pegada máxima, nitidez y llamada a la acción, con Paul interaccionando en español perfecto con el público, somero pero directo. De súbito fueron a la yugular con ‘Evil‘, ese himno de ‘Antics’ que no hace sino crecer en cada ejecución en directo. ‘Fables‘ es otro de los puntos álgidos de su nuevo disco, menos celebrada que otros temas, pero de igual manera arriesgada y ejecutada con estilo. ‘C’Mere‘ y ‘Narc‘ vuelven a traer a ‘Antics’ al candelero, el público celebra, corea, canta. Para aprenderse los nuevos temas aún se necesitan más citas parece ser…’Into The Night‘ se torna mágica, y es que si algo demuestra Interpol en su directo es que los temas de ‘The Other Side Of Make Believe’, que pueden resultar en ocasiones con menos pegada que otros de sus anteriores trabajos, en directo se ejecuten con arriesgada perfección, lo mismo sucedió con ‘Passenger‘, otro de nuestros pasajes favoritos del mismo LP.

Incursión en ‘El Pintor‘, álbum cuasi-olvidado por la misma banda (al igual que su homónimo cuarto disco), con uno de los temas más excepcionales del mismo, ‘My Desire‘, celebrada – al menos por nosotros – y brillante. ‘Our Love To Admire’ es otra obra magna de la formación, ‘Pioneer To The Falls’ y ‘Rest My Chemistry’ recuperadas para la ocasión antes de mecernos hacia el éxtasis de ‘If You Really Love Nothing’ (poco cayó del ‘Marauder’), ‘Public Pervert’ y ‘Slow Hands’ junto a ‘The New’ y ‘Roland’ nos llevaban de la mano hacia el griterío y algarabía, a levitar hacia las luces rojas, a brillar como esa bola de discoteca que reinaba el suelo del escenario cuál ángel caído.

La triada perfecta dio con el broche de oro a la noche, una ‘Lights‘ que puso la piel de gallina, ‘No I In Threesome‘ – Babe, it’s time we give something new a try- y ‘Not Even Jail’. Subidón, setlist impoluto, cambios de tempo y riesgo tornado ganador, Interpol han crecido, nosotros también, pero siempre hay un halo de luz en su y nuestra oscuridad.

Abriendo, ‘Water From Your Eyes‘, banda de Brooklyn de la que Paul y los suyos se declararon muy fans, intentaron captar la atención de un público que llenaba La Riviera desde primera hora. Su propuesta bien podría ser la de unos Stereolab poseídos por sonidos industriales, cacofonías de tintes electro-pop y actitud punkarra dentro de su estilo ‘arty‘. No nos dejarán huella.

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