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Conoce a Hawley y su conmovedor ep de debut


A camino entre el soft-jazz el pop experimental y el uso magistral de una voz delicada, así se presenta Hawley, artista basado en Brooklyn que con su EP de debut ya está haciéndose desmarcar en los circuitos de la ciudad.

A destacar el tema que el artista destaca al neoyorkino barrio de Sant Antoni. Folk experimental y oscuro también transita entre sus temas, trazas electrónicas que nos llevan a pensar en Radiohead mezclados con The Twilight Sad y Bon Iver. curiosa y maravillosa combinación.

Escúchalo en Spotify.

Entrevistamos a Samonik : “Sé que aún tengo los mejores temas dentro de mí, a punto de salir”


La gente del Low Festival ya nos tiene acostumbrados a dejar de paseo a algunos de los artistas que formarán parte de su edición por salas. Este año uno de los nombres internacionales por los que más apuestan es Samonik, la banda de rock electrónico del DJ y productor Jason Samonik.

Estará presentando su primer EP en cuatro fechas en nuestro país : Madrid, Benidorm, Alicante (acompañados de Vera Green) y Toledo entre el 10 y 13 de mayo, a las que podrán entrar gratuitamente los poseedores de abono Low Festival 2017. Esta noche para por la Wurlitzer Ballroom y aprovechamos para hablar con él.

 

  • ¿Quién anda tras Samonik y cuáles son los límites de este nuevo proyecto?
Nunca he sentido o he puesto límites en mi imaginación sobre quién es Samonik o qué puede llegar a ser. Tengo una imaginación tremenda y me inspiro en muchísimos aspectos de la vida y la música. Creo que es justo decir que el sonido de Samonik evolucionará consistentemente y se tornará hacia caminos que no puedo imaginar justo en este momento y claro, eso me encanta.
Samonik She´s Alone nuevo single
  • Como Productor has estado trabajando con bastantes bandas, ¿Cuáles crees son los proyectos más satisfactorios en los que te has involucrado?
Bueno, creo que lo que mucha gente debería ver es que trabajar con artistas muy importantes muchas veces no ha sido lo que más me ha satisfecho a nivel individual. Los proyectos varían mucho, y la inspiración y las condiciones de trabajo siempre son muy diferentes. Los proyectos que a nivel personal me han hecho sentir más satisfecho son aquellos en los que el artista ha conseguido crecer o se ha podido intuír una transformación a nivel musical. 
Disfruté muchísimo trabajando con WebsterX , un artista de Milwaukke Wisconsin. Es una persona encantadora y muy talentosa, única y creativa. Sus vídeos son buenísimos, tiene un gran futuro por delante.
  • ¿Cómo te sientes componiendo tus propias canciones? ¿Es algo que ya hayas hecho con anterioridad?
Llevo componiendo, produciendo y actuando desde los 15 años, pero la mayoría del tiempo he estado involucrado en técnicas de producción y enfocado en la parte instrumental más que en completar temas para otras personas.
Adoro tanto el sonido que la finalización de una canción no era mi prioridad en el pasado. Hay sin duda dos momentos que son mis favoritos en lo que a este trabajo se refiere: el primero es estar sólo en mi estudio de grabación en el momento en el que aparece un nuevo tema; el segundo es encontrarme en el escenario y sentir la energía de la gente que está disfrutando de la música que he creado.

  • Y en el escenario, ¿Dónte te sientes más cómodo? ¿Poniendo temas como dj o siendo parte de banda en directo?
Ésta es una cuestión complicada porque son dos aspectos totalmente diferentes de lo que doy como artista. 
Cuándo actúo como dj y pongo mis temas de música dance, o mis remixes, me siento al servicio de la gente que acude al club y como labor principal entender cuál es su gusto, sintonizar con el público y convertir mis pistas a lo que ellos esperan escuchar.
En un live sin embargo, doy el 100% de lo que soy musicalmente, no cambio la música a favor de lo que pretenda la audiencia, no me muevo por su gusto. Es todo Samonik, les guste o no la música que esté sonando. Es mucho más crudo y espantoso en el sentido de poder ser juzgado por la gente, pero prefiero cantar y llevar a cabo mi música original en un escenario con banda en una puesta en escena original. De ahí el motivo por el que me he enfocado en cambiar a Samonik. 
De todos modos sigo a los platos en algunas fiestas en Brooklyn y también me pongo unos temas antes y después de los shows de Samonik.
Interview with jason samonik , the singer will be performing at Low Festival (Spain) 2017
  •  Ya has visitado nuestro país, por ejemplo en la última visita de Aluminum Babe estuviste además pinchando ¿Qué tal se porta el público español?
Lo que más me llama la atención del público español es su entusiasmo y su pasíon por la música. Vuestro gusto es mucho más independiente. A mi parecer tenéis un conocimiento musical más fino que en otros países, es lo que más me gusta de este público. 
  • Electrónica, industrial, post-punk son algunas de tus influencias pero ¿Hay alguna referencia que no podamos imaginar y que sea también influyente para Samonik?
La verdad es que el garage oldie y la música psicodelia me inspira un montón. De hecho si pasáis por Alicante tenéis que ir a un bar llamado MONO…¡Es como entrar en el paraíso!. El dj residente es la ostia.
  • ¿Cuándo escucharemos tu nuevo EP al completo? ¿Habrá sorpresas?
Muy pronto, de veras. Creo que la mayor sorpresa que os vais a encontrar es la diversidad de estilos que forman el EP. Hay un gran complejo de emociones pero aún así suena muy Samonik, eso sí, lo tendréis que descubrir en unos meses, en Otoño.
  • Por cierto ¿Cómo fue tu experiencia en Murcia la pasada semana dentro del WAM?

La verdad es que quedé sorprendido y agradecido, la gente estaba familiarizada con ‘Strangest Part‘. No es algo que me espere cuando llego a una nueva ciudad a tocar, pero fue increíble ser testigo de que eso pasara en Murcia. Incluso las nuevas canciones, no conocidas para el público, calaron en la gente y podía sentir como la peña bailaba y disfrutaba de la música. Es increíble formar parte de ello, esa es la razón por la que me apasiona hacer directos con Samonik..

  • ¿Cuáles son tus planes para enseñar al mundo tus nuevas composiciones?
 Seguiré componiendo música, la más poderosa emocionalmente hablando y de la mejor manera posible en la medida de mis capacidades. ¡Estoy tan inspirado en este momento de mi vida! Sé que aún tengo los mejores temas dentro de mí, a punto de salir.

Crónica concierto The Fleshtones en El Gran Café de Leon. Febrero 2012


Han pasado cuatro años y sin embargo creo que The Fleshtones ostentan mi record personal de concierto más divertido que jamás haya presenciado. Fue en el 2008 en la Sala Polar de Valladolid cuando lo contemplado hizo que escribiera en una web una reseña que titulé “El día que los Fleshtones salvaron el mundo”, así que casi un lustro después de tan magno acontecimiento y ante la duda de que los neoyorkinos se acerquen a la capital del Pisuerga (el evento se encuentra en el aire en el momento de escribir estas lineas) tomé carretera y manta (por lo del frío presuntamente siberiano) y combatí el tedio de un domingo prelaboral (¿son peores los lunes mañana o los domingos noche?) con un viaje hasta el Gran Café de León donde a la hora oficial de comienzo del show tan solo había cinco personas en su interior.

Así que aprovechando que la cita se retrasaría no estaba de más honrar la visita con unas cervezas y pinchos nocturnos antes del concierto y así entre tapa y tapa plantearme una apuesta personal, ¿cuanto tardarían los de Peter Zaremba en desatar la locura?.

Vuelta a la sala, ahora con una parroquia más numerosa y empiezan a sonar los primeros acordes cuando la banda ni tan siquiera ha pisado el escenario, se dirigen a él en fila tocando sus instrumentos y la duda es resuelta, antes de que acabe su primera canción, la fantástica Hard Lovin Man, Keith Streng ya ha lanzado varios puntapies a la cara de las primeras filas y ha abandonado el escenario para tocar su guitarra plateada y brillante entre la audiencia, mientras Zaremba, después de unos bailes alucinógenos se ha subido a las mesas que soportan los monitores a hacer un solo con su armónica.

¿Furor juvenil? se preguntarán quienes no los conozcan. Así es, pero con la salvedad de que sus integrantes son casi sexagenarios y que hace cuatro décadas que sacaron su primer disco, pero es que a pesar de todo The Fleshtones siguen siendo la banda amateur más experimentada del universo musical. Mientras cualquier grupillo nuevo del tres al cuarto pretende ofrecer una imagen calculada e impoluta cuando interpreta sus tres acordes desafinados The Fleshtones demuestran que lo suyo es divertirse y contagiar por empatía su sentimiento a todos los presentes. Por esa razón siguen utilizando un volumen atronador (me siguen pitando los oídos), desmadrándose desde la primera nota, tocando de manera acelerada y por momentos inconexa y saltándose todos los guiones, lo que incluye que pasen más tiempo fuera del escenario que en él, que presten sus instrumentos a alguien del público, que salgan a tocar a la calle algún tema, que se vistan con la ropa de alguna integrante de las primeras filas, se turnen las labores vocales, que acaben haciendo gimnásticas flexiones sobre la barra del bar al ritmo de Push Up Man o que pasen por su filtro alocado una versión del Break On Throug de The Doors hasta hacerla casi irreconocible, todo ello basando su show en la inexistencia de una barrera física que separe a la banda de su audiencia, aquí todos somos uno y los papeles se intercambian con absoluta naturalidad.

Y todo ello en 65 minutos de vorágine musical donde se funden el soul, el garage y el rhythm and blues con el sonido punk de Brooklyn y en los que les da tiempo a tocar un par de temas de su nuevo trabajo Brooklyn Sound Solution, (You Give Me Nothing To Go On y Come Home Baby), el número 22 de su discografía y centrarse en sus canciones fetiche como Hitsburg USA (Ramones a toda velocidad), Feels Good To Feel, Push Up…y los bailes con más savoir affair del bigotudo “teenager” Peter Zaremba, con unos giros de micrófono escuela James Brown incluidos.

Al final todos para casa con una sonrisa de oreja a oreja y yo reafirmándome en lo que un día escribí The Fleshtones anoche salvaron el mundo”…Pero no tiene importancia, lo hacen a diario.

The Drums / The Drums



Si no existieran The Drums habría que inventarlos. Nos gusta todo de ellos: su estética ochentera a lo My Own Private Idaho de Gus Van Sant, el descaro con el que cruzan letras depresivas (“I am only happy when I am sad”) con sencillas instrumentaciones que te ponen a bailar a la primera escucha, la raquítica y directa producción de sus videoclips y también, por qué no, que la elección de Obama les diera ganas de surfear.

Nacidos a finales de 2008 en el neoyorquino barrio de Brooklyn y mimados desde el principio por la crítica especializada –NME a la cabeza–, en poco más de un año han revolucionado la escena independiente internacional, el tiempo que ha tardado su disco homónimo en ser reconocido como uno de los mejores estrenos de los últimos años.

“Pasamos de los sintetizadores a las guitarras sin haber aprendido jamás a tocarlas”, comentan en referencia a su anterior etapa en Elkland, el grupo con el que Jonathan Pierce y Adam Kessler empezaron en 2005. Jacob Graham y el batería Connor Hanwick completan el cuarteto.

El disco de The Drums –editado el pasado 7 de junio– se construye a partir de bases muy marcadas de batería o guitarras (Best Friend, Me And The Moon) con sencillos acordes de guitarra, la característica voz de Pierce y algunos arreglos que dan unidad al conjunto. Let´s Go Surfing es el hit que les ha dado a conocer y perfecto ejemplo de la línea por la que parecen guiarse. Pero para tema pegadizo su Forever And Ever Amen, con el que demuestran que con los ingredientes de siempre se hace la mejor tortilla, sólo hay que cuidar que las cantidades y los tiempos sean los adecuados. Candidata ya al topten de 2010.

El disco pierde algo de fuelle al final, aunque se completa con los temas añadidos en el EP Summertime, editado previamente y donde aparecen joyitas como I Felt Stupid, Submarine, Don´t Be A Jerk, Johnny o Saddest Summer.

Con un sonido muy cercano a The Smiths y que nos trae a la mente, entre otros, el surf-rock de los Weezer, la cercanía geográfica y en el tiempo con los modernísimos Vampire Weekend, los primeros Interpol y hasta The National, los emparenta con algo de todos ellos sin sonar a ninguno. No hay más que escuchar Jonathan Low, el tema que los primeros han colado en la enorme banda sonora de The Twilight Saga: Eclipse.

Para los que no los conozcáis (no creo que queden muchos), os dejamos con dos de los videoclips que han grabado para los temas Best Friend -¿homenaje al Boys Don´t Cry de The Cure?-, y el ya comentado y adictivo Forever And Ever Amen.

The Drums tocan en Madrid (Sala Heineken) y Barcelona (Sala Razzmatazz 2) los próximos 12 y 13 de noviembre, respectivamente. Entradas en ticketmaster.es.


http://www.youtube.com/watch?v=Kkk8kUGWYZA&feature=related