Crítica de Teatro: Un tranvía llamado deseo @ Teatro Calderón (Valladolid): 16/01/11

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¿Viene Un Tranvía Llamado Deseo, una de mis obras favoritas, al Calderón? ¿La señora Vicky Peña como Blanche? ¿Dirigida por Mario Gas? ¡No me la pierdo!!
Esa fue mi primera reacción, la segunda fue: «no te emociones mucho, que nunca son como te imaginas». El resultado, mejor de lo esperado.  Aunque inevitablemente hay un choque entre lo que tu quieres ver y lo que acabas viendo.

Abre la obra una proyección de un tren que ocupa la parte trasera del un escenario. La música y los tonos grises de la proyección (como de la revolución industrial), proporcionan un aspecto siniestro y gris, más propio de las calles de chicago que de Nueva Orleans. El escenario exhibe una reproducción de una casa donde no falta detalle, todo bien cuidado y muy práctico teatralmente hablando.

Escena de un tranvía llamado deseo

Vicky Peña está espléndida. Al principio de la obra, me pareció que estaba excesiva, que exageraba demasiado y dejaba poco terreno para la sutileza pues no tardamos ni 30 segundos en descubrir su adicción a la bebida. Sin embargo con el transcurso de la narración me di cuenta de que no es Blanche la que está demasiado arriba, sino los demás los que no llegan a su altura. El personaje de Blanche es así, fascina con sus contradicciones, seduce con su feminidad, deslumbra con su exceso, es compleja y está desesperada. Y la señora Vicky Peña lo ha clavado.

Pero hay otro personaje muy interesante, Stanley. Es rudo, inteligente, sincero y con cierto encanto animal. Que lástima que viéramos a Roberto Álamo, grandísimo profesional, un poco descafeinado. Siendo un poco exquisitos, en los registros de fuerte tensión se convertía totalmente en Stanley, sin embargo en las de tono más distendido perdía un poco la esencia y relajaba la conversación a unos límites que Stanley no hubiera permitido. Así la escena donde toma a Blanche quedó más liviana que visceral.

Alex Casanovas está brillante como Mitch, así como Anabel Moreno como Eunice. Ariadna Gil se quedó un poco íntima (muy cinematográfica) incluso para el personaje de Stella. Supo captar el carácter sumiso y dulce de Stella sobre todo en la escena de la bajada por la escalera donde irradiaba una energía que se podía percibir desde las butacas. Pero nos desilusionó con las poco sinceras lágrimas del final.

El vestuario es impecable y muy apropiado, pero tengo que sacar una pequeña imperfección: Los trajes cliché de médico y enfermera siniestros. Es un final amargo y emocionalmente intenso, sin embargo la llegada de estos dos personajes saca un poco de contexto y parece que están «puestos por el ayuntamiento».  Hay que cuidar esos detalles.

En rasgos generales es una muy buena producción, donde si consiguen perfilar un poquito más los personajes principales lograrán la excelencia.
Muy digna de ver, por supuesto.

UN TRANVIA LLAMADO DESEO de Tennessee Williams
Versión JOSE LUIS MIRANDA
Dirección: MARIO GAS

Reparto:
Vicky Peña
Roberto Álamo
Ariadna Gil
Alex Casanovas

 

Una Respuesta

  1. fragrante

    31 enero 2011 12:59

    Me ha gustado la reseña. Yo vi la obra y me gustó mucho, aunque no la disfruté del todo porque la gente no paraba de toser, estornudar, carraspear… ¿No te paso?

    Por cierto, acabo de descubrir notedetengas… y me encanta!

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