17 junio 2024
Third Week

Third Week es una película humanista. Lo hace al abordar la idea central del humanismo: el crecimiento personal. Este concepto se entiende como la inclinación natural de los seres humanos hacia la autorrealización mediante la adquisición de autonomía y responsabilidad. Jordi Torrent, en este su tercer largometraje, ha plasmado magistralmente esta noción en una obra en blanco y negro, entrañable y necesaria. La película se presentó recientemente en el Americana Film Fest de Barcelona. Su estreno está previsto para el 28 de junio.

Desde una perspectiva intimista, la narrativa explora las segundas oportunidades. La historia sigue a Alvin, interpretado magistralmente por Aaron Poon, un hombre en libertad provisional que busca la redención en una fábrica de Staten Island, Nueva York, donde consigue encontrar empleo gracias a su jefe Gus, encarnado también de manera brillante por Richard Vetere (cabe destacar su sorprendente parecido físico con el actor Stephen Root). La situación legal complicada de Alvin lo obliga a buscar efectivo para liquidar una fianza y evitar regresar a prisión.

Third week

Dicho esto y sin querer hacer spoiler, no estamos ante una película en su género más noir, aunque haya algún giro o engaño en la situación complicada y moral de los personajes previos a la vida de Alvin, incluso un final ligeramente abierto. Tampoco sigue la línea satírica de viejos clásicos como “Los viajes de Sullivan”, aunque sí presenta un fuerte componente social arraigado en personajes ligeramente extravagantes: la abuela o “Grandma” de salud débil y debota (Lucinda Carr), su compañero de trabajo Ricki (Edu Díaz) en busca de su hija o su otro compañero de fábrica, Wei, que practica taichi en los descansos (Chang Lui). También está Jonás, supervisor veterano de Irak que nunca tira de la cadena (Ron Barba), y no olviemos a su vecino y amigo guasón Taylor (Percy Brown), siempre listo para irse de fiesta y con atuendos dignos de mención.

Pues sí, Jordi Torrent nos ha cautivado una vez más con Third Week. Recordemos sus anteriores trabajos como guionista y director, desde “El este de la brújula”, seguido de “La redención de los peces” (2013) hasta su último documental, “Héroes invisibles: afroamericanos en la guerra civil española” (2015).

Third Week

En la línea de directores como Ken Loach, conocido por sus películas realistas y comprometidas socialmente, así como Sam Mendes o Wim Wenders, que exploran temas sociales, familiares y humanos de manera sublime en sus obras, esta película encarna a la perfección el deseo del protagonista de obtener una segunda oportunidad. Sin caer en tragedias excesivas, Jordi logra abrirnos el corazón y aspira a que la vida de los personajes y la nuestra sea más dichosa. El director transmite de manera efectiva la evolución de Alvin, quien sueña con un futuro como diseñador gráfico. A medida que su soledad se resquebraja, las tensiones y miedos internos de Alvin se exploran de manera conmovedora y convincente en la película. Una mención especial a la contundente banda sonora realizada por Marc Durandeu y su adaptación de “Simpatía”, poema escrito por Paul Laurence Dunbar en 1899.

Aprovechando su screening hemos tenido la suerte de hablar con dos de sus actores en su visita a España, Aaron Poon y Richard Vetere.

NOTEDETENGAS: Esta pregunta va para los dos. ¿Qué mensaje os gustaría que calara en la gente después de ver la película?

AARON POON: Creo que lo que espero de la audiencia, o lo que desearía que captaran, es que todos merecemos una segunda oportunidad. Al ver la película, siento que esto va más allá de mi personaje, Alvin, quien personifica este concepto para los demás. Mi esperanza es que comprendan que no todos nacen malos. Hay innumerables oportunidades para recuperar la esencia original, y creo firmemente que todos somos inherentemente buenos. Mi deseo es que la audiencia perciba la posibilidad de regresar a la autenticidad original o aspirar a ser lo que uno intenta ser. La oportunidad nunca llega a su fin y eso es reconfortante.

RICHARD VETERE: Confío en que la audiencia pueda captar la autenticidad que emana de la trama y la genuinidad que se refleja en cada escena. No estamos ante un relato fantástico, sino ante una representación veraz y honesta de la realidad. Mi esperanza es que conecten con la auténtica humanidad que se despliega en la pantalla.

 

NTD: ¿Hay un antes y un después para vosotros tras haber trabajado esta película? A nivel profesional o personal…

AP: Mi experiencia en la película ha dejado una marca profunda en mi enfoque creativo aunque todo siga siendo relevante y coherente. Antes, al sumergirme en un personaje, a veces perdía mi identidad. Ahora, reconozco quién soy e incorporo cosas al personaje desde mi perspectiva, infundiendo empatía en lugar de juzgar superficialmente.

Mi proceso incluye descifrar las intenciones del escritor y construirlas desde la verdad. Si no encuentro conexiones directas, construyo desde cero para llegar a un punto genuino. Este enfoque va más allá de actuar, implica ser auténtico. Devuelvo constantemente la energía al personaje y al escritor, expresando gratitud. Esto es crucial en escenas más controvertidas para evitar que las tensiones afecten a mi vida cotidiana. En resumen, mantener la chispa es esencial. Al agradecer al personaje y al escritor, creo un ciclo que protege mi bienestar personal. Este enfoque me permite abordar proyectos con energía y autenticidad renovadas.

RV: Lo que inicialmente me atrajo del guion fue la representación auténtica de un americano de clase trabajadora, hábilmente interpretado por Aaron. Este enfoque, algo poco común en la cinematografía estadounidense, despertó mi interés al ofrecer una perspectiva diferente y genuina. Mi personaje, Gus, añade un toque propio al asumir el rol de jefe de la fábrica, lo cual contribuyó también a la riqueza y complejidad de la narrativa. En un contexto más amplio, la película adquiere relevancia al arrojar luz sobre la realidad de la clase trabajadora, una experiencia que muchos jóvenes desconocen por completo.

 

NTD: Os tengo a los dos delante, ¿Cómo ha sido la química entre todos vosotros? ¿Se ha producido una auténtica simbiosis?

AP: Hubo una conexión especial, y quiero agradecer a todos los que estuvieron involucrados en el proceso de selección de actores. Considero que es fundamental contar con personas que puedan observar las audiciones y percibir las dinámicas entre los participantes, anticipando las sinergias que se generarán. En este sentido, creo que el equipo de casting hizo un trabajo excepcional

Desde mi experiencia personal fue en una colaboración fluida y armoniosa. Uno puede sentir cierta incertidumbre sobre cómo se desarrollará la dinámica entre los actores, pero siempre me comprometo a dar lo mejor de mí. Sin embargo, con este film, experimenté un esfuerzo colaborativo que se reflejó claramente, muy palpable y motivador. Cuando hay una verdadera simbiosis o una conexión colaborativa en el trabajo, eso te impulsa a superarte. Todo estuvo siempre muy sincronizado.

RV: La dinámica fue excepcional. Hubo una gran conexión entre todos nosotros. Es relevante mencionar que mi participación se limitó a las escenas de la fábrica, donde interactuaba con Ron y otros compañeros de trabajo, y la experiencia fue sumamente positiva. Experimentamos una unión increíble en ese entorno específico. Además la preparación no fue complicada, ya que al leer el guion y realizar la audición para Jordi, sentí que comprendía este mundo y al personaje. Además, mi experiencia previa interpretando a gánsteres añadió un toque refrescante, ya que ahora encarnaba a alguien con una empresa legítima. (Risas)

Third Week

NTD: Aaron esta pregunta va para ti, ¿Qué diríais que ha sido lo más difícil a la hora de interpretar tu papel principal en la película?

AP: Wow, no había considerado antes pregunta. Es curioso, pero honestamente, para mí, fue el exterior. No tienes ningún control sobre él. A todos nos gustaría poder controlarlo todo, pero es imposible. La humedad era intensa, especialmente porque muchas de las escenas se rodaron cerca del agua. Tenías que interpretar tu papel e imaginarte que era un día perfecto de primavera o verano. En cierta manera, me sentía como si estuviera negociando con la Madre Naturaleza y, al mismo tiempo, pretendiendo que realmente no estaba pasando nada ahí fuera. Así que creo que esa fue la parte más difícil, lidiar con el clima.

 

NTD: Esta pregunta para finalizar se la dejo a Richard: ¿Puedes compartir alguna anécdota curiosa destacada durante el rodaje?

RV: Aunque todo se desarrolló de manera bastante fluida, la escena final representó un reto bastante considerable para mí. En ese momento, debía entregar un discurso extenso y técnico frente a los demás actores. Para asegurarme de recordar cada detalle sobre la transformación de la compañía, decidí utilizar la propia carpeta que tengo en la mano y guardar ahí el guion junto con mis notas. Curiosamente, Jordi lo descubrió pero todo salió bien. (Risas)

 

Aaron Poon
Aaron Poon, en los cines Golem

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