28 mayo 2024
'Mistura Maravilhosa' : Crónica del Festival Paredes de Coura 2023

Anacrónica Festival Paredes de Coura

 Septiembre, el mes en el que los días se hacen más cortos y los atardeceres son de un color amarillento verdoso como el membrillo. Vuelta a la rutina, madrugones, gym y Mil ideas de ganchillo

Las vacaciones las tienes ya en los tobillos y la astenia otoñal empieza hacer de las suyas mientras escuchas canciones de Belle & Sebastian como I know where the summer goes. No sé muy bien qué pensaban ellos pero en mi caso lo tengo claro, mi verano se refugia en Portugal.

Decir que el festival Vodafone Paredes de Coura es un imprescindible que debería disfrutar cualquier music lover es una obviedad como un piano. Más si tenemos en cuenta que este año ha sido su 30ª edición y que el cartel es una mistura maravilhosa de bandas consolidadas y grupos frescos, fresquisísimos.

Photo IG Vodafone Paredes de Coura

 

La buena organización tanto del festival en general como de sus instalaciones, el flow que se respira en el entorno y la variedad de flora y fauna festivalera de todas las edades tampoco descubre nada nuevo bajo el sol de la Praia Fluvial do Taboão pero, aún así, hay que reseñarlas porque son algunas de las cosas que hacen que el festival sea fantasía pura.

 

Así que para no entrar en el sopor del cuarentón deprimido que cuenta los días hasta el siguiente festival, vamos al lío con los 10 momentos únicos de este año:

 

Yo la tengo 

 

Los de Hobboken firmaron un concierto sobrio e impecable y, como suele ser habitual, mucho más cercanos en sala que en un contexto festivalero. Eso puede restar cercanía a su directo, pero en ningún caso apaga las maravillosas atmósferas y dinámicas a las que nos tienen acostumbrados. Dentro de su corto setlist (otra de las ‘ventajas’ de ver a las bandas en los festivales), abrieron fuego con la mántrica ‘Sinatra Drive Breakdown’, la cual también abre su nuevo y fantástico disco ‘This Stupid Wolrd’. Intercalaron clásicos con temas de nuevo calado como ‘Fallout’ o la íntima ‘Aselestine’, donde la preciosista voz de Georgia templó el ambiente de un Paredes de Coura con público joven que escuchaba embelesado a una de las bandas más honestas y fiables de los últimos treinta años. Lógico. La guitarra inquieta y certera de Ira Kaplan y la medida contundencia de la base rítmica que conforman James y Georgia no pasa de largo ni para las nuevas generaciones. No faltaron totems como ‘Flying Lesson (Hot Chicken #1)’ y ‘Autumn Sweater’, o la lisérgica ‘Pass the Hatchet, I Thing I’m Goodkind’ como  cierre a un concierto que hizo todavía más grande el escenario principal del festival.

 

Dry Cleaning

 

En un horario poco favorable para una propuesta como la suya, Dry Cleaning aparecían en el escenario principal con bastante actitud y ganas de hacer pasar un buen rato a los fans y curiosos que se arremolinan en primera fila. Con un público mayoritariamente joven (y británico), Florence Shaw y compañía empezaron a despachar la hipnótica intro de ‘Viking Hair’, hit de su segundo EP para el mítico sello 4AD. Pronto aparecieron, ambas de corrido, las maravillosas ‘Gary Ashby’ y ‘Hot Penny Day’ dos de los mejores momentos de su aclamado ‘Stumpwork’. A partir de aquí, los de South London firmaron un concierto corto pero con un intenso crescendo, con un setlist bien elegido y vibrante, donde la marciana ‘Anna Calls From The Artic’ puso el broche a cuarenta minutos de auténtico frenesí.

 

 

Julie

 

Y de repente, el descaro adolescente te pasa por encima como un rodillo. Con sólo un puñado de temas pertenecientes a su único EP ‘Pushing daisies’ (ojo al guiño televisivo del título), Julie descargaron una mezcla de Noise Rock, Grunge y Punk que dejó al personal fuera de juego. La contundencia y la presencia en el escenario de una banda tan joven y que suena tan bien siempre es una excelente noticia. Aires a Sonic Youth, Autolux y hasta Deftones hicieron del concierto de la joven banda Angelina una de las sorpresas más agradables de la jornada.

Photo Hugo Lima 

 

Squid

 

‘O Monotlih’ es el título del segundo álbum de Squid. Y como un monolito suena la banda de Brighton. Desde un sencillo Post-Punk a un elaborado Math-Rock de manual, y de ahí a la experimentación sonora, pasando por ramalazos de Jazz y Krautrock, los británicos elevaron el escenario pequeño del festival a una atmósfera opresiva y compleja sin dejarse ni un gramo de intensidad por el camino. Probablemente, uno de los momentos más especiales del festival. Bravo, Paredes.

 

Photo IG Vodafone Paredes de Coura 

 

The Brian Jonestown Massacre

 

Anton Newcombe es genio y figura y llegó junto con su multitudinaria formación al Paredes de Coura a certificarlo. Que su concierto estuviera mayoritariamente copado por cortes de sus dos últimos discos, o los problemas técnicos que arrastraron durante todo el concierto, apenas restaron un ápice de esa personalidad que sólo algunas bandas atesoran. Newcombe se lo tomó con humor, a pesar de que por momentos se le veía incómodo. El tramo final, con clásicos como ‘Anemone’ o ‘Servo’ y la inédita y lisérgica ‘Abandon Ship’ dignificaron un concierto más que redondo a pesar del contexto y los contratiempos.

Desire

 

Desire or die. Johnny Jewel, fundador del sello Italians Do It Better aparecía en el Palco Yorn, esta vez bajo la forma de Desire. El también ideólogo de Chromatics y de Glass Candy, funciona muy bien acompañado de la elegante voz y presencia de una Megan Louise enorme en su interpretación. Canciones de su último trabajo como ‘Black Latex’, clásicos coreados como ‘Under Your Spell’ y la acertada cover de ‘Bizarre Love Triangle’, sumados al ambiente tórrido y sexy que el dúo sabe imprimir a sus directos, hicieron vibrar a todos los presentes.

 

Black Midi

 

Probablemente el momento más álgido de todo el festival. El cielo de Paredes de Coura se abrió y como si no fuera suficiente con el ciclotímico y endiablado mood al que los londinenses nos tienen acostumbrados, la cortina de agua que empezó a descargar con fuerza convirtió el concierto en una maravillosa locura donde se sucedieron los pogos de la primera a la última canción. ‘Speedway’ y ‘John L’ momentos álgidos de una noche que pasará a la historia de un festival que celebraba su trigésimo cumpleaños de la manera más épica posible.

Photo Hugo Lima

 

  

Domi & JD Beck

 

Uno de los denominadores comunes de todo el festival fue la clara apuesta por la juventud. E insultantemente jóvenes y despreocupados subieron al escenario principal del Paredes de Coura Domi & Jd Beck. Cabe destacar lo asombroso y fluido de ambos con sus instrumentos. Una alternando Rodhes con Hammonds y llevando hasta tres armonías diferentes ayudándose incluso de los pies con una controladora midi, el otro con un increíble flow y pegada de la batería, donde el free jazz, el Beboop y el acid fluían de manera natural y empastaban de manera sublime con las melodías de las teclas, ocasionalmente acompañadas de la voz de una Domi que era todo dulzura en el escenario. Alt-Jazz y Lo-Fi Hip Hop de altos vuelos para un dúo que nos dará muchas más alegrías en un futuro. Y qué futuro, oiga.

 

Sleaford Mods

 

Sleaford Mods es una banda monumental: directa, desternillante, surrealista, prolífica y, sobre todo, brillante. Fuera artificios. El menos es más nunca ha sido tan certero. Pero también son como ese niño que les dice a los demás que los reyes no existen. Que la magia no es real. En un showbusiness donde cada vez es más socorrido desviar la atención con fuegos artificiales, la pareja de Nottingham lo hacen crudo y a tumba abierta. Cuarenta minutos de rabia, diversión y verdades como puños, tanto en letras como en actitud. Imposible reseñar un solo momento del concierto. Cada beat de Andrew, cada vena inflamada de Jasón y cada segundo de la experiencia son lingotes de oro. Ojalá algún día nos despertemos y todas las bandas del mundo funcionen con la misma actitud y honestidad.

Wilco

 

El festival casi llegaba a su fin cuando Tweedy y compañía tomaban el escenario principal, y un público multigeneracional se revolvía nervioso esperando para uno de los momentos más esperados de los cuatro maravillosos días de esta alucinante experiencia llamada Paredes de Coura. Aunque Jeff Tweedy siempre dé la sensación de pasar por allí, es el timón y la vela de una de las bandas más solventes y compactas que ha dado el rock en los últimos treinta años. Es lo más alejado de lo que se presupone a una estrella de festival. Ese desaliño natural contrasta radicalmente con los estereotipos milimétricamente estudiados donde la ausencia emocional y la falta de punzadas en el corazón son una zona de confort efectiva pero aburrida. Más de hora y media de rock clásico pero arriesgado que empezó con ‘Spiders (KindSmoke)’, una contundente declaración de intenciones que combinaba de manera magistral con momentos de jubilosa apatía en temas como ‘You and I’ o ‘Jesus Etc’, de comunión con ‘Hummingbird’ o ‘A Shot In The Arm’ y dulce éxtasis con ‘Impossible Germany’, donde un solo de más de cuatro minutos del impecable Nels Cline nos hizo flotar por encima de la niebla que cubría el río de ese bendito paraíso llamado Paredes de Coura, lugar santo al que peregrinar una vez al año para expiar penas y amarguras. Larga vida a Wilco y a los festivales que cuidan a la gente.

Photo Hugo Lima

 

 EXTRA BALL

 

Maquina

 

Se anunció que The Last Dinner Party se caía del cartel, y con todos los respetos, gracias. Porque la banda que vino a sustituirlas dejó boquiabiertos a todos los allí presentes. Maquina, que así se llama este trío de Lisboa, desplegaron un concierto intenso y desenfrenado. Un endiablado ritmo motorik, un bajo martillo pilón y unos riff que parecían salir más de una ametralladora que de una guitarra, envolvían de manera suntuosa a una voz rasgada y cargada de toneladas reverb y delay. Como si en una etílica casualidad, Underworld se hubieran puesto hasta arriba de vodka con los A Place To Bury Strangers y hubieran decidido montar una banda para destruir el mundo. Con un sólo disco en su haber, mal harían en no seguirles la pista y tenerlos como excusa para una escapada de fin de semana a Portugal o dejarse caer el 25 de noviembre en el próximo Alhambra Monkey Week.

Photo Hugo Lima

 

Y para cerrar y no volver a repetir que ¡señor@s, hay que aprender de los festivales portugueses!, sin masificación, sin precios prohibitivos, ni en las pintas de cerveza ni la variedad de comida apta para todos los públicos, en entornos naturales más propios de un retiro espiritual que de una fiesta de la música, apúntense la siguiente edición en el calendario y no se la pierdan, los próximos 14, 15, 16 y 17 de Agosto ya saben dónde encontrarnos. Até o próximo ano Paredes!

Fdo: Vane_sukiii / Willy

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