20 abril 2024

El domingo 18 de febrero, el Teatro Barceló de Madrid quedó sumido en un absoluto silencio ante la inminente y mega puntual entrada de Swans al escenario a las 20:00 de la noche. Fue un concierto épico que superó las dos horas y media de duración. Con la sala a reventar y la necesidad de abrir la parte superior para dar cabida a todos, se entremezclaban seguidores de todo tipo.

A lo largo de los años, Swans ha explorado una variedad de géneros, desde post-punk y no wave hasta post-rock, industrial y música ambiental. Su capacidad para fusionar elementos de diferentes estilos ha contribuido a forjar su singularidad. Y allí estábamos todos, cociéndonos en un domingo veraniego y bien apretados, listos para vivir una experiencia catártica, una odisea que, más allá de dejarte atónito, te transforma al salir.

La artista sueca María W. Horn nos dio la bienvenida en primer lugar. Su trabajo se relaciona con el drone, las dinámicas de los extremos sonoros y su efecto en el oyente, así como con los espacios en los que nos encontramos con la música. No se nos ocurre un artista invitado mejor. La audiencia la respetó e incluso se percibió la presencia de algún seguidor devoto entre el público.

Hay varias cosas que esperas en un concierto de Swans, y este no fue una excepción. Un escenario repleto de cables y samples, una banda elegante y sumisa vestida de negro, y un Gira como maestro de ceremonias, haciendo todo tipo de movimientos y espabientos con sus brazos e incluso dándonos la espalda. Le acompañaron Dana Schechter, Kristof Hahn, Christopher Pravdica, Larry Mullins y Phil Puleo.

 

 

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Desde nuestro punto de vista, valoramos la belleza de sus álbumes en solitario, disfrutándolos en casa mientras llevamos a cabo nuestras tareas cotidianas ya sea en el ámbito laboral o profesional. Sin embargo, presenciar su actuación en vivo es una experiencia completamente diferente; sería un error considerar a Swans simplemente como ruido. Aunque, en cierto sentido, hay algo de verdad en esa afirmación. No obstante, la realidad es más compleja de lo que parece, y cada sonido distorsionado se convierte en una pieza vital de una narrativa exquisita que nos transforma, recordándonos que Swans no solo hace música, sino que crea experiencias inmersivas.

Estos fueron algunos de los temas destacados interpretados:
– “The Beggar”
– “The Hanging Man”
– “I Am A Tower”
– “Guardian Spirit”
– “Away”
– “Red Yellow”
– “Birthing”

Antes de concluir, señalar que ocurrió algo inaudito y fue el silencio que siguió al finalizar el concierto, casi tan impactante como la música en sí. Entre aturdimiento, algo de zumbido en los oídos y la sensación de haber sido testigos de algo más que un concierto: una especie de transformación en las oscuridades del alma humana. Ahora toca recuperarse y volver en sí. Swans, por siempre. Amén.

 

1 comentario en «Ya recuperados del increíble concierto de Swans en todos los sentidos | Crónica Teatro Barceló»

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