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Crónica del concierto : Tokyo Sex Destruction y The Jon Spencer Blues Explosion. Madrid. Febrero 2013.


El pasado día 8 de Febrero Tokyo Sex Destruction y los Jon Spencer Blues Explosion , provocaron un directo incendiario en la madrileña sala But. Organizado por Mercury Wheels y Producciones Animadas, los primeros volvían a la capital tras unos cuantos añitos en barbecho, y los segundos volvían a nuestro país tras unas cuantas visitas recientes ( hay que rememorar su gran éxito en el BBK live además) arrastrando una legión de incondicionales cada vez mayor, y es que eso del boca a boca  hace mella, y más cuando el enérgico Jon Spencer ejerce de director de una orquesta de rock ,que lo mismo torna al blues que al garage punk ,consiguiendo impactar en un público que pocas veces quita la vista de la banda en escena.

Los Tokyo Sex Destruction llevan más de una década dando caña, los de Vilanova i La Geltrú tenían ganas de comerse la capital y a pesar de que a priori contaban con escasa media hora, el set se prolongó (y todos agradecidos) unas cuantas canciones . Si bien en ese acercamiento al primer final ya se denotaba la buena forma de los catalanes, consiguieron que con ese alargamiento del directo la banda se creciera sobremanera.  R.J. Sinclair y los suyos  adelantaron nuevos temas y nos regaron con su psicodelia , sus temazos más mod y su garage marca de la casa , ojito que el cambio de formación y la mano de Fernando Pardo han tenido que desembocar en un discazo (‘Sagittarius’) digno sucesor de “ The Neighbourhood” .

Meat and Bone’ es el primer disco de estudio con nuevo material de Jon Spencer y su banda desde 2004 , fecha en la que publicaron ‘Damage‘; tras un parón en la pasada década, los neoyorkinos se han vuelto a ver catapultados a la primera fila hace un par de años , y es que Jon Spencer, Judah Bauer y Russell Simins han firmado otro disco vertiginoso que no hace sino acentuar que la experiencia es un grado en sus directos.

El trío se incorporaba a escena tras unos bien celebrados teloneros , expectación y gran dosis de fanatismo entre el heterogéneo público, donde que se encontraban algunos temerarios disfrazados (el tema de los sobres hizo presencia en la sala) que ya celebraban botando el inicio del carnaval. Ningún disfraz llevaba la explosión de blues,  desde el primer momento , consiguieron impactar de súbito atacando sobre todo a su último trabajo. ¡Y cómo suenan en directo temas de la talla de ‘Black Mold’ o ‘Bag Of Bones’, ‘Danger’ o ‘Strange Baby‘!.  Una catarsis que lo mismo ofrecía pasajes más relajados ( a su manera) o ramalazos de bestialidad donde el punk más garagero hacía mella en un Jon Spencer, que ha debido hacer un pacto con el diablo, que se doblaba poseído a la par que hacía del micrófono una extensión de su garganta o domaba un Theremin que yacía a sus espaldas . Quizás más aplaudidas, o más celebradas con contorsiones en la pista, eran temas más rodados  y que no podían faltar en su cita, ‘2 Kindsa Love’, ‘Bang’ , ‘Chicken Dog’ o ‘Blues X Man’ , o incluso su alusión a los Beastie Boys. El señor Spencer y los suyos concatenaron trallazo tras trallazo en una sala que acusó en ocasiones un sonido regulero ( que pensabamos en ocasiones se debía a la cercanía a la primera fila pero parece ser que no era así), pero saldado con un show de escándalo;  donde los bises se fundieron en casi una nueva hora de dinamita donde el blues resucita al ritmo de riffs alterados, donde el rockabilly hace acto de presencia con percusiones primitivas y donde el funk flirtea furtivamente con su lado más stoner para dejar bien claro que la Blues Explosion deja metralla de la buena en nuestros oídos.

Nada Surf vuelve a nuestro país la próxima semana.

Nada Surf vuelve a España la próxima semana para presentar su nuevo y excelente trabajo tras su exitosa gira por el Reino Unido, Países Bajos y Francia, ‘The Stars Are Indifferent to Astronomy’. Tras su estancia en nuestro país seguirán su gira europea por Suiza, Austria y Alemania, y posteriormente regresarán a EE.UU.

Ya son siete los álbumes de la banda afincada en Nueva York, el pop-rock de tintes optimistas y melodías luminosas vuelve a sobresalir en su último LP, grabado en su local de ensayo en Brooklyn, Mathew,Daniel e Ira siguen haciendo temblar los cimientos de las salas por donde pasan, y su público español sigue manteniéndose fiel a sus directos.

Para sus componentes, (Mathew Caws, Daniel Lorca e Ira Elliot), este nuevo disco trata de captar la esencia de la banda en directo, por lo que esta grabado en su local de ensayo del barrio de Brooklyn de Nueva York.

Además en este disco también han contado con la colaboración de Doug Gillard (Guided by Voices, Death of Samantha) que ha grabado con ellos el disco y ha participado en los arreglos.

Las entradas ya están a la venta en Ticketmaster y las fechas de su gira son las siguientes:

24 octubre – Sala Gaztesena – San Sebastián
25 octubre – Sala BUT- Madrid
26 octubre – Sala Fanatic – Sevilla
27 octubre – Sala Stereo – Murcia
29 octubre – Sala Wah Wah -Valencia

Crónica del concierto de Low en la Sala But. Madrid. Marzo 2012.


La pasada noche de miércoles, Heineken Music Selector tenía preparada una velada de auténtico deleite en la madrileña sala But , en esta ocasión Low volvían a nuestro país, acompañados de Rauelsson.

Rauelsson es el proyecto en el que Raúl Pastor Medall, explaya sus sentimientos y sus experimentos folk en probetas sonoras, en cuyo manejo le acompañó en directo Peter Broderick. El duó acarició  guitarra,teclado , violín y serrucho con arco durante algo más de media hora , repasando temas de su segundo trabajo ‘Réplica’ así como despachando tema inédito y volviendo a los inicios de ‘Debutantes’. Pasajes serenos e influencias de su estancia en Portland, quedan patentes en un directo , sobrio, cálido y donde el sentimiento minimalista gana la batalla al ruido innecesario.

Low volvían de Minnesota con nuevo trabajo en su equipaje, ‘C’mon’ (Sub Pop.2011) , Lp que ha vuelto a trasladar al grupo a la posición incombustible de quien firma su noveno trabajo como si fuera el primero, con mimo, delicadeza y esmero, con diez cortes que emocionan y desgarran a la par, al igual que hicieron con su directo en la sala But.

Así se hizo el silencio absoluto en la sala, un respeto cuasi-total para que Alan Sparhawk, Steve Garrington y Mimi Parker tomaran posiciones en escenario, y todo se parara a su alrededor para  arrancar con la epicidad creciente de ‘Nothing But Heart’ , elegancia con leves aromas country flotaban por la sala para comenzar la cerca de hora y media de perfección low-istica.

Los ojos más abiertos que nunca, comiendo techo como diríamos, mientras ‘Try To Sleep‘ sonaba con los coros de Mimi sobreponiéndose a la personalidad impecable de la voz de Sparhawk,  un tranquimazin de prospecto pop, más estilizado que en disco, más elegante si cabe.  ‘You See Everything‘ era el relevo para Mimi, que ejerciendo a la percusión en pie durante todo el concierto, mantenía impoluta su voz angelical , en primer plano en este caso, con el apoyo coral de su esposo ; ‘C’mon‘ acaparó el grueso inicial de su directo, susurros, pellizcos y caricias a una guitarra que sangraba sentimientos esparcidos a un público que aplaudía a rabiar al final de cada tema.

Alan se dirigió al público y saludo a la sala  antes de emprender su caza de brujas a golpe de guitarra con ‘Witches’ , las idas y venidas Parker – Sparhwak volvían a la carga con la rabia contenida de ‘Especially Me‘ que toma forma poco a poco hasta estallar en su semi-final, una de las más celebradas de este último álbum en directo.

El hipnotismo de la banda se rompía para adentrarse en  el inmenso ‘The Great Destroyer‘ y regalarnos los oídos con una interpretación visceral de ‘Monkey’ y una lección de rock minimalista  llevándonos una década atrás con ‘Sunflower’,las muecas y movimientos de Alan se compentraban con los balanceos que Garrington interpretaba a un bajo demoledor.

Al trío le gusta viajar, ya dieron incluso sus agradecimientos a su conductor casi al final del concierto, y nos llevaron con ellos a ‘California’ en uno de los momentos álgidos de su directo, junto a ‘Everybody´s song‘ , cómo saben lo que nos apasiona ‘The Great Destroyer’ a muchos ..tras un pelotazo como tal, la mesura volvía con una  de sus nuevas canciones de cuna para adultos,  ‘Done’ y volviendo a sus inicios 20 años atrás , como comentaba Alan emocionado tras clavarnos alfileres en el corazón con ‘Words’, o tras agitarnos de nuevo comiéndose la sala con sabor a ‘Canada’ antes de volver a su particular slowcore con ‘Last Snowstorm Of The Year’. Dos bises, inmensos, ‘When I Go Deaf’  , y la majestuosidad de  ‘$20‘ saliendo asi  invictos en un combate contra una sala repleta de un público agradecido y respetuoso. La madurez, en ocasiones como ésta, sienta tan bien…

Fotos: HeinekenPro. Carla Mir.

Crónica del concierto: El Columpio Asesino en la sala Ocho y Medio (Madrid) – Septiembre 2011


Con amigos y extraños coincidimos en los baños, siempre te gustaron largas, amarga baja, amarga baja“. Los chicos de El Columpio Asesino llevan más de una década mirando de frente a su público con un sonido crudo –directo en todos los sentidos– que desplegaron el pasado viernes en la fiesta del undécimo aniversario de la sala Ocho y Medio de Madrid.

El grupo navarro estuvo precedido por el difícilmente explicable con palabras Joël Iriarte, alias Joe Crepúsculo, que con sus sencillas melodías, ritmos a base de electrónica lo-fi y letras no demasiado elaboradas, hizo el calentamiento al partido de los pamplonicas en la nueva sede –sala But– de la calle Barceló. Del barcelonés destacamos una evolución interesante que culmina en Tus cosas buenas, dentro de una propuesta general que puede con razón enervar a primera, segunda, quizá hasta la enésima escucha.

Pero el verdadero partido empezaba como decimos pasadas las diez y media de la noche con la banda de los hermanos Arizaleta, que demostró que con cuatro discos han fabricado una base sólida de rock personalísimo, fuera de toda localización en el espacio aunque no así en el tiempo, tiempo éste que abanderan como su tiempo de una manera que pocos consiguen. Y es que la música de El Columpio Asesino no es de este tiempo porque toquen y hagan discos ahora, sino que ellos mismos van paso a paso construyendo un tiempo propio que no es resultado de otra cosa que no se defina con el compromiso que contrajeron con ellos mismos allá por el año 1999.

Con una formación clásica de dos guitarras, bajo y batería –con la excepción de la voz en la batería y el añadido de sintetizadores–, del grupo navarro destaca el espectacular derroche de dominio a la voz y batería –qué difícil parece hacer sonar con criterio ambas cosas a la vez– de Álbaro Arizaleta. La voz de Cristina Martínez cierra un círculo de diámetro variable, tanto como el registro cambiante de los navarros.

El viernes dieron un completo repaso a su discografía anterior, sobre todo La gallina, sin incidir demasiado en lo último editado este mismo año y primero con Mushroom Pillow, Diamantes. Del amplio repertorio nos quedamos con el gran Floto de De mi sangre a tus cuchillas, y por supuesto con las aclamadas Toro y Perlas del último disco. De Toro, decir que si fuera un tuit sería trending topic en la red ahora mismo, al igual que lo fue De la monarquía a la criptocracia de Triángulo de Amor Bizarro. Basta comparar el inicio de ambas para pensar en un sonido común que tiene a los Pixies como padres putativos.

El Columpio Asesino acaba de ganar el premio al mejor álbum por Diamantes y a la mejor canción por Toro en los Premios Pop-Eye 2011.

Fotografía cortesía de Ocho y Medio
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