4 marzo 2024

Las bandas solventes no necesitan demostrar de lo que son capaces en directo, y aún así, lo hacen como si de su último concierto se tratase. Es el caso de los neoyorquinos Interpol, que han paseado su post punk de revival con igual intensidad en todas sus visitas a Madrid. Su último concierto en el Palacio Vistalegre fue sin duda el más multitudinario de todos los que han dado en la capital, en el inicio de una gira europea de presentación de su último trabajo –cuarto álbum de estudio– `Interpol´.

Los fans de Paul Banks y compañía ya saben lo que van a ver y escuchar, y es justamente elegancia en forma de rock oscuro del bueno. Y eso a pesar del entorno, que no fue esta vez el más adecuado. La riqueza del sonido interpoliano parecía perderse entre las gradas de un recinto definitivamente inadecuado para la música en directo. Aún así, podemos resumir algunas de las razones del poderío en directo de la banda en los siguientes cinco puntos basados en el setlist que eligieron:

1. Los intros de sus discos son efectivos como preludio de temas de más entidad. El sábado sonaron dos: Success de `Interpol´ y Untitled de `Turn On The Bright Lights´. Seguimos quedándonos con este último.

2. Saben que sus hits, aparte de ser buenos, son bailables, y con ellos –Say Hello To The Angels, Slow Hands, C´mere, PDA, Evil, The Heinrich Maneuver, Barricade– se meten al público en el bolsillo. Es difícil destacar alguno, pero nos quedamos con el poderío de C´mere –locura general cuando suenan los primeros acordes–, la línea melódica del bajo de Evil y, cómo no, la fuerza guitarrera del final de PDA, el mejor final de tema de la banda para el que suscribe. Lo saben y en directo te trasladan donde quieren con él. De Barricade, decir que con el tiempo volveremos a ella pensando en cómo no la apreciamos lo suficiente cuando salió.

3. Aparte de los hits, tienen temazos que bordan en directo. Esta vez sonaron tres de los mejores: Rest My Chemistry, Take You On A Cruise y, sobre todo, Not Even Jail, que es el menos puro por los efectos que introducen pero de los más apreciados por el público por, entre otras cosas, ese cambio de ritmo a mitad de tema, otra vez con el bajo de protagonista –Pajo y Dengler son tan buenos los dos que el cambio no se ha notado–, y la nitidez de la entrada guitarrera de Daniel Kessler.

4. Cuando experimentan no salen mal parados –Narc, Summer Well, Lights, The Lighthouse–. Lights es buena, pero requiere de algunas decenas de escuchas más para que la apreciemos como a Narc.

5. Temas como Lenght Of Love o la reciente Memory Serves pueden parecer menores en directo por su ritmo lento pero son el contrapunto al derroche general de destreza guitarrera y de batería.

En general, enorme el poderío vocal de Paul Banks sin estridencias ni preponderancias fáciles entre el resto de miembros del grupo. Con cuatro discos de estudio, los chicos de Interpol se han subido a lo más alto del panorama internacional sin –y esto no se puede decir de muchos– caer de rodillas ante la llamada del mainstream.