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The Freak Cabaret Circus funda en Valladolid una escuela de técnicas circenses


LA SALA AMBIGÚ REABRE SUS PUERTAS PARA ACOGER LA PRIMERA ESCUELA DE CIRCO DE LA CIUDAD, UNA INICIATIVA DE THE FREAK CABARET CIRCUS

¿Quién dijo que el cierre de la querida Sala Ambigú era definitiva? Resulta patente la acuciante necesidad de espacios de exhibición y uso para el desarrollo de las Artes Escénicas en Castilla y León, así que hay quien rastrea y encuentra la posibilidad de hacer realidad ideas tan esenciales como difíciles de poner en marcha si nos dejamos llevar por el desánimo ante la ausencia de facilidades en producción cultural. La primera Escuela de Circo de Valladolid echa a andar. Y lo hace en la mítica sala Ambigú (Instituto Núñez de Arce), que reabre sus puertas para acoger a partir de enero una iniciativa de The Freak Cabaret Circus, de la mano de su director, Rafael López Rico.

Como aperitivo a lo que será la programación regular de la escuela, los niños y jóvenes interesados en probar técnicas circenses podrán hacerlo esta Navidad, en unos talleres que tendrán lugar los días 26, 27, 28 y 29 de diciembre. Podéis consultar toda la información sobre estos talleres y los cursos posteriores en el blog de la Escuela o solicitarla por correo electrónico: ecircova@gmail.com. El plazo de inscripción se acaba de abrir, el de los talleres de Navidad finaliza el 20 de diciembre.

Así definen sus creadores lo que los alumnos se encontrarán en las clases: En los cursos los alumnos, aprenderán por medio del juego a desarrollar las diferentes técnicas circenses: malabares, acrobacia, equilibrios, trapecio, telas, andar sobre una bola o un monociclo y diferentes técnicas teatrales. Potenciando, por medio del ejercicio físico, una correcta colocación corporal y un uso equilibrado del cuerpo. Los cursos serán impartidos por monitores titulados, profesionales de circo con gran experiencia educativa.

A Rafael López le avala una notable experiencia profesional. Se diplomó en Londres en Teatro práctico especializado en Circo por The Central School of Speech and Drama y The Circus Space. Ha sido profesor en Madrid (Carampa), Barcelona (Rogelio Rivell) y Londres (The Circus Space). En Valladolid no hay gran tradición en este arte y López quiere solucionarlo. Su aventura local en el ámbito de la educación empezó hace cuatro años en Laguna de Duero. Allí impartió clases de técnicas circenses con relevante éxito de demanda. Algunos de sus alumnos se enamoraron del circo e iniciaron carreras en escuelas de prestigio fuera de la ciudad. El comienzo de 2013 puede ser buena ocasión para experimentar nuevas emociones.


Crítica de Teatro: “Pedro y el Capitán” en la Sala Ambigú (Valladolid) – junio 2011

EL RUEGO DEL MONSTRUO

Cuarteto Teatro cerraba  para siempre el pasado día 5 de junio la puerta de la Sala Ambigú con PEDRO Y EL CAPITÁN.

He escrito para siempre cuando en realidad el contundente adverbio es aplicable a muy pocas cosas en la vida. Lo cierto es que esta vez es así: la Fundación Municipal de Cultura traslada definitivamente la programación teatral que venía acogiendo la mítica Ambigú al nuevo espacio habilitado en las estancias del Antiguo Matadero de Valladolid, el Laboratorio de las Artes (no sin poca controversia, dedicado a Concha Velasco)

Pero la citada mudanza será objeto de otro texto. Volvamos, pues, a PEDRO Y EL CAPITÁN. O Raúl y Pedro recreando la obra de Benedetti de la mano de Xiqui Rodríguez (Drácula, El último viaje).

Antes de comenzar la función los dos actores ya se encuentran dentro de un espacio trapezoidal blanco que absorbe el sonido obstinado de una máquina de escribir de dueño invisible tecleando nombres. Pueden ser los nombres cuya negación conducen a Pedro a la muerte física pero a la gloria de la integridad personal, victoriosa frente a la miseria moral. Las paredes blancas son las de un hospital, un psiquiátrico o una pesadilla donde el tiempo no existe y la angustia lo embadurna todo. No, es una sala de torturas. Así, se concibe un espacio que concentra el peso de la interpretación en una dosis de efectos brutales para el espectador. El monólogo inicial del capitán es sólo el camino preparatorio para una acción dramática que va provocando sin tregua estados de ánimo que están en la vida y en nosotros mismos pero que a menudo obviamos por destructivos: rabia, traición, odio, resentimiento, venganza, inseguridad, miedo. Miedo en la víctima y miedo en el monstruo que luego resulta no serlo tanto porque víctima y verdugo son en realidad uno solo o cualquiera de nosotros en otro lugar, en otras circunstancias: la maldad sin límites habita al lado de la debilidad enmascarada de fanatismo, en cualquier país, en cualquier tiempo.

Los distintos elementos conforman un lenguaje escénico combinando sobriedad con recursos multimedia que enriquecen los puntos de pista sin desviar la atención del trabajo actoral descarnado, el eje principal de la obra. Como aquel cubismo analítico que jugaba con la esencia de la realidad descomponiéndola en todos sus planos, la escenografía ideada para este montaje desdobla las vidas de los personajes, los disecciona para que el espectador pueda compadecerse y odiar y llorar a un tiempo.

Quizás Benedetti hubiera soñado una puesta en escena en la que la fuerza omnipotente de la palabra hiciera innecesaria la explicitud del deterioro físico del preso que angustia profundamente. Pero no está fuera de lugar la rotundidad de las formas cuando la contundencia del contenido se concibió para arañar por dentro, para arrastrar su mensaje por siempre.

Gran texto bien llevado, actores con mayúsculas, equipo cohesionado…Familia artística la de Cuarteto Teatro que ha creado un producto excepcional. Resultado: ovación de unas cuantas decenas de espectadores entregados a la emoción en grado sumo. Broche de platino como fin de una etapa entrañable para el teatro alternativo de Valladolid. En nuestra memoria queda el recuerdo de quienes dejaron inolvidables horas de trabajo y sueños sobre las tablas gastadas de la Ambigú.

Espectáculo: PEDRO Y EL CAPITÁN
Compañía: Cuarteto Teatro.
Género: drama
Dirección y Dramaturgia: Xiqui Rodríguez
Interpretación: Raúl Escudero, Pablo Rodríguez
Lugar y fecha: Sala Ambigú, 5 de junio de 2011

Cuarteto Teatro lleva “Pedro y el Capitán” a la Sala Ambigú (Valladolid)


CUARTETO TEATRO se ha convertido en compañía teatral de referencia en nuestra ciudad. Su equipo viene desarrollando tareas multidisciplinares en el mundo de la escena; desde la interpretación hasta la labor didáctica desempeñada en el Centro de Investigación Actoral Espacio Abierto. Con relación a la producción de espectáculos, empezaron subiendo a las tablas a Strindberg en La Señorita Julia y a Bram Stoker con un particular Drácula. Seguir leyendo Cuarteto Teatro lleva “Pedro y el Capitán” a la Sala Ambigú (Valladolid)

Crítica de teatro: “Circus Klezmer” en la Sala Ambigú (Valladolid) – abril 2011


Parece que la Primavera ha entrado cargada de propuestas escénicas multidisciplinares en las que el circo es el plato fuerte. En una semana en la que el Circo del Sol ha presentado su último espectáculo, Corteo, llegaban a Valladolid dos espectáculos de este género el mismo fin de semana.

El pasado domingo 3 de abril, en la Casa de las Artes de Laguna de Duero, pequeños y grandes pudieron disfrutar de Cirque deja vú. Y, paralelamente, la Sala Ambigú presentaba CIRCUS KLEZMER, espectáculo apadrinado por el TACFestival de Teatro de Artes de Calle, que tendrá lugar en Valladolid del 24 al 29 de mayo. CIRCUS KLEZMER resultó ser la presentación de la edición 2011 de un festival que el propio director  (y actor) del montaje, Adrian Schvarsztein (véase galería de fotos  y vídeos de este espetáculo, merece la pena…), mencionó al final de la función como cita ineludible en la ciudad.

No siempre se ve la Sala Ambigú a rebosar. El domingo lo estaba. Espectadores de todas las edades y condiciones se dieron cita para presenciar teatro de calle, pero no en la calle. La función sí empezó al aire libre cuando los actores y músicos amenizaron la espera de los asistentes con música y gran vocerío. Se anunciaba una boda muy peculiar. Y esperaban dos horas de energía desbordante.

Resulta complicado destacar alguno de los elementos por encima de los demás porque el sentido mismo del espectáculo es la perfecta fusión de todos ellos: comicidad, fuerza interpretativa, color, movimiento, música, poesía, elegantes ejercicios circenses. Debieron ser los ingredientes que el creador de este montaje, el experimentado y polifacético actor cómico Adrian Schvarzstein (Circo Ronaldo), combinó en su imaginación para alumbrar un trabajo exquisito.

Sin necesidad de palabras, la historia (la trama gira en torno los preparativos de la boda, aunque lo de menos es el argumento) fluye en una atmósfera mágica. La escenografía recrea con encanto la plaza de un pueblo. Los personajes representan papeles dispares, algunos verdaderamente disparatados como el que desarrolla el propio director, el loco del pueblo. En cualquier caso, los actores encarnan comportamientos llevados al extremo pero con los que el público se identifica fácilmente: ira, amor, celos, locura. Todo ello aderezado con un humor entrañable que hace mayor la cercanía con el público.

La iluminación recuerda que no es un espectáculo al uso. El tono amarillento transporta a una escena capturada en una fotografía antigua, al igual que el vestuario y el atrezzo. A menudo desaparece la penumbra de la zona del patio de butacas para acortar la distancia entre actores y público. La interacción entre ambos se lleva al extremo hasta el punto de que los espectadores forman parte activa del espectáculo. Recordemos que es la esencia del teatro de calle, disciplina de la que Schvarzstein es especialista.

Mención muy especial a los músicos tocando en directo que, como sacados de una película de Emir Kusturica, son banda sonora indispensable para dar sentido a cada escena. Se trata del tipo de música que da origen al nombre de la compañía, klezmer, aquella que se utilizaba en celebraciones judías, entre la festividad y la melancolía en perfecto equilibrio.

En definitiva, CIRCUS KLEZMER es un espectáculo mucho más que entretenido por lo que tiene de artístico. En él las diversas disciplinas escénicas toman la forma de creación que destila el romanticismo propio del circo tradicional unido a una estética muy especial, a medio camino entre lo popular y la comedia dell’arte

Suculento aperitivo del TAC. Si la programación de esta edición nos depara espectáculos con la mitad de calidad que éste, no habrá excusa para perdérsela.

Espectáculo: CIRCUS KLEZMER
Compañía: CIRCUS KLEZMER
Idea original y dirección: Adrián Schvarzstein
Actores: Eva Szwarcer, Luis Niño, Cristina Solé, Alba Sarraute, Joan Catalá, Adrian Schvarzstein
Músicos: Petra Rochau, Tanja Aupt, Rebecca Macaule, Nuria Balcells, Nigel Haywood, Ángel Estévez
Dramaturgia: Irma Borges
Lugar: Sala Ambigú (Valladolid)
Día: 3 de abril de 2011

Fuente foto superior: Flickr
Fuente foto inferior: Norte de Castilla

“Circus Klezmer” en la Sala Ambigú de Valladolid


El próximo día 3 de abril llega a la Sala Ambigú de Valladolid CIRCUS KLEZMER.

Se trata de un espectáculo que mezcla varias tendencias escénicas: el circo contemporáneo, con su marcado carácter estético, junto a la incorporación de un hilo argumental, el protagonismo de la música, los tradicionales números de funambulismo, malabares…y una historia que contar. Un historia que tiene lugar en un pueblo indeterminado de Europa del Este en el que se va a celebrar una boda muy peculiar. Seguir leyendo “Circus Klezmer” en la Sala Ambigú de Valladolid

Crítica de teatro: “HILDEGARD” @ Sala Ambigú (Valladolid): 18/02/2011

Enfrentarse a una obra de teatro contemporáneo impone respeto y a veces supone un esfuerzo adicional, tanto a los que tratamos de analizarla fríamente como a muchos de quienes acuden a la sala a disfrutar de montajes construidos a partir de códigos estéticos que no nos resultan familiares. En el afán de las compañías por utilizar lenguajes alejados de la forma clásica de contar historias, en ocasiones, nos enfrentamos a la banalidad o la excesiva intelectualización, a lo absurdo o lo incompresible. Lo cierto es que, solo quizás, existe el peligro de agrupar las propuestas contemporáneas bajo la misma etiqueta y la falta de cercanía que el público pueda sentir por alguna experiencia negativa vivida en este sentido puede hacer que el espectador ocasional (o incluso, el habitual) se pierda espectáculos que merece la pena presenciar, como creo que es el caso del que nos ocupa.

Sirva esta reflexión inicial para explicar (explicarme) en parte la falta de afluencia a determinadas propuestas teatrales. Claro está, también hay que considerar la “competencia” de oferta en un determinado día.

Como la cuestión me preocupa, era esta sensación de inquietud la que me invadía el pasado viernes día 18 de febrero, al comenzar la función de HILDEGARD, por la compañía Teatro del Velador, en la Sala Ambigú de Valladolid, con menos de la mitad del aforo ocupado.

HILDEGARD es un un montaje en el que la frontera entre teatro y danza contemporánea se diluye. El peso de la acción y la interpretación recae en Bruno Axel Ruiz. Situado en un lateral del escenario, narra en primera persona la historia de un joven atormentado en busca de su madre a la que nunca conoció. Solo conserva de ella algunas cartas y un violín que toca y toca sin cesar recordando una canción que identifica con la figura materna. La imagina en cualquier ciudad de Europa, en cualquier lugar: un pub, una plaza, un burdel o un cabaret. La inventa en múltiples escenarios, momentos y aspectos, interpretados por las cuatro bailarinas: Carla de la Fe, María Victoria Díaz, Diana Noriega y Raquel Luque. Todas ellas danzan a la vez encarnando a distintas personas y a una sola. El escenario se torna irreal porque es la imaginación del protagonista. Ellas se van despojando de sus vestidos hasta quedarse en combinaciones blancas como blanca es la pared de la estancia que cobija sus movimientos espasmódicos (la persistencia de éstos puede llegar a cansar), que parecen la representación de la locura misma provocada por la búsqueda; primero de una madre ausente, después de la propia identidad a medio hacer por la falta de amor y el rencor oxidantes.

Juanjo Macías pone el contrapunto a lo irreal. Interpreta a “otra de las madres” entre lo cómico  y lo dramático. Protagoniza una escena de cierta agresividad que simboliza una de esas facetas de delirio del protagonista.

En un momento determinado el narrador entra fugazmente en escena como tomando contacto con su propia mente que él mismo, junto con el espectador que es testigo de sus anhelos, observa desde fuera aferrado a la música como elemento salvador. Sin duda es uno de los puntos fuertes de la obra: la interpretación en directo de Axel Ruiz al violín eléctrico.

En general,  el montaje cuenta con un hilo conductor que cobra el máximo sentido al final de la obra, desborda intensidad y resulta coherente con el lenguaje propio que el Teatro del Velador lleva fraguando desde hace casi dos décadas. Según el autor de HILDEGARD, Juan Dolores Caballero, esta compañía andaluza apuesta por el “arte bruto”, el que surge de muy dentro potenciando incluso “lo feo y el deshecho humano, desafiando los cánones clásicos y lo inacabado, tal vez como reflejo de una violencia callada e interior, tal vez como reacción silenciosa al dolor de una sociedad”

Por otro lado, a pesar de la proyección inicial que resumía el argumento, la narración en inglés quizás dificultó la comprensión para algún sector del auditorio. Especialmente para un grupo de espectadores cuyos comentarios al final de la función versaban (entre otras cosas inverosímiles)  en torno a la necesidad de que el actor-bailarín – Juanjo Macías – se hubiera depilado…Aunque esto es solo una anécdota de curiosa impertinente, ¿no es cierto que el sentido del teatro alcanza su plenitud cuando llega a tod@s, sin excepción?

En cualquier caso, un trabajo honesto y recomendable.

Espectáculo: HILDEGARD
Compañía: Teatro del Velador
Autor: Juan Dolores Caballero
Reparto: Bruno Axel Ruiz, Juanjo Macías, Carla de la Fe, María Victoria Díaz, Diana Noriega, Raquel Luque
Duración: 60′
Lugar y fecha: Sala Ambigú (Valladolid), 18 de febrero de 2011

Fuente fotos: Redescena.net

Teatro del Velador presenta “Hildegard” en la Sala Ambigú


La propuesta teatral de este fin de semana pasa por la danza. El próximo viernes 18 de febrero a las 20:30 h. la Compañía Teatro del Velador (no dejéis de visitar su original página web) representa en la Sala Ambigú HILDEGARD, de Juan Dolores Caballero. La sinopsis de la obra ya resulta sugerente:
Un joven nos habla de su madre, a la que nunca conoció. Todo cuanto sabe de su madre es por unas pocas cartas que de ella le llegaron. El joven narra y fantasea, inventa a su madre. Seguir leyendo Teatro del Velador presenta “Hildegard” en la Sala Ambigú

Crítica de teatro: “CÓCTEL” @ Sala Ambigú (Valladolid): 28/01/11


“LA VIDA ES TAN BREVE QUE APENAS OCUPA UNA COPA”, CÓCTEL de TRECEACERO

No es la primera vez que la Fundación Municipal de Cultura, responsable de la programación de la Sala Ambigú, da cabida a propuestas escénicas relacionadas con la lucha contra la exclusión social de personas con discapacidad. Es el caso de CÓCTEL, cuya representación tuvo lugar en este espacio el pasado viernes día 28 de enero.

La compañía TRECEACERO fue la artífice de la puesta en escena ante, aproximadamente, un centenar de personas. Antes de ocupar las butacas ya se sabe que no va a ser un espectáculo tradicional: sobre cada asiento, un posavasos como programa de mano. El telón abierto, una hilera de copas de cóctel vacías en primer plano, once sillas y once actores que entran sigilosamente, las ocupan y se descalzan. Nada de formalismos. Algunos de ellos padecen discapacidad.

A partir de aquí se suceden una serie de episodios ambientados en una noche con toques de humor, reflexiones salpicadas por piezas de Mancini, Sinatra o Waits y continuas referencias a formas de comunicación alternativas a la palabra. A realzar algunos momentos divertidos como el gag de mimo o la escena a ritmo de Sinatra.
La intención del espectáculo es poner sobre la mesa el potencial de las personas con discapacidad para aportar mucho a la sociedad y de las disciplinas artísticas como instrumento para mostrar que la integración total es posible. Al menos este objetivo es el que persigue uno de sus directores, David Ojeda, que en alguna declaración con motivo del estreno de este montaje en la Casa Encendida en 2010, afirmaba que para lograrlo el punto de partida debe ser la exigencia absoluta para todos los actores, sin excepción. En sus palabras, la compasión o excesiva condescendencia en la percepción de los logros que estas personas pueden llegar a conseguir sólo perjudica, a ellos y a los resultados de su trabajo.

De entrada, hay que reconocer que la intención es buena. Otra cosa es que el desarrollo del espectáculo consiga trasladar ese mensaje por sí mismo al común de los mortales. Quiero decir, espectáculo recomendable, sí, por su calidad y estética cuidadas y porque es indiscutible que, desgraciadamente, estas iniciativas aún son necesarias para desterrar prejuicios e interiorizar actitudes integradoras. Pero para ello quizás le falta a esta propuesta, desde el más “común” y “mortal” de los puntos de vista, algo de continuidad entre las escenas y una mayor explicitud en el contenido. No se trata de simplificar, sino tal vez de recurrir a vías de trasmisión del mensaje en un plano más emocional. Porque no siempre performance contemporánea ha de significar abstracción. Por eso eché de menos, por ejemplo, que se hubiera sacado más partido a la expresión corporal o a la coreografía, aprovechando la formación de Patricia Ruz, codirectora de la propuesta.

Cuestión de perspectiva, por supuesto, y sobre todo, de expectativas…

De todas formas, es un montaje meritorio teniendo en cuenta su naturaleza, origen e intención. Se trata de un ejemplo de propuesta que viene a completar la programación de gran formato de la ciudad y es algo que hace mucha falta. A quien corresponda, decir que resulta vital que se siga fomentando esta línea en la oferta teatral de Valladolid.

Espectáculo: CÓCTEL
Compañía
: TRECEACERO
Dirección: Patricia Ruz y David Ojeda
Interpretación: Aitor Subiza, Christian Gordo, Valle Portacelli, Pilar Muñoz, María Solana, Isabel Santamaría, Jose Carlos de la Cal, Javier Santa Cecilia, Patricia Ruz, Alberto Romera y Mariu del Amo.
Lugar: Sala Ambigú (Valladolid)

TRECEACERO presenta “CÓCTEL” en la Ambigú


Dentro del ciclo que la Casa Encendida de Madrid dedica cada año a las Artes Escénicas y la Discapacidad, tuvo lugar el pasado septiembre la representación  del espectáculo CÓCTEL por el grupo TRECEACERO.

No se trata de una compañía de teatro al uso. El proyecto nació a partir de un taller de creación escénica y discapacidad que impartieron  en 2009 Patricia Ruz y David Ojeda en este centro de Lavapiés, ya punto de referencia para la actualidad cultural y social de la capital.  A partir de ese momento sus directores pensaron que merecía la pena perpetuar los valores que promovía la primera iniciativa en un espectáculo de mediano formato  que llega este viernes a la Sala Ambigú de Valladolid. Seguir leyendo TRECEACERO presenta “CÓCTEL” en la Ambigú