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A-Ha, Duran Duran, Bush y Xutos & Pontapés también estarán en el Rock In Rio en Lisboa en 2022

Cuatro años después de su última edición en Portugal, Rock in Rio abrirá sus puertas para la edición más épica de sus 18 años en el país. Los días 18, 19, 25 y 26 de junio, el Parque de Bela Vista volverá a ver levantarse a la Ciudad del Rock y la espera merecerá la pena. No sólo porque será el regreso del festival después de una pausa de 4 años debido a la pandemia, sino también porque Duran Duran, a-ha, Bush y Xutos & Pontapés van a tocar en el Escenario Principal.
Las bandas harán que la Ciudad del Rock vuelva a vibrar como en los mejores tiempos el próximo 25 de junio, en la novena edición del festival. Las entradas ya adquiridas para este día, tanto para la fecha original de 2020 como para la de 2021, siguen siendo válidas. Toda la información relacionada con las entradas debe consultarse en https://rockinriolisboa.sapo.pt/informacoes-sobre-bilhetes-novas-datas.
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En este día, los grandes éxitos del pop/rock están garantizados: tocando por primera vez en Rock in Rio, Duran Duran será el cabeza de cartel de la jornada, volviendo a Portugal 17 años después de su último concierto en el país. Pero los “wild boys” Simon LeBon, Nick Rhodes, John Taylor, Andy Taylor y Roger Taylor no serán las únicas estrellas que pisen el escenario.
El trío nórdico a-ha, considerado uno de los mayores fenómenos del pop de todos los tiempos, también actuará, en lo que será su primer concierto en Portugal.

Xutos & Pontapés la mayor banda portuguesa de todos los tiempos, una presencia constante en la historia del festival, también estará el próximo año con nosotros.

Y en un día lleno de estrellas y grandes debuts, la apertura del Main Stage estará a cargo de la banda británica Bush. El grupo grunge hará cantar al público “Swallowed” o “The Chemical Between Us”, en una jornada para todas las edades y espíritus.
La 9ª edición de Rock in Rio Lisboa se celebrará en el Parque Bela Vista, los días 18, 19, 25 y 26 de junio de 2022. Además de estos grandes nombres, la organización del festival ya ha confirmado a Foo Fighters, The National y Liam Gallagher para el Main Stage.

Rock in Rio Lisboa se aplaza a 2022


El Rock In Rio Lisboa se mueve a 2022. Os dejamos el comunicado de la organización.

A estas alturas, ya deberíamos estar preparando la llegada de materiales y proveedores al Parque da Bela Vista para iniciar la construcción de otra Ciudad del Rock. Todo este movimiento generaría un efecto directo con más de 17.600 personas y las más de 370 empresas que trabajan en la realización del festival. En este mes los preparativos de una nueva edición de Rock in Rio Lisboa estarían ya en marcha porque estaríamos preparándonos para recibir unos 20.000 turistas en Portugal y así generaríamos un impacto positivo de más de 70 millones de euros en la economía, además de conectar a más de 5,8 millones de personas con energía, esperanza y alegría, a través de la música y el entretenimiento. En el transcurso de estos últimos 11 meses, hemos estudiado diversos escenarios y hemos discutido en grupos de trabajo y con las autoridades competentes diferentes medidas que nos permitiesen disfrutar del mayor evento musical y de entretenimiento del mundo este año. Lamentablemente, ha llegado la fecha límite para iniciar la construcción de la Ciudad del Rock y el país aún se encuentra en estado de emergencia, sin garantías de que en junio se den las condiciones para desarrollar el festival en su modelo original. La salud y la seguridad del público son nuestra principal preocupación, por eso, decidimos postergar la 9.ª edición de Rock in Rio Lisboa para el año que viene, precisamente, para los días 18, 19, 25 y 26 de junio de 2022.

Las entradas ya adquiridas se mantendrán vigentes en forma automática para la próxima edición. Pronto compartiremos más información para quienes ya adquirieron sus entradas y les daremos más noticias sobre la programación. Nosotros también soñamos con un 2021 más libre y seguimos creyendo que, este verano, todavía podremos salir nuevamente a la calle cogidos de la mano. Sin embargo, para que eso sea posible, precisamos seguir cuidándonos. Es necesario que cada uno de nosotros haga un último esfuerzo para que la Cultura (sector que representa el 4,4% del PIB de la Unión Europea) desempeñe uno de sus papeles más importantes: además de revitalizar a las personas, es uno de los pilares fundamentales para la recuperación del turismo, un sector fundamental de la economía nacional. La cultura y el turismo de forma conjunta representan más de 460.000 empleos y casi 20.000 millones de euros de impacto económico. Cuando abramos de nuevo las puertas de la Ciudad del Rock, habrán pasado cuatro años desde la última edición y tres desde aquella épica fiesta en la Torre de Belém. Si hay algo que podemos garantizarles en medio de este clima de incertidumbre es que la espera va a valer la pena. Volveremos dispuestos a cantar mucho más alto, a bailar con mucha más energía, a celebrar con muchísima alegría y así vivir juntos el mejor Rock in Rio de la historia. Roberta Medina, Vicepresidenta Ejecutiva de Rock in Rio

Rock In Rio Lisboa continúa dando alegrías al movimiento #GoodVibesPortugal, Post Malone, Duran Duran, Bush o Jason Derulo estarán en 2021 en el festival

El movimiento #GoodVibesPortugal se sigue extendiendo en el país luso y Rock in Rio Lisboa tiene más noticias positivas. El festival acaba de anunciar cuatro artistas más para el World Stage Line Up y una nueva confirmación: Post Malone, Duran Duran, A-ha, Bush y Jason Derulo.
El 26 de junio de 2021, los fans de “Hungry Like the Wolf” o “Take On Me” podrán ver a sus artistas favoritos en el World Stage (escenario principal). Duran Duran y A-ha permanecen en el cartel del festival para la próxima edición, así como el británico Bush que, junto con los portugueses Xutos & Pontapés, completan el cartel de este día. Pero no son solo los fans los que esperan este momento. Las bandas ya están con la cuenta atrás para su reunión con los fans, están utilizando sus redes sociales para unirse al movimiento #GoodVibesPortugal y dejar un mensaje muy positivo para los portugueses.
Jason Derulo, Post Malone, The National en rock in rio lisboa 2021
Al día siguiente, 27 de junio (el último día del festival), la organización confirma la presencia del fenómeno Post Malone. El artista norteamericano, anunciado para la edición de 2020, subirá al escenario Mundo el día en que también se confirman las actuaciones de Anitta y HMB, a las que se añade ahora una novedad: Jason Derulo.
El intérprete, bailarín y compositor norteamericano es un fenómeno no sólo en la música. Jason Derulo es uno de los artistas más influyentes en redes sociales. También es uno de los más reproducidos en las plataformas digitales y en la radio. Ha vendido más de 50 millones de singles en todo el mundo, ya ha superado los dos mil millones de visitas en YouTube, mil millones de reproducciones en Spotify y más de 20 millones de seguidores en redes sociales. En 2021 debutó en el Rock in Rio Lisboa y promete llevar al público a la locura con un concierto lleno de éxitos, entre los que seguramente estarán “Want to Want me”, “Trumpets”, “Swalla”, o los más recientes éxitos “Savage Love” o “Coño”.
Hay que recordar que para la 9ª edición de Rock in Rio Lisboa, están confirmados Foo FightersThe National y Liam Gallagher (19 de junio, el primero de los cuatro días del evento), además de Black Eyed Peas, Ivete Sangalo y David Carreira (20 de junio).
Pero hay más noticias: quien quiera garantizar su lugar en el Parque da Bela Vista, ¡puede hacerlo ahora! Rock in Rio Lisboa ofrece desde hoy una exclusiva pre-venta de entradas en su página web oficial, donde los fans pueden elegir de forma práctica, cómoda y segura, los días en los que quieren visitar la Ciudad del Rock. El 14 de octubre a las 11 de la mañana, saldrán a la venta las entradas en los lugares habituales.

Crónica Rock In Río ‘10 @ Madrid 11,14/06/10

Viernes 11 de junio

Tras un primer fin de semana de espectáculo de pop de masas llegó el día en que los sonidos más duros tenían su hueco en el Rock In Río. Aunque hay cosas que no cambian. Pudimos entrar en el recinto unos minutos antes de la apertura de puertas y que asistimos a la estampida de fans que corrieron desde la entrada hasta la codiciada primera fila del Escenario Mundo. No, no era Miley Cyrus la estrella ese día…

Unas 30000 personas, que no está mal, para el día claramente menos masivo de los cinco. Probablemente haber programado Metallica el sábado en vez del viernes habría atraído a más público a la capital, e igual podría haber repercutido en la asistencia este día, que resultó ser el más flojo de todos (mareante aún así).

DracoPor coincidencias de horarios esta vez optamos por obviar el Escenario Sunset, donde Dinero y O’Funkillo & Los Rumbers tenían la complicada papeleta de competir con el escenario principal. Allí Draco presumía de repetir en el mismo festival tras su exhibición el sábado anterior. Arrancó sin grandes estruendos ni poses, y fue dando un recital de canciones oscuras y densas. Los que habíamos invertido la semana en escuchar su último disco, Amor Vincit Omnia, no vimos recompensada nuestra decisión, ya que este disco, de poesía con ritmos latinos puertoriqueños, no tiene hueco en el rockero directo que nos presentó en el Rock In Río. Desde Delirios con la que abrió hasta el cierre con Lie el repertorio fue intenso y acorde con la temática -esta vez sí- del día. Repertorio que, por otra parte, tampoco fue tan importante, cobrando un gran protagonismo la estudiada improvisación y jugueteos instrumentales de Draco y el resto de la banda, entre el rock y la psicodelia, sin miedo a alargar un final tanto como mande el propio tema. Ya tengo una discografía a estudiar los próximos meses (no os dejéis engañar por las poses rickymartinescas en las portadas). Gran directo.

Cypress HillCypress Hill cambiaron el rock por el hip hop e intentaron hacer que los allí presentes olvidásemos que comenzaba a llover, con intensidad por momentos. Comenzaron levantando brazos con Get ’em up, de su último disco, Rise Up, portada del cual nos acompañó en el fondo del escenario durante todo el concierto. De ese álbum también cayeron It Ain’t Nothing, Rise UpArmada Latina, dejando más de la mitad del concierto para sus grandes éxitos anteriores. No podía faltar Insane in the Brain o Rock Superstar. No se puede decir que el hip hop en inglés sea una de mis debilidades, pero fue un concierto lleno de ritmo que logró que nadie dejase de corearles bajo la lluvia, lo cual es todo un éxito. Incluso el breve descanso que se tomaron antes de los bises para lucimiento del DJ mantuvo la intensidad. No decepcionaron.

Jane's AddictionEl escenario durante el festival se mantuvo bastante moderado, sin grandes despliegues de medios. Jane’s Addiction rompieron esta monotonía situando a ambos lados unas figuras de unas señoritas desnudas, amordazadas, mirando hacia el grupo, puede que en representación de dos bailarinas/strippers que subieron la temperatura del público durante la actuación. E hizo falta, porque no consiguieron conectar. Desde Stop con la que abrieron se notaba que no sería su noche. Pese a tener un buen número de incondicionales entre el público (y la labor de las bailarinas) el ambiente era frío. Dejaron Superhero y Jane Says, dos de sus mayores éxitos, para casi el final, y sólo en esos momentos se notó algo más de intensidad. La botella de vino con la que Perry se caldeó no tuvo el mismo efecto sobre su voz, aunque, cierto es, el resto de la formación sí brilló sobre su frontman. Algo decepcionante.

Rage Against The MachineRage Against the Machine llevan diez años sin publicar material nuevo y, pese a lo poco ortodoxo que resulta, es una medida a la que se podían apuntar muchos. Cuentan con bombas como para llenar un concierto, y su marcado estilo, de no cambiarlo (cosa poco probable), haría que sin duda fuesen acusados de monótonos. ¿Para qué molestarse en sacar nuevos discos si pueden deslumbrar con lo que hay? Comenzaron fuerte, con Testify, Bombtrack… La novedad de la noche llegó con White Riot, de The Clash, que hicieron suya. Zack rapeó cada tema como si lo quisiese redescubrir, pero la auténtica estrella para mí fue Morello, que no dejó un centímetro de la guitarra eléctrica sin aprovechar. Hasta con la clavija extrajo unos cuantos sonidos. Nunca había visto a nadie exprimir ese instrumento así, y demostró que a menudo no necesitas un sampler si tienes una guitarra e imaginación. Hubo unos minutos para escuchar La Internacional, que sonó fantástica rebotando contra los stands de compañías de trabajo temporal, multinacionales de comida rápida, de móviles y coches, de grandes superficies… Y sí, Killing in the Name nos dejó a todos con un estupendo sabor de boca y sin necesidad de pedir más bises. Poderosos, geniales.

Lunes 14 de junio

Amamos Metallica. Sólo así se explica que pese a programarse un lunes, aislado del resto del festival, en época de exámenes, con pronóstico de posible lluvia y seguro frío, con menos de un año desde su última actuación y a 65€ la entrada estuviesemos allí 48000 personas, casi alcanzado a la 2º jornada más exitosa del festival (Bon Jovi, 51000).

Durante unos minutos estuvimos en la apertura de la jornada con Heil! en el Sunset. Metal clásico por parte de un grupo que interpreta versiones de Motörhead o Judas Priest.

SôberSôber fue la primera actuación en el Escenario Mundo. El reencuentro de la banda comenzó con Oxígeno, y, aunque no sonaron tan potentes como lo que quedaba por venir, el concierto fue correcto y acorde con sus últimos trabajos. Prevalece la voz de Carlos sobre los instrumentos, por lo que esa intensidad metalera de sus primeros discos se ha visto diluída en estructuras y estribillos casi poperos pero fuera de lugar. Sin duda el momento de la tarde fue cuando Carlos dejó el micro y se encaramó a la segunda batería dando lugar a una sesión de percusión y guitarras verdaderamente intensa. Sonaron tal como son, y telonearon a dos grandes, que no es un trabajo sencillo.

Antes de Motörhead se le regaló su momento de gloria a Inlogic, un modesto grupo de salas, como ellos mismos dijeron, que pudieron demostrar lo que se cuece en los circuitos pequeños ante más de 40000 personas. Momento emotivo de la noche.

MotörheadMotörhead. 35 años de rock nos contemplaron. Rock puro y duro, y rápido, y actitud por los cuatro costados. Lemmy  es un tipo carismático y no tuvo que dirigirse mucho al público para ganárselo. Comenzaron con Iron First y Stay Clean y sin grandes despliegues ni poses de las que han sobrado en ese escenario los últimos días dieron una lección de qué es un buen concierto. Metallica después les citaron como ejemplo a seguir por algo. Históricos.

La escena final de El bueno, el Feo y el Malo, con una grabación de Ecstasy of Gold daba el pistoletazo al concierto más esperado del día. Metallica arrancaron fuerte con Creeping Death y For Whom the Bell Tolls, dos de sus clásicos, dejando claro que St. Anger fue un paso en falso (no hubo concesiones a ni un sólo corte del mismo) y que la línea a seguir es seguir golpeando como siempre, tal y como demuestran en Death Magnetic (del que interpretaron Cyanide, That Was Just Your Life y The End of the Line). Una buena dosis de pirotecnia para calentar la fría noche y dar uso a sus abultados talonarios. No necesitan promoción, algo que nos dejaron claro a los reporteros gráficos, vetándonos a casi todos, triste pero cierto. RATM no son los únicos con paradojas en esta crónica. Lars indicó que el cover elegido para la ocasión iba a ser Am I Evil?, de Diamond Head. En los últimos minutos tiraron de clásicos con Master of Puppets, Nothing Else Matters, y Enter Sandman. Y el cierre, un apoteósico Seek & Destroy para finalizar las dos horas durante las que se lucieron sin un minuto de descanso.

Rock In Río ‘10 (11, 14 de junio) – reportaje fotográfico

Rage Against The Machine¡Y, el segundo fin de semana, llegó el rock al Rock In Río! La asistencia de público quedó lejos de Shakira, pero no tuvo nada que envidiar al resto de días. A pesar del maltrato a esta segunda fase, separarando los días en viernes y lunes, 30000 personas el 11 y 48000 el 14 nos congregamos en Arganda para rendir tributo al nombre y trayectoria del festival. Y los grupos respondieron, especialmente los cabezas de cartel. Metallica y Rage Against the Machine se dejaron la piel en el escenario con dos directos memorables. Pero no nos extenderemos más. En breve tendrás la crónica con lo que dio de sí este segundo ¿fin de semana?. Por ahora vete abriendo boca con el reportaje fotográfico.

Crónica Rock In Río ’10 @ Madrid 4-6/06/10


El Rock In Río es a la música lo que Hollywood al cine: estrellas, dinero, publicidad, despliegue de medios, consumo rápido… Como tal, a menudo prima la cantidad sobre la calidad, las cifras sobre el riesgo, pero su objetivo es llegar a la máxima cantidad de público posible, no buscar nuevas estrellas, y, al menos el primer fin de semana, lo ha conseguido. Las cifras son mareantes: unas 172.000 personas han pasado por allí los tres primeros días de festival. Se vendieron 33.000 bocadillos (sin contar 11.000 kebabs ni 25.000 menús en el Burger King), 18000 litros de Coca Cola y 59.000 de cerveza (a 8€, creo recordar, es un pico…). Dejemos a un lado juegos de palabras y prejuicios y centrémonos en lo que ha sido, tres días de pop para el máximo número de gente.

Se desarrolla en un recinto construído ex profeso para el festival, en Arganda del Rey, y eso plantea un primer problema: el transporte. La organización lo ha conseguido resolver relativamente bien, aunque con éxito desigual. Se han habilitado autobuses gratuítos desde el Bernabeu hasta el recinto, y el viernes funcionaron admirablemente bien. A pesar de la afluencia (51.000 personas) las esperas para el transporte fueron mínimas. Sin embargo el sábado la cola daba la vuelta al estadio, aunque el domingo no hubo ningún problema en absoluto. La masiva presencia de público se hizo notar en la “Ciudad del Rock”, aunque los únicos problemas se registraron en la entrada, en donde las colas (especialmente el viernes) eran largas y tensas (más de media hora al sol hace hervir los ánimos de algunos).

Viernes 4 de junio

ZoéGracias al impecable funcionamiento del transporte pudimos estar desde el primer momento en el escenario Sunset. Allí descubríamos cómo el cartel ocultaba una media verdad, ya que se anunciaba a los mexicanos Zoe junto a Anni B. Sweet, pero los fans de ella nos vimos decepcionados al reducirse su participación a una canción. Dicho tema fue Poli, el mismo que interpretan juntos en la recopilación de colaboraciones que acaban de publicar en España para hacerse un hueco a este lado del charco. En él se juntan también a Bunbury y Dorian, en una clara búsqueda de un público menos comercial que apenas hizo acto de presencia por el Rock In Río. Sin embargo Zoe demostraron que pueden bastarse solos, y, a pesar de un sonido algo deficiente que provocaba que apenas se les entendiese, gustaron, y no sólo al público mexicano. Puede que el Rock In Río no fuese su sitio, pero quedó claro que su éxito en su tierra puede trasladarse aquí sin problemas, canciones no les faltan.

Con el agridulce sabor de no haber podido disfrutar más de una de nuestras indies favoritas llegó Mago de Oz, un clásico del rock patrio. A pesar de su tardía incorporación al cartel había un buen número de seguidores que se arremolinaron junto al escenario, cantando eufóricos todo lo que fueron interpretando, está claro que tienen muchos fieles. Cierre con Fiesta Pagana, por supuesto. Algo falto de intensidad, quizá, pero el atardecer (con el sol de cara) no es su hábitat natural. Su público iba convencido, de todas formas, y no salió descontento.

Poco antes del final de los madrileños ya había comenzado en el escenario principal el concierto de Macaco. Estaba allí por la caída de cartel de John Mayer, y no desaprovechó su inesperado ascenso (le habría correspondido el escenario Sunset). A quienes ahora reniegan de ellos habría que recordarles que Entre Raíces y Antenas fue aclamado por su arriesgada y eficaz mezcla de géneros, y eso fue lo que vimos en el escenario Mundo. Secundado por una buena banda (con Mr. Kilombo a la guitarra) sus temas sonaban completos, vivos y ligeramente más electrónicos (especialmente los del último álbum) que como salieron del estudio. Incluso alguno que resulta machacón con facilidad (¿alguien dijo Moving?) mereció con creces la cita en el festival, y se desmarcó cerrando con una divertida versión de Monkey Man. Antes apareció La Shica para rapear con él S.O.S.. Incluso tuvo momentos para sus alegatos político-morales ondeando banderas de marinos y citando al gran Jorge Drexler y a Benedetti. Sólo siento no haber llegado al arranque por haber aguantado a Mago de Oz hasta el final. Un directo imprescindible, de lo mejor del fin de semana.

PerezaTras el gran arranque del escenario con el catalán, llegaba Pereza, que recubrieron todo con alfombras, terciopelo y lámparas para trasladarnos a su casa. No pareció que hubiesen salido de ella, sonando algo flojos y hasta desganados por momentos, pero su ritmo es ese. Sabían que el público estaba ansioso por lo que venía después (“Groupies de Bon Jovi? No me jodas…”), y se les vio casi de paso. César Pop en el teclado, dos bateristas y trompetista compartían escenario con ellos, y algún tema brillo por encima de otros (Lady Madrid, Animales, Estrella Polar…), aunque el gran momento de la noche llegó en su alegato en pro del rock en castellano. Ariel Rot y Carlos Tarque (M-Clan) aparecieron junto a ellos para hacer vibrar a todos con el himno Hace Calor.

Bon JoviY, por fin, el gran momento del fin de semana. Bon Jovi aparecían en el escenario para demostrar que tienen poses variadas para casi dos horas de concierto. Sonido, voz e instrumentos impecables, nadie puede decir lo contrario. Personalmente dos horas algo innecesarias, alargadas en extremo con medios tiempos alejados de alguien que se sigue denominando heavy y, envidioso que es uno, quizá situados para engordar la cuota de primeros planos de sus ojos azules y sus escasas arrugas. Sin embargo el público aguantó toda la duración cantando y gritando con pasión, así que el problema será mío. No falló ningún clásico (Runaway, You Give Love a Bad Name, Bad Medicine…), ni superventas más recientes (Have a Nice Day). Entre medias, versión de Hallelujah para demostrar que no es Jeff Buckley ni Leonard Cohen. Sambora quizá no es el que era pero tuvo también sus momentos de exhibición, y mostró un extenso catálogo de pintorescas guitarras (doce cuerdas, dos mástiles…). El público (más ellas que ellos), satisfecho tras dos horas de jalear a la estrella, y vuelta a casa … quienes no teníamos fuerzas para más, porque a lo lejos comenzaron a golpear (duro y monótono) los beats de Paul Van Dyk. Estoy mayor. A casa con el buen sabor de boca de Macaco, y siendo la envidia de las amigas. Siempre las podré compensar con primeros planos del chulazo

Sábado 5 de junio

Tras el buen funcionamiento de los autobuses el día anterior nos confiamos… y llegamos cuando Los Gerundinos estaban acabando. Lo poco que pudimos escuchar nos dejó con la amarga sensación de que deberíamos haber llegado al principio. Guitarras eléctricas magistrales para uno de los pocos momentos auténticamente rockeros que tendría ese día. Raimundo Amador con unas gafas que no encajaban pero que no le molestaban para dar una buena lección de cuerdas.

DracoTras ellos, una de las gratas sorpresas. Draco ocupaba la siguiente posición en el cartel en un incómodo puesto que parecía de relleno, pero demostró que si estaba allí era por méritos propios. Si bien su último álbum suena más (perdón) latino, en directo fue un vendaval de rock ¿experimental?. Sentado, con la guitarra, o desgañitándose en el micro, seguramente fue la mejor relación calidad/precio del fin de semana (perdón, de nuevo, por la expresión, pero espero que se me entienda). Ójala le podamos ver en alguna sala para que quienes se lo perdieran tengan oportunidad. Grande. Actualización: nos enteramos que Draco repite el 11, pero esta vez en el Escenario Mundo. ¡¡Gran noticia!!

De nuevo hicimos una tardía migración del escenario Sunset (Draco bien lo merecía) al Mundo, a ver si Calle 13 son reggetón tan alternativo como dice su currículum. No todo es gasolina y videoclips de bikinis en ese género, que, en sus raíces, es más próximo al hip hop que al basto producto que ha acampado en nuestras discotecas. Sonaron duros, sinceros y políticamente incorrectos (han sido censurados en su país). No faltó crítica (al mal periodismo, y eso que protagonizan un anuncio de El País) ni la revindicación (de los derechos de los inmigrantes y de la libertad sexual). Y en todo momento buscando el retorno por parte del público. Se comieron el escenario, muy bien.

Momento para queja personal: no todos los medios tuvimos acceso al foso para fotografiar a las dos grandes estrellas de la noche, limitados, supuestamente, por sus respectivos productores. Mal por la organización por la bajada de pantalones, y mal por los productores. No tenemos material gráfico de estos conciertos por esto mismo.

Tras una tarde que arrancaba sorprendentemente bien llegó el turno para una de las vacas (no penséis mal) sagradas. Rihanna llegaba con la etiqueta de superestrella, y no defraudó… en lo negativo. Quienes esperábamos al menos una superproducción movida y entretenida nos vimos gravemente desilusionados. Comenzó con casi tres cuartos de hora de retraso, y cuando no hay ni un técnico en el escenario eso sólo puede significar una cosa. Y cuando salió hizo gala de despliegue de medios mal empleados. Para empezar, el hecho de que tus canciones se compongan de varias capas de tí misma haciéndote los coros con diferentes filtros supone un problema, ya que cuesta separar el playback de lo que no lo es: en los primeros temas ella se dedicó a lucir palmito por el escenario, acercándose el micro cuando la parecía, porque para qué esforzarse si te están sampleando. Y cuando se sentó a ofrecernos ese R&B tan popular con el que debería lucirse tampoco lo aprovechó. Esa voz potente y precisa de los discos no apareció por ninguna parte. Casi de verguenza ajena cuando jugueteó con la guitarra (con Rockstar) y la batería. Y, por si el concierto en algún momento tuvo ritmo (vale, con Please Don’t Stop the Music consiguió levantar a la gente del aburrimiento general) varias veces cortó para proyectar unos vídeos que supuestamente nos hacían ver que estábamos en un sueño (al final “nos despertamos” con What a Wonderful World de fondo). Aburrida, desafinada y sin ritmo. Ni el estilismo (iba hecha un espantajo) la salvaba. Sólo rescataría de aquél rato a su guitarrista, con solos meritorios. Mal, muy mal.

Incluso antes del final del esperpento de Rihanna el público ya coreaba su nombre: Shakira iba a convertirse incuestionablemente en la gran vencedora de la noche, delante de más de 85000 almas. Hace dos años ofreció un espectáculo fantástico y completo, pero este año la duda acechaba sobre ella, principalmente por este último disco en el que tontea con una salida electrónica de pista de baile. En este caso, de nuevo, la duda ofendió. El concierto fue más de banda que de samples, e incluso dejó algún minuto para lucimiento de su grupo (mucha mejor forma de hacer una pausa que poner un absurdo vídeo). Comenzó con Ojos Negros, y de Dónde Están Los Ladrones tampoco faltó la imprescindible Inevitable, momento en el cual cogió la guitarra. Dedicó Sale el Sol a Gustavo Cerati, enfermo, siendo la primera vez que la interpretaba en un concierto. La banda la secundó perfectamente, y el cantante de Calle 13 salió con ella para repetir aquella tarde uno de sus temas, Gordita (“Perverso / como tener sexo / en una funeraria“, grande). Incluso Loba sonó mucho mejor que en el álbum. Gran espectáculo y gran concierto que se nos hizo corto. El día que retome la línea de guitarras eléctricas de su primer álbum volverá a ser una mujer perfecta…

Quien tuvo fuerzas dijo que David Guetta mereció la pena, pero nosotros preferimos irnos con el buen sabor de boca de la colombiana.

Domingo 6 de junio

Día de las familias, que tan buen nombre ha dado a esta edición del festival. Al final parece que el éxito de la convocatoria fue menor del esperado, aunque muy notable.  35000 personas aproximadamente se dieron cita para, principalmente, ver cuánto daban de sí dos grandes estrellas juveniles norteamericanas.

Amy MacdonaldComenzamos la tarde con Amy Macdonald. La joven -y blanquísima- escocesa interpretó su acústico repertorio, a caballo entre el pop y el folk, tan pronto como a las 6:30 de la tarde. Frente al escenario predominaba la histeria de la espera a los siguientes, pero se mostró agradecida y aplicada. Ya la habíamos visto en el Sonorama, pero esta vez pareció más relajada. El joven público de Madrid aquella tarde sin duda iba a ser menos exigente que el arandino. Sin lucirse especialmente sonó bien, todo lo bien que permite su estilo sosegado. Supongo que es difícil que despunte en ningún ambiente, pero no desmerece en ninguno.

El Sueño de MorfeoTras la escocesa, viaje de vuelta al Sunset, donde estaban programados los radioformuleros y televisivos (banda sonora de Física o Química) El Sueño De Morfeo. Comenzaron de forma instrumental, por el violín, y fueron conectando de forma que el público se lo pasó pipa con su concierto, animado y participativo (hicieron subir a un padre que, envalentonado, llegó a atreverse con parte de un tema, Para Tí Sería, de Nek). Un rato más en un día familiar, con mucho niño sobre los hombros de sus padres. Hacen lo que hacen, y lo hacen bien. Si no te gusta su pop nadie te obliga a escucharlo, pero está claro que empatizan con el gran público.

McFlyLos nacionales triunfaron en su liga, pero lo de McFly era competición aparte. En las primeras filas las caras y manos pintadas rivalizaban con la mismísima Miley Cyrus. En el foso, los que sólo les conocíamos de perpetrar algún tema con el Singstar, nos mirábamos como fuera de lugar. Al parecer han entrado recientemente en el rentable circuito de la radiofórmula del país y el número y pasión de las fans eran desmesurados. A escena salió el típico grupo de serie de instituto americano, en esa edad en que nos creemos demasiado rebeldes como para no ser punk, pero demasiados preocupados por la imagen como para no ser pijos. Eso al menos dos de los miembros, el tercero parecía en su mundo, del que bajó para regalarnos un sonoro eructo en el micro (al que tuvo a bien acercarse). ¿Resultado? Punk pijo de saltar y aporrear la guitarra de forma resultona, intercalando algún momento más tierno para cuando te llevas a la chica al borde del campamento. Ellas con las hormonas alteradas, ellos envidiándoles, y el grupo en el escenario a sus anchas, desenfadados y sin complejos. Lo que tiene ser adolescente y movilizar a miles de personas, y encima sonando mejor que mucho pretencioso.

Miley CyrusY llegó el momento esperado del día. Pudimos ver desde el foso momentos de desaforado movimiento fan, con gritos, lloros, cánticos… No sé si desde las Spice Girls alguien había generado tal revuelo. A lo largo del día el flujo de niños ataviados con camisetas de Miley Cyrus fue constante, pero lo que se vivió en primera fila era algo desproporcionado. Poco antes de empezar se vivió algún momento más tenso con desvanecimientos y padres que desertaban de las primeras filas, pero en el momento en que la americana apareció entre el humo el griterío se volvió ensordecedor. Hanna Montana ha muerto ya, y en su lugar lo que hay es una post-adolescente/mujercita que se esfuerza en quitarse el sambenito de estrella infantil a golpe de indumentaria políticamente incorrecta y movimientos sensuales. Como otras tantas que han pasado por eso el personaje les estorba, y su vía para desmarcarse de él es aparecer en ropa interior (body negro) e interpretar temas rockeros (I Love Rock ‘N’ Roll parece que te lo enseñan según sales del Canal Disney). Algún magno dibujante de tiras cómicas twitteaba que “Miley Cyrus suena más rockera que Bon Jovi, y tampoco le faltó razón. Si tiene talento y le dejan igual acabe haciendo música por sí misma, y, si no, seguirá al amparo de los grandes productores haciendo música que suena tan impecable como vacía. Pero en el escenario echó más energía y ganas que posados, y aprovechó al máximo el presupuesto con el que se mueve. Es lo que es, pero tampoco se le puede reprochar nada. Si acaso, quizá unas pilas nuevas para el micrófono de Bisbal, que a este paso no logrará conseguir tajada para su discográfica en el mercado yanki. El público se acabó sus cocacolas encantado para recuperarse de los gritos y del baile, y a casa.

Que el rock del Rock In Río comienza el viernes que viene, y esperamos estar allí para contaroslo.

Rock In Río ’10 (4-6 de junio) – reportaje fotográfico

Bon JoviLa mitad más accesible del festival más mediático del año en España ya ha pasado, y hemos estado allí para contártelo. Bon Jovi, Shakira, Rihanna, Miley Cyrus… Una buena colección de estrellas con cachés estratosféricos que veremos si cumplieron las expectativas creadas. En unos días te contaremos al detalle los dos primeros días, pero mientras puedes ir echando un vistazo al reportaje fotográfico.
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Rock In Rio Madrid ’10


rock¡Proseguimos con nuestra cobertura de festivales! Pasado el SOS 4.8, y con el reportaje del Festival Do Norte a punto de salir del horno, no descansamos y os traemos todo lo relativo al Rock In Rio, una de las citas de mayor envergadura de este verano.

Hace unos meses os adelantábamos lo que sabíamos hasta la fecha de este festival, pero ya tenemos el cartel completo y podemos hablar de sus grandes estrellas.

El festival

El Rock In Río Madrid se desarrolla en La Ciudad del Rock, unas instalaciones construídas específicamente para el festival en su primera edición, hace dos años, en la madrileña localidad de Arganda del Rey.

Hay diferentes entradas posibles (que puedes consultar en la página del festival), y la general, de un día, cuesta 69€ incluyendo transporte gratuito al centro de la ciudad.

El cartel

El festival se desarrolla en cinco días, distribuidos en dos fines de semana.

4 de junio

Bon JoviEl plato fuerte del primer día del festival es Bon Jovi. El idolatrado grupo vuelve a los escenarios españoles tras siete años de ausencia, como parte de la gira The Circle Tour. La evolución de la formación es testigo de parte de la historia del rock, ya que han atravesado una gran variedad de estilos, desde el corte glam de los ochenta, que abandonaron por un rock’n’roll clásico al que fueron incorporando elementos más pop, hasta sus últimos trabajos donde la influencia del country es más que evidente. Lo que sí ha sido una constante en su carrera es el éxito, consiguiendo su primer disco de oro con el segundo album, y siendo un indudable fenómeno de masas a lo largo de más de 25 años, aunque tampoco les han faltado las críticas por quienes opinan que han ido abandonando la esencia del rock para alcanzar un mayor público. Lo que es seguro es que varias generaciones se darán cita frente al Escenario Mundo para corear los himnos de los norteamericanos.

Justo antes de las grandes estrellas de apertura toma el escenario John Mayer. El norteamericano, ganador de siete premios Grammy, dará su primer concierto en España. En él podremos escuchar los éxitos de su último álbum, Battle Studies, probablemente con el cover del éxito de Bruce Springsteen  I’m On Fire. No goza en este país de la misma fama que en Estados Unidos, por lo que esta será una oportunidad perfecta para escuchar su música y ver cómo su rock acústico se tiñe de elementos de Blues (habiendo incluso colaborado con el gran B. B. King).

La oferta del primer día en el escenario se completa con los españoles Pereza y con Paul Van Dyk. Es imposible que en los últimos años no hayas oído hablar del grupo de Rubén y Leiva, así que no añadiremos demasiado: pop rock, más uno que otro en función del disco, gira, o colaborador (han trabajado con Amaral, Sabina, Deluxe o Iván Ferreiro), y actitud y pose de sobra para hacer que el público disfrute. Su último disco, Aviones, será el repertorio principal durante el festival. Y si ellos abren con guitarras eléctricas, el alemán cerrará con una buena dosis de música electrónica para bailar. Uno de los grandes DJs superventas a nivel mundial, con recientes éxitos como la remezcla del tema principal de la última película de Batma, o  remixes de artistas de primer orden.

No sólo de escenario Mundo vive el festival. La tarde comienza más modestamente en el escenario Sunset con Zoe, Anni B. Sweet y Macaco (más un invitado). En las apenas dos horas que estará este escenario en funcionamiento se sucederá una variada propuesta de rock alternativo de la mano de los mexicanos, el pop cálido de una de las revelaciones del año pasado (que acaba de firmar un gran éxito en el SOS 4.8) y la inclasificable mezcla del Mono Loco.

5 de junio

shakiraEl sábado es día de superestrellas femeninas. Las protagonistas absolutas serán Rihanna y Shakira, que intentarán demostrar porqué sus álbumes se sitúan uno tras otro en lo más alto de todas las listas de éxitos. La colombiana fue una de las grandes triunfadoras de la anterior edición del Rock In Río. Hace dos años nos demostró a los allí presentes que no sólo es una figura bonita que se mueve como nadie, sino que tiene una voz prodigiosa que no escatima en el escenario. Personalmente es una pena que no recupere la línea rockera de sus primeros años -no sólo sus primeros álbumes contenían unas cuantas joyitas, sino que frecuentaba a versionar AC/DC o Aerosmith-, pero será interesante cómo desarrolla en directo su reciente giro electrónico bailable. Ella repite festival, pero justo antes Rihanna se presenta por primera vez en España, con un buen número de hits omnipresentes bajo el brazo.

Abre el escenario Mundo Calle 13, puertorriqueños que no dejarán indiferentes con su propuesta de reggeton con mensaje violento y político que les ha causado censura en su propio país pero también reconocimiento internacional.

Si el primer día cerrábamos con la electrónica de un alemán, el segundo es David Guetta, un francés, el que estará a los platos (o, más probablemente, al Macintosh). No tienes más que buscar su nombre para encontrar melodías reconocibles, desde anuncios a números uno de pistas de baile, aunque buena parte de su trabajo consiste en colaboraciones y producciones con otros artistas.

El día habrá comenzado en el escenario pequeño con Albertucho, Los Gerundinos (con el gran Raimundo Amador) y Draco, con una oferta variada para ir calentando motores para el resto de la jornada.

6 de junio

El primer fin de semana del festival se cierra con lo que han denominado la jornada familiar. No es un día para esperar melenudos ni propuestas alternativas, sino pop rock de rápida entrada, accesible para un amplio espectro. La gran estrella del día es Miley Cyrus, que hará las delicias de los adolescentes presentando sus dos álbumes, que le han traído sendos discos de platino. Espectacular puesta en escena para una superestrella mediática. Para quien le pique la curiosidad de saber qué sabe hacer la joven actriz detrás de la mediática Hanna Montana aquí tiene un vídeo de su último single, Can’t Be Tamed.

Antes, McFly y Amy McDonald. Los ingleses son una banda que desde muy jóvenes han arrasado en las listas de ventas del Reino Unido, arrebatando ese récord de precocidad a nada más y nada menos que los Beatles. La escocesa, a la que ya vimos en el Sonorama, vuelve a pisar nuestro país.

La tarde habrá sido claramente infantil, comenzando con Canta Juego, The Monomes y Electronic Recycle. Cierra el escenario Sunset El Sueño de Morfeo.

11 de junio

Tras un primer fin de semana con algunos nombres interesantes pero alejados de lo que es el leitmotiv del festival, en el segundo nos depara la oferta más intensa.

Rage Against The MachineLos cabezas de cartel del viernes son nada más y nada menos que Rage Against The Machine, en lo que será su única actuación en España. Este grupo lleva casi veinte años dando forma a su innovador sonido, que mezcla rock, metal o punk con hip hop. Aunque esta fórmula ha degenerado en muchos grupos pseudo punk de escaso recorrido, R.A.T.M. fueron los pioneros en este estilo, y se han convertido en un referente mundial por méritos propios.

La noche acaba con la mezcla de rock y rap de R.A.T.M., y antes tendremos esos elementos por separado. Justo antes tendremos en el escenario a la no menos mítica Jane’s Addiction. Su andadura comenzó en 1988 y su leyenda no ha hecho sino crecer desde entonces, alimentada por rupturas y posteriores reuniones. Tres álbumes de estudio les han bastado para ser una referencia obligada en cualquier repaso a la historia del rock.

Para completar la receta, Cypress Hill mostrarán su revolucionaria visión del hip hop. En abril publican su octavo álbum de estudio, Rise Up, tras sus aventuras en solitario, y este será el único concierto que darán en España.

La noche acaba con el no menos famoso (menuda plantilla de DJs han reunido para el Rock In Río) Tiësto. El DJ danés nos hará bailar con los temas de su último álbum, Kaleidoscope. La tarde habrá comenzado, como siempre, en el escenario Sundance. Como el día es intenso sólo se subirán al escenario dos artistas, Dinero y O’Funk’illo y los Rumbers.

14 de junio

MetallicaPara acabar, uno de los artistas más atractivos de todo el cartel de esta edición será el que cierre: Metallica. ¿Quién no conoce a esta banda de heavy metal? Llevan desde 1981 creando himnos para generaciones y generaciones, y no parece que se les agoten las fuerzas ni la creatividad. Tras un criticado St. Anger, en el que abandonaban sus habituales estructuras intrincadas para hacer un disco contundente pero más accesible, en 2009 publican Death Magnetic, alabado por público y especialistas, que les devuelve a la primera fila de la música con más de tres millones de copias vendidas.

Si lo que te espera en el cierre no te parece suficiente, justo antes tendrás a los ingleses Motörhead. Inconbustibles, su andadura comienza en 1975, pero tan recientemente como en el 2005, treinta años después, ganan un Grammy al mejor directo de rock metal, por si alguien tiene alguna duda de la intensidad de lo que nos espera en el Escenario Mundo. Veremos temas de su último álbum, Motörizer, pero seguro que también del próximo que preparan para noviembre de este año.

El producto nacional, que este año apenas tiene cabida en el escenario principal, tiene a uno de sus principales exponentes en Sôber. Tras su separación, los madrileños vuelven a reunirse para la grabación de su siguiente álbum y una gira internacional que les llevará al otro lado del Atlántico. De Aquí a la Eternidad se publicará a lo largo del año, pero ya puedes escuchar en Spotify Sombras, el single adelanto.

El escenario Sunset abrirá la jornada con Hail & Barón Rojo a las 7 de la tarde, a los que seguirán Marillion.

Tienes toda la información del festival en la web del Rock In Río Madrid.